RETRIBUCIONES
Por: Luis Enrique Morales.-

La Universidad Autónoma de Coahuila, es sin duda una de las instituciones más importantes del estado. No solo en materia de educación, sino en muchos otros aspectos como el laboral, económico y político, sobre todo político.
Todo lo que se hace en la UAdeC, tiene un impacto en la vida de los coahuilenses, son sus ingenieros los que trabajan en las fábricas, son sus abogados los que litigan en juzgados, son sus médicos los que se gradúan y terminan por atendernos en hospitales, ya sea públicos o privados, y son, algunos de esos universitarios, quienes hoy en día gobiernan nuestras ciudades y manejan recursos públicos en el estado.
Podría decir, sin temor a equivocarme, que el verdadero bastión político estatal, y gran parte de los cimientos que hoy rigen a Coahuila, provienen de la UAdeC.
Más allá de colores y partidos, las personalidades que emergen del ámbito académico aún tienen gran peso en la política coahuilense. Podemos ver a rectores y maestros de la Universidad con esenciales puestos en gobiernos estatales y municipales. Tan sólo dar un vistazo a la carrera de los ex rectores Chema Fraustro o Blas Flores Dávila, para confirmar dicha teoría.
Por ello, la Autónoma de Coahuila es el primer campo de batalla en la política estatal. Personajes y partidos, ambiciosos de poder más allá de sus salones y escritorios de ‘profes’, sueñan con apoderarse de los símbolos universitarios, con la riqueza del que manda, ambicionan ser ese que dio el brinco de rectoría a Palacio, sea el puesto que sea.

Así, eclosionan diversos grupos ávidos de poder, los cuales tienden a anclarse a algún partido político y, en estos momentos, quienes juegan las contras a la actual administración universitaria, son unos cuantos esbirros del partido en el poder federal, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
Hace ya 7 años, estudiantes de Jurisprudencia de la UAdeC, en un acto de diversión y libertad de expresión, crearon la página de facebook denominada U a C a N da, en la que se publicaban temas con clara comedia ácida en temas universitarios, además de burlas hacia el rector recién ensillado Salvador Hernández Vélez, con temas chuscos y graciosos, que más que criticar, enfatizaban el orgullo que es ser parte de la Máxima Casa de Estudios de Coahuila. También se contaba con una clásica “guerra de facultades” en la que los alumnos, entre ellos su servidor, votábamos por nuestra facultad para ver cuál era la mejor de la UAdeC.
Sin embargo, pasaron los años, los estudiantes crecieron y con ello sus ambiciones, dejándose endulzar los oídos, ya como egresados, por algunos codiciosos funcionarios universitarios. Se perdió la gracia de UaCanda y pasó a ser una simplona herramienta de ataque contra la administración en turno, que encabeza el rector Octavio Pimentel.
Informantes encubiertos de El Demócrata, detallaron a este humilde columnista, que los ataques tienen nombre y apellido. Aseguran, en una de tantas fiestas de ‘Juris’ pagadas con recursos de la Facultad, los administradores de dicha página, ya con algunas bebidas espirituosas encima, alardearon ser los ejecutores de dichos ataques políticos, ordenados e impulsados por el director de Jurisprudencia, Alfonso Yáñez Arreola.
Tratar de deducir el por qué de los ataques sería algo confuso, sin embargo, es claro que contienen tintes políticos. Lo preocupante para la casa de estudios es saber que Morena logró insertarse en una de las facultades más importantes de la UAdeC, muy probablemente con miras a las elecciones del 2030.
De una u otra forma, Yáñez Arreola es la cabeza visible de un grupito que pretende desestabilizar la Universidad al costo que sea, aunque el grueso de los estudiantes de Leyes ya percibieron las aviesas intenciones de su director y poco a poco empiezan a alejare de este oscuro personaje.

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