Baile y Cochino…
Por Horacio Cárdenas Zardoni.-

Un fantasma recorre Europa… es la frase inaugural del cada vez menos leído Manifiesto del Partido Comunista, escrito por Karl Marx y Friedrich Engels. La frasecita se continúa diciendo «Un fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo», ya menos dramática en su redacción, y ahora que lo pensamos, cuarenta y feria años después de haberlo leído por primera vez, nos parece muy poco atractiva la promoción del comunismo de entrada catalogándolo como fantasma, pero bueno, a lo mejor es que cuando se dio a conocer, no existía el cinematógrafo, con todos sus recursos visuales y artísticos para impactar emocionalmente al público, así que se quedó como está, y a principios del siglo XXI, y desde finales del XX, el comunismo quedó reducido a eso, un fantasma de lo que alguna vez fue y quiso llegar a ser.
Pero bueno, la frase ha sido utilizada muchas ocasiones, a veces en contexto y a veces fuera de él, por gente que leyó el libro y por otros que ni por casualidad saben de su existencia, pero la expresión no deja de ser pegajosa. Nos acordamos, y mire que ya llovió de eso, que en su campaña por la gubernatura, el mismísimo Rogelio Montemayor la utilizó para referirse a Coahuila, más refiriéndose a lo que había que corregir, que a la manera de hacerlo, porque si alguien estaba alejado ideológicamente del comunismo, era precisamente Montemayor.

Y repetitiva como puede ser la experiencia humana y en particular la política a la mexicana, podemos desempolvar la vieja frase marxista, dándole su toque de actualidad: un fantoche recorre México… y no se trata de otro que de Andrés Manuel López Beltrán, con ese nombre, imposible de negar la cruz de su parroquia, hijo de Andrés Manuel López Obrador, de quien se siente y se presume como su heredero político, además de todo lo que pudo haber sudado la presidencia, en el sexenio más corrupto de la historia de este saqueado país que es México.
Pues allí lo tiene, al fantoche recorriendo el territorio nacional con la misión autoimpuesta, o vaya usted a saber si delegada por papi, de afiliar al partido, a su partido que no es partido sino movimiento, el Movimiento de Regeneración Nacional, a diez millones de militantes, buscando convertirlo en la organización política con la más grande y extensa base de movilización… si es que eso es lo que se quiere.
Eso de los partidos políticos y su relación con la población en general es un pantano que no ha sido lo suficientemente estudiado y analizado, sobre todo si lo que se busca no es llevar agua a su molino, que no es otra cosa que la obtención de mayores y mejores tajadas del poder público del país, región o estado en que está operando.
Quizá haya usted visto alguna película con argumento ubicado en los años previos a la segunda guerra mundial. Concretamente en Europa, en las naciones que integraron el ‘Eje’ y otras que andaban en lo mismo. Allá sí, y en aquellos momentos en particular, los partidos políticos adquirieron un carácter militante que no habían tenido nunca en la historia.

Fue la época dorada de los uniformes, a los integrantes de los partidos de derecha les enloquecían los uniformes vistosos, llenos de insignias, escudos y condecoraciones, como si se tratara de miembros de las fuerzas armadas o de los boy scouts, nada más que ni tenían una misión militar, ni eran exploradores de la naturaleza y menos procuraban ayudar a la población, lo suyo era exhibirse, hacer demostraciones de fuerza, muchas ocasiones de manera extremadamente violenta, para luego justificarse escudándose en que era cosa del partido, no de ellos como individuos, que por algo se uniformaban, para perderse en la corporación.
En Alemania operaron los Camisas pardas, en Hungría y Rumania eran los Camisas Negras, y si viera usted cómo se parecen a los chalequitos y camisas color guinda que portan los integrantes de MORENA durante sus mítines… se preocuparía por el fantasma aquel que veía, o intuía Marx, porque se supone que los fantasmas no se ven.
De los hechos más vergonzosos de la era Nazi, están los emprendidos por los integrantes del Partido Nacional Socialista contra los judíos en todas las ciudades de Alemania. Atacaron primero sus negocios, luego sus casas, y finalmente a las personas, sin distinguir si eran viejos o niños, mujeres u hombres, agarraron parejo, y es que la idea desde el principio fue no solo contar con una base de simpatizantes o de militantes que llevaran el ideario del partido a los posibles electores, no, se trató de contar con una fuerza de choque contra todo aquel que se opusiera a sus propósitos, y ni que decir que lo lograron con creces.

Prácticamente eliminaron cualquier oposición al interior del país, durante el tiempo que duró el nazismo en el poder, y tanto, que tuvo que perder Alemania la guerra para que fueran los extranjeros los que extirparan a los nazis del poder, que no es lo mismo que decir que lograron eliminar la ideología de la mente de la población, allí sigue, esperando la siguiente oportunidad.
A lo mejor le parece que exagero con esto que comentamos. Pero… ¿qué necesidad tiene MORENA de diez millones de afiliados?, desde otro punto de vista, estrictamente electoral, dentro de un sistema democrático en el que se supone que todavía vivimos, bastaría recordar que en la elección de 2018 López Obrador obtuvo treinta millones de votos a su favor, y en la de 2023, Claudia Sheinbaum se hizo del triunfo con 36 millones de sufragios… ¿para que tirarle a lo bajo, a diez millones?
Muy simple, no están buscando votantes, están buscando otra cosa, y aquí imagínese lo que le guste más, o le guste menos. Yo por lo pronto le digo que me parece que quieren construir un ejército de chalequitos guindas, ¿un ejército para qué?, para servir de fuerza de choque político para cualquier caso en el que cualquier oposición pretenda estorbar los designios de MORENA…
¿Se le hace que exagero?, explíquemelo usted entonces mejor…

qué estúpido artículo con razón no tiene comentarios; el que lo redactó es un ignorante, compara al nazismo con el comunismo cuando son totalmente lo contrario, pero claro es tan imbécil que por el echo de que ese partido llevaba el nombre de «nacional socialista» ya lo relaciona directamente con el comunismo, cuando el mismo hitler persiguió y asesinó a los pocos socialistas que tenía ese partido al ascender al poder de este, y posteriormente invadió la unión soviética bajo la ideología política del fascismo y su supremacismo claramente declarado en su libro «mi lucha» y su principio ideológico llamado espacio vital, además claramente esta persona en su vida ha leído a marx el cual obviamente no se refería a un fantasma como lo describe este pasquin