TELEGRAMA
Por: Héctor Barragán.-

Muchos aseguran que el ser humano es bueno por naturaleza y otros tantos lo contrario, pero en realidad todos nacen para envidiar lo que poseen los demás, aunque se abstengan de perseguirlo y al final se abstengan de buscarlo o de preocuparse por conseguirlo y tengan que soportar los abstinencia y los abusos de quienes poseen de más, produciendo el desempleo, la pobreza y aún el destino de los miserables.
Porque este es el destino de las mayorías que hacen migrar a millones de seres en el mundo entero, sin que los gobiernos consigan influir en el equilibrio y la justicia.
Algunos trabajan por atenuar los males que el fenómeno produce, pero el problema queda fuera de su alcance y no pocos reniegan y culpan a los pobres de su difícil situación; pero no es cosa de moral o legislación corregir, sino de cambiar la mentalidad de unos cuantos de miles de privilegiados, que quizá jamás lleguen a comprender que hay culpa y les corresponde a ellos mitigar.
Una nueva mentalidad de los ricos y firmeza en el gobierno, intermediario en el asunto, que modere las ganancias aumentando los sueldos y salarios, al tiempo que promoviendo los millones de plazas que es preciso crear en cada país para que se hagan pasteles para todos y se distribuyan con equidad respecto al hambre de cada quién, incluyendo a los que no han logrado empleo en muchos años.

Deja un comentario