TELEGRAMA
Por: Héctor Barragán.-

Muchos dirán y con razón que este no existe, pero lo hay en abundancia para que millones de jóvenes, principalmente, en el mundo entero, adquieran sustancias estimulantes, sedantes, estupefacientes y en general drogas alucinógenas, compren por billones de pesos, todo lo que al efecto y con grandes inversiones fabrican otros poderosos económicamente y defendidos por los productores y comerciantes multimillonarios las armas que sirven para eliminar la competencia de seres potencialmente eficientes para forjar el futuro del mundo.
Quien posee tal elemento gigantesco en dinero es el elemento dinámico del mal social que se adjudica a los «carteles» que son la parte activa de la sociedad y a quien se atribuye el daño, pero no son sino empleados del capital financiero que favorece a algunos políticos que ignoran el origen del problema cuál es quien suministra los fondos, técnicas, equipos mortíferos y dinero para sobornar a empleados públicos, políticos y fuerzas del orden, pero carentes de los recursos suficientes para resolver algo de manera suficiente, fundamental.
encontrar las corrientes financieras importantes no debe ser difícil para la técnica y ciencia actual, ni la manera de diseñar las medidas legales y eficientes, estratégicas para no molestar a la sociedad legalista y cumplidora de la ley con medidas burocráticas y molestas como se acostumbra, que obstaculizan la operación ágil de los asuntos económicos.
Se trata de afectar grandes intereses económicos e influyentes, pero hay que evitar una guerra con mucha gente bien armada, bien pagada por el hampa y dispuesta al sacrificio.

Deja un comentario