ESPEJO CÓNCAVO/Roberto Adrián Morales J.

Antes de que las hordas de Morena en la Cámara de Diputados y en el Senado aprueben, sin cambiarle una coma, la “Ley Sheinbaum” con la que se pretende asesinar con el dedo legislativo la libertad de expresión en México, urge vaciar las plumas para mostrar el desprecio total ante tal aberración que llevará al pueblo, de la media ignorancia que vive, a la ignorancia total.
Este México es un país que se maneja con las vísceras, más aún con la vesícula biliar, ese órgano pequeñito que se esconde bajo el hígado y que quedó a punto reventar dentro de la humanidad de la Presidente Claudia Sheinbaum cuando se dio cuenta del desgraciado trabajo que le hicieron en el rostro sus cirujanos plásticos y que, en lugar de arremeter contra ellos, decidió aplastar a periodistas, medios de comunicación y usuarios de redes sociales, por burlarse irónicamente de los estragos que causó en su humanidad el exceso de ácido hialurónico con el que se pretendía desaparecerle las arrugas de las arrugas de su maltratada cara.
Hasta en la selección de un especialista en la materia se equivocó la mandataria. No son los cirujanos plásticos los que se dedican a esos menesteres sino verdaderos profesionales de esa rama médica que permite reducir la apariencia de las arrugas en cualquier persona que se someta a ese tratamiento.
Lo bueno para la Presidente es que el agresivo trabajo que le aplicaron en cachetes, frente, párpados, mandíbula y papada, (y quién sabe dónde más) desaparecerán dentro de algunos meses para que su piel regrese al estado natural. Así que no hay mucho de que preocuparse.
De lo que la sociedad si debe estar más que preocupada, es la aprobación y posterior aplicación de esa “Ley Mordaza” con la que pretende castigar a todos esos comunicadores y cibernautas que se atrevieron a burlarse de ella.
La iniciativa que ya se encuentra en el Senado es una verdadera amenaza a la libertad de expresión de todo el pueblo de México, es una “Ley Mordaza” que ni al propio expresidente Andrés López Obrador –dije expresidente—se le hubiera ocurrido aplicar cuando lo llamaron narcopresidente.
¿Qué es lo que se pretende hacer con esa iniciativa? Entre otras cosas, se trata de retirar concesiones de radio y televisión, bajo el pretexto de que difundieron mensajes de una campaña gringa en la que se amenaza a los connacionales que intentan ingresar a Estados Unidos. Al menos ese es el asunto en el que basa la posibilidad de aprobar la tan citada ley.
La realidad es que se busca mantener el control de todos los medios informativos del país, tal y como sucede en Cuba y Venezuela, en donde la “crítica malsana” a los gobiernos y a los rostros operados de sus mandatarios no tiene cabida.
Pero no solo es intentar aplastar a los medios informativos, principalmente radio y televisión, sino que, además, las otrora “benditas redes sociales” desaparecerán de todos y cada uno de los celulares de los mexicanos. Así que, esté alerta, muy pronto no se contará con Facebook, X, Instagram, Telegram y WhatsApp.
¡Ah! Pero el pueblo bueno y sabio contará con la información que se proporcione desde las “Mañaneras de Sheinbaum.
¡Qué futuro tan terrible!… Y todo por unos cachetes hialurónicos.

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