De a diez por mes

BAILE Y COCHINO…

Por Horacio Cárdenas Zardoni.-

Mucho nos llamó la atención la nota aparecida en días pasados en los periódicos de la localidad. Aguas de Saltillo denunciaba que la falta de agua en la ciudad se debía, no a lo que se ha venido mencionando en los últimos años, el abatimiento de los pozos, sino a los reiterados cortes en el suministro de energía por parte de la Comisión Federal de Electricidad.

Ahora sí que nos sentimos como en aquella novela, o en su defecto en la película, de 1984, en la que un fulano está encargado de reescribir la historia, según se la pasan los ideólogos del régimen, los que eran nuestros amigos, ahora son nuestros enemigos, los que eran los máximos héroes del momento, se descubrió que eran traidores, aquellos territorios que habíamos conquistado, resulta que han sido nuestros siempre.

Exactamente igual: años y años creyendo, además con datos y más datos de parte de la misma dependencia municipal, perdón empresa paramunicipal, de que los pozos se habían abatido cincuenta, sesenta, setenta metros, de que había que ir a buscar el agua a sitios cada vez más lejanos, de que hay en puerta un Programa Anti Sequía, porque si no le bajamos al consumo, al rato nos va a escasear a todos el líquido, y ahora nos salen con que no, agua hay, lo que falla es la luz.

Ah bueno, como decía la abuela, ya con eso nos vuelve el alma al cuerpo ¿entonces podemos seguir saltilleramente regando las banquetas con la manguera a chorro?, pues los que tengan agua a la hora de la barrida, porque los que no, pues no.

Según la nota a la que nos referimos, Aguas de Saltillo dice que en lo que va del año, cinco meses completos, casi seis con el junio que empieza, se han registrado 62 cortes de electricidad. Salvo su mejor opinión, son un montón, demasiados cortes en el suministro de energía, que como nos consta a todos, es un servicio público indispensable para muchos aspectos de nuestra vida, y más desde que vivimos conectados a dispositivos electrónicos para trabajar, entretenernos, comunicarnos, y para todo.

62 cortes entre seis meses, nos da a un promedio de diez cortes por mes, uno cada tres días. Si los quiere dividir entre cinco meses, porque todavía era de mayo el reporte, la cosa es aun más grave.

Si comparamos lo que pasa en Saltillo con lo que ocurre, por ejemplo, con Parras de la Fuente, nos ofrece algunos aspectos interesantes, sobre situaciones diferentes.

Allá en Parras, lo sabemos porque estamos apuntados en un grupo de WhatsApp, los cortes en el suministro de agua ocurren dos y hasta tres veces por semana, en promedio. La explicación que da el Sistema Municipal es la misma que sacó a relucir Aguas de Saltillo, es que falló el suministro de electricidad por parte de la CFE. Sin energía, no pueden funcionar las bombas, y a esperar a que regrese la energía primero, para luego echarlas a volar y de aquí a que se llenen los tanques y las tuberías de la red, pueden pasar varias horas. Y estamos hablando de un sistema relativamente pequeño, cercano al usuario final, imagínese lo que es comparado con una población veinte veces más grande, con distancias más largas que recorrer, hablando del líquido…

¿Usted qué cree, que en Parras se vaya  más frecuentemente la luz que en Saltillo, o que acá las cosas estén peor, en cuanto al desempeño de la Comisión Federal de Electricidad?, es muy difícil de decir.

En el grupo de WhatsApp la gente brinca de inmediato: no hay agua, no hay luz, y sobre todo cuando falta esta última es aviso de que no tarda en fallar la otra. Es algo muy inmediato, casi que cuando se va la luz, la gente se mueve para llenar cubetas, baldes, cazuelas, lo que tenga a la mano, porque sabe que a la vuelta de minutos u horas, va a fallar el suministro.

En Saltillo no es así, sí falta el agua frecuentemente, pero que yo recuerde, y mire que soy de los que leen periódicos mañana, tarde y moda, nunca se había utilizado el pretexto de que no había luz. Era más común la explicación de que se habían robado el cable, que habían dañado la bomba, pero como que no querían meterse con la CFE, vaya usted a saber por qué razones.

Ahora dan un vuelco, y le cargan la culpa de la falta de líquido a la paramunicipal, que está pidiendo 150 millones de pesos para ampliar la exploración, traer agua de otras fuentes y otras cosas que nos dicen, pero que contradicen lo de que falta agua, lo que falta según la última versión, es luz, luz que no falle.

El tema es de lo más complicado. ¿Cuál era la intención de mantener a la CFE al margen de la falta de agua en los domicilios y empresas de Saltillo?, ¿Cuánto hay de verdad en la versión de que es la luz, y no la escasez de líquido en las fuentes normales de aprovisionamiento?, si es ese el caso, habría que ver porqué pidieron dinero para el agua, para más agua, que no se necesita, o sí se necesita, sobre todo porque no han acabado de aplicar el último préstamo que obtuvieron.

Por lo pronto la próxima vez que le falle el agua, averigüe que tanto es asunto hídrico y qué tanto es líquido, a ver si le encuentra la cuadratura a la mentira, perdón al círculo.

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