
México, 19 de junio 2025.- Recientemente en redes sociales se desató la discusión sobre por qué la pechuga de pollo cuesta más que el pollo rostizado entero. Con un poco de análisis del tema, podemos dar una respuesta que satisface a todos.
¿Por qué cuesta más la pechuga que el pollo rostizado?
La pechuga de pollo cuesta más que un pollo rostizado, debido a factores como la producción, procesamiento, demanda y algunas estrategias de mercado.
La pechuga de pollo se considera un corte premium en la industria del pollo. Esta parte está compuesta principalmente por carne magra, y tiene pocos huesos.
Quitar la piel de la pechuga de pollo y procesar este corte de carne hace que esté prácticamente está lista para cocinar, sin que el consumidro haga mucho. Sin embargo, para que llegue así al consumidor, hay trabajo de personas y maquinaria que genera costos, que se trasladan al consumidor.
Antes de llegar a las mesas de los hogares mexicanos, la pechuga de pollo debe pasar por varios procesos como hacer el corte de todo el pollo, extraer la pechuga, quitar la piel, quitar los huesos, pasar por refrigeración y ser empacado para su venta en supermercados o pollerías.
Todo el proceso del corte de la pechuga de pollo, tiene un costo, que es lo que hace que aumente de precio.
Otra razón, es la demanda, la pechuga de pollo, como mencionamos, en su mayoría, está compuesta de carne magra, lo cual, permite a los consumidores preparar un platillo más rendidor, de mayor porción, y también, a los restaurantes. El aumento de la demanda hace que se incremente su precio.

Por su parte, el pollo rostizado tiene otro proceso para ser comercializado. De entrada, la limpieza del pollo demanda menos pasos y por lo tanto es más barato. Además, como el pollo para rostizar incluye piezas de poca demanda, como la rabadilla y el huacal, los productores ven un incentivo para rebajar su precio y no tener que lidiar con la venta aislada de estas partes.
Un dato adicional que es muy relevante: los pollos rostizados habitualmente pesan alrededor de 1.5 kilos en crudo. Esto significa que son animales más pequeños que los que se segmentan para el despiece. Las piezas de los pollos para rostizar son pequeñas y por lo tanto no son atractivas para la venta aislada. En comparativa, una pechuga de un pollo grande puede pesar más de un kilo.
Por si fuera poco, los supermercados utilizan al pollo rostizado como parte de una estrategia para atraer a consumidores. Al comprar el pollo rostizado dentro de la tienda a un precio accesible, existe la posibilidad de que el cleinte compre otros productos para acompañar la comida.
El pollo rostizado no requiere mucho proceso, es barato de producir y no se segmenta. Todos estos factores se trasladan al precio.
Otra razón es que el pollo rostizado no necesita gastos adicionales y habitualmente se consume pronto, sin tener que refrigerarlo para exhibirlo. Al rostizarlo, además, se alarga un poco más su vida útil, y con la cocción, es más seguro consumirlo.
El pollo rostizado también se prepara en volumen, lo cual, reduce su costo.
Para poner un ejemplo, en los centros comerciales, la pechuga de pollo sin piel, tiene un costo de 169 pesos el kilo, mientras el costo de un pollo entero es de 44 pesos el kilo.
El pollo rostizado llega a costar en los supermercados entre 120 y 140 pesos, aproximadamente, mientras el kilo de pechuga de pollo está en 169 pesos, ya cortada, sin hueso y sin piel.
Mucha de esta información la obtuvimos al consultarla con polleros de varias partes del país, quienes nos dieron un tip muy bueno para ahorrar: compra pollo entero si necesitas la pechuga; separa esta para el platillo que lo requiera y aprovecha el resto para hacer otros platillos a lo largo de la semana. Te ahorrarás más de la mitad del costo que pagarías por la pechuga aislada.
Con información de Dinero en Imagen.

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