La fraudulenta obra de Frausto: el inservible “Plan para Carranza”  

BAILE Y COCHINO…

Por Horacio Cárdenas Zardoni.-

Más de cincuenta millones costo una remodelación inservible.

No nos sorprendió el hecho, pero sí el candor con que el ayuntamiento de Saltillo manifestó que no tiene contemplado ningún plan para el bulevar Venustiano Carranza, desde hace mucho tiempo, hoy por hoy y en un futuro previsible, la más importante vía de acceso a la capital del estado de Coahuila.

Lo sabemos, demasiado bien, vivimos en México, y en este país, en el mejor de los casos, la planeación es contingente, y solamente en casos y en dependencias muy particulares, se contemplan estudios prospectivos que nos indiquen los escenarios que se pueden presentar en el corto, mediano y largo plazos, de los que se derive realizar análisis de las alternativas, sus costos, riesgos y sugerencias para la mejor toma de decisiones, nada de lo cual garantiza que sean tomados en cuenta en algún momento para que el futuro sea mejor que el presente.

El asunto de la planeación del bulevar Carranza es un tema que tiene implicaciones interesantes, aquellas que se pueden derivar simplemente de observar lo ocurrido durante el trienio pasado, en que esta avenida fue objeto de una intervención por lo demás costosísima, sobre todo a la luz de los menos que satisfactorios resultados obtenidos luego de su realización por parte de empresas particulares, supuestamente coordinadas y supervisadas por la autoridad municipal.

De veras, durante los tres años pasados escuchamos cada sandez… que si lo iban a convertir en un solo sentido, para integrar un par vial con Isidro López Zertuche, bueno, mal que bien se trataba de un plan, medio arriesgado y no muy brillante, pero un plan al fin. También escuchamos, de boca del entonces presidente municipal José María Fraustro Siller, que había la intención de recortar el camellón central. ¿un camellón que con trabajos pasa del metro de ancho, y donde hay una buena cantidad de árboles maduros? Y para qué ¿para, siendo equitativos, darle medio metro más a cada carril?

También se habló de hacer el bulevar Carranza de cuatro carriles efectivos de circulación, lo que implicaba para empezar, quitar todos los espacios de estacionamiento sobre la calle, pero también los que se acomodan en batería, ¿y dónde irían a meter tanto carro y troca?, pero no solo eso, hay zonas en el bulevar que el supuesto cuarto carril apenas tiene un metro de ancho ¿qué sugerían hacer?, recortar la banqueta y llevarse de encuentro los árboles que están en esos tramos?

De lo que nunca se dijo nada, a nivel autoridades, que como sabemos viven a años luz de distancia de los problemas de los gobernados, nunca se habló de puentes peatonales, bueno de uno, el que resuelva el problema de cómo llegar al SAT, a la delegación del IMSS y otros destinos ubicados a la altura del cruce con periférico Luis Echeverría. Esto le daría seguridad a mucha gente que a diario arriesga su vida en ese crucero, o a lo mejor no tanto así, pero sí sufre incomodidades y molestias para cruzar, cuando no sustos.

En cambio, pusieron un ridículo semáforo peatonal sobre Avenida Universidad, supuestamente para los alumnos del Tecnológico de Saltillo, que no ha servido para nada, pero eso sí, bien cobrado.

Algo que criticamos durante la supuesta mejora del bulevar Carranza en el trienio anterior, pese a los más de cincuenta millones de pesos que se gastaron de nuestros impuestos, fue que no se ocuparon para nada de la estética, vamos, ni siquiera hicieron nada por reparar las banquetas, mucho arreglo de la cinta asfáltica y los semáforos a los que no les sobra inteligencia, y las banquetas siguen siendo un campo minado, lo mismo que los cordones cuneta, y no se diga que a alguien se le ocurra retirar los trozos de tubo o ángulo que se quedan en la banqueta cuando retiran un anuncio, o cuando un conductor se lleva alguno.

Esas cosillas, mínimas, son cuestión de planeación, podría realizarlas cualquier dependencia, de las varias que hay en la administración municipal duplicando funciones. El IMPLAN, desarrollo urbano, la secretaría técnica o como se llame, algún área que tenga que ver con la movilidad, hasta alguna que se encargue de facilitar el desplazamiento de personas con discapacidad en el espacio urbano. Dados los escasos kilómetros del bulevar Carranza, el costeo, el presupuesto, el levantamiento de necesidades, no se lleva más de una semana, y cuenta como planeación, aunque no se haga, pero ya no los balconean con que no tienen ni siquiera un documento orientador de cómo estamos y cómo quisiéramos estar.

Y eso de la principal vía, imagínese lo que es de cualquier otra vialidad en la ciudad, totalmente dejadas de la mano de san burócrata.

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