BAILE Y COCHINO…. // Horacio Cárdenas Zardoni.-

La frase se remonta al principio de los tiempos, no sabemos si está en la biblia, y si está, seguro que viene de mucho antes: errar es humano. Ese ha sido el pretexto al que se ha apegado la humanidad entera para justificar sus equivocaciones, no delante cada quien, de sí mismo, sino delante de alguien que pueda pedirle cuentas, aunque algunos de nosotros seamos menos permisivos con uno mismo, la mayoría solemos perdonarnos nuestros errores, y si además lo aceptamos como condición humana, ¿pues qué puede uno ya hacer?, si a esas vamos, no nos extrañaría que la famosa frasecita, tantas veces repetida al paso de la historia, incluso la escriban con faltas de ortografía, con ‘h’ errar, y sin ‘h’ humano, que al fin de cuentas, todo se nos perdona, o nos perdonamos.
La impresión que tenemos es que, si los humanos somos demasiado permisivos con nosotros mismos, los que nos llevamos el premio somos los mexicanos, y no hablo de lo que cada quien piense de su propia persona, sino de lo poco que le exigimos a nuestros gobernantes, que tampoco hacen mayor cosa por pulirse en su desempeño.
Ejemplos los hay por miles. Así nada más de entrada, me acuerdo de un fulano que era director general de la Comisión Nacional del Agua en la época neoliberal, o sea antes que llegaran a iluminarnos las lumbreras de la cuarta transformación. Este señor estaba recién nombrado por Enrique Peña Nieto y algún reportero le preguntó algo sobre el eterno problema de la entrega de agua del Río Bravo que México está obligado a hacer a los Estados Unidos. Dándose los aires de sabelotodo, el cuate este salió con que no estaba bien enterado, pero iba a revisar el problema de Valle de Bravo… A lo que se ve, el fulano tenía un conocimiento más bien limitado de lo que le correspondía a la dependencia que le habían confiado, pero además sabía bastante poco de geografía, y allí lo tiene confundiendo el Río Bravo, que efectivamente pasa por el Valle del Bravo o la cuenca del Bravo, que sirve de límite natural entre México y EEUU y Valle de Bravo, municipio del Estado de México, que favorecen los riquillos chilangos para irse de fin de semana o de vacaciones cortas.
Era para que lo hubieran cesado inmediatamente, no por corrupto, sino por ignorante. Pero en este país a nadie despiden por su falta de conocimientos.
Recordamos un discurso de fin de semana de Andrés Manuel López Obrador, quien de plano no se hallaba si no estaba arengando a la gente, por eso las mañaneras y las giras de sábado y domingo por todo el territorio nacional. En esta ocasión era domingo, y fue cuando improvisando, y haciendo gala de sus excelentes calificaciones en la primaria y la secundaria, el entonces mandatario salió con una serie de barrabasadas entre las que destacó que los mexicanos existían desde hace más de un millón de años, que habían fundado Tenochtitlán hacía diez mil, y que mientras que los norteamericanos apenas estaban fundando los Estados Unidos acá ya había universidades y cuanta cosa.

Los reporteros y comentaristas se quedaron de a seis, ¿era en serio, andaría borracho el presidente, se le habría reventado una vena en el cerebro? Simplemente no era posible que un presidente diera muestras tan flagrantes de ignorancia, déjese de asuntos arqueológicos como desde cuándo había homínidos en América, sino respecto de la fundación de la principal ciudad del imperio azteca. Comparado con eso, aquella metida de pata de Enrique Peña Nieto de ‘Estamos a un minuto de aterrizar. No, menos, como cinco», quedó como una distracción, un lapsus.
Para algo sirven, o deberían de servir las redes sociales. En ellas algunas personas han encontrado el sitio ideal para burlarse de cuantos errores cometan algunas personas de interés, especialmente políticos, artistas, ‘famosos’, sea eso lo que sea. Luego de ver la saña con la que tratan a ciertos personajes, era para que los políticos y gente que tiene algo que perder, se cuidara mucho, o bueno, se cuidara un poco más de lo que dice y cómo dice las cosas, primero para que no la señalen de falsedades, y segundo para que no hagan escarnio de su forma de expresarse.
Lo decimos por lo que comentó una diputada morenista de que científicos veracruzanos ya habían diseñado una nave espacial para llevar café de Veracruz a los habitantes de Marte. A lo que se ve, esta señora no conoce los logros, alcances y potencial del programa espacial. No sabe que el único que cree que puede llegar a Marte en un plazo más o menos corto es Elon Musk, y que una cosa es la parte de exploración y ‘terraformación’ para que el planeta pueda albergar vida como la que conocemos en la Tierra, y otra de que se pueda ir y venir en viajes comerciales que lleven, de todos los productos que hay, café del bienestar…

No, no vamos a cambiar las cosas, errar sigue siendo humano, casi que lo más humano que hay, pero hay que hacer un esfuercito para no decir tanta barrabasada, nos hacen dudar del gobierno, de los representantes, de la democracia, y de pertenecer a una especie tan, pero tan permisiva como la nuestra.

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