No más peones, la gente quiere la cabeza del rey

BAILE Y COCHINO…

Por Horacio Cárdenas Zardoni.-

López Obrador. El pueblo reclama las cabezas de la corrupción que vive México

Desde hace muchos años venimos escuchando la expresión definitoria: México es el país donde nunca pasa nada, y cuando pasa, tampoco pasa nada. Con toda seguridad usted también la ha escuchado y probablemente forme parte de su repertorio de frases que denotan el desencanto, el cinismo, y el poco respeto que tenemos por el país y sus formas, sobre todo la de gobernarse.

Algunas veces el país se ha acercado a que sí pase algo. Nos acordamos de cuando José López Portillo tuvo que devaluar el peso mexicano, declarar el control de cambios, la nacionalización de la banca, y no pasó nada. El entonces presidente dijo que nos habían saqueado y no nos volverían a saquear, y lo que son las cosas, cada presidente que lo ha sucedido, se ha llevado su propia tajada, que no está mal definido llamarla saqueo.

También estuvimos cerca de que pasara algo cuando luego de un mitin en Lomas Taurinas, barrio perdido en la ciudad de Tijuana, asesinaran arteramente a Luis Donaldo Colosio Murrieta, que era candidato a la presidencia de la república por el PRI. Las cosas se pusieron feas un tiempo, pero no, el esperado golpe de estado nunca llegó.

Cuando llegó al poder Andrés Manuel López Obrador, nos prometió una cuarta transformación, caracterizada por eficiencia del gobierno y acabar con la corrupción, y no, definitivamente que no ocurrió ni una ni la otra, en cambio la corrupción que había sido escandalosa en los sexenios precedentes. ¿Y qué pasó?, que la corrupción no solo no desapareció, sino que se multiplicó exponencialmente, llegando a involucrar a organismos y dependencias que se habían logrado mantener ajenas al fenómeno.

El expresidente y su secretario de Marina.

Pero mal que bien, al menos esa es la impresión que tenemos, algunas cosas han comenzado a suceder en la nación mexicana. Hemos visto cosas que jamás esperamos presenciar. Si bien hace algunos sexenios destituyeron a un secretario de Marina acusado de presunta corrupción, el gobierno se cuidó mucho de mantener las cosas en el más absoluto silencio, tampoco era cosa de darle armas a sus opositores, que solo esperaban la ocasión de reclamarle algo al presidente, pero lo de ahora en la misma secretaría, sí que es una novedad.

Dos hermanos, ambos con grado de almirante, señalados como los responsables de un fraude mayúsculo y la importación ilegal de millones de litros de combustible. Sí, es un escándalo que llega a ensuciar la carrera de su tío, quien era el titular de la secretaría, y que según se ha dado a conocer, podría afectar por lo menos a otros 45 altos mandos de la Marina Armada de México. Eso es algo, algo muy importante para corregir las cosas que venían sucediendo desde siempre en las esferas del poder público en nuestro país.

Pero no lo es todo. Hay quien sugiere que el gobierno de Claudia Sheinbaum está dispuesto a sacrificar a varios almirantes y un buen número de oficiales de carrera, con tal de que la cosa no pase de allí. Porque en efecto, ponga que en poco tiempo lleguen a la conclusión de que necesitan sacrificar una cabeza pesada, y esta no podría ser otra que la del exsecretario de Marina, el almirante Ojeda, sus sobrinos y principales cómplices. Esto como medida de distracción para que no vayan por la presa mayor, que no es otra que el anterior presidente, Andrés Manuel López Obrador.

Claudia Sheinbaum, a proteger al padrino. (Foto msn)

Es verdad que el canon manda proteger a como dé lugar a quien es el padrino político, mentor y probablemente hasta amigo de Claudia Sheinbaum, pero el escándalo y el tamaño del perjuicio causado apunta más arriba que un par de almirantes y sus muchos cómplices.

Nadie cree que López Obrador no estuviera enterado de lo que hacían sus secretarios, el de gobernación, y el de Marina, y quizá otros, que también habían recibido el permiso de operar con manga ancha, así que mínimo es cómplice o protector de las maniobras que generaron tan grandes pérdidas a los ingresos del gobierno federal, si no es que se benefició directamente de ellas, algo que por otra parte, se consideró normal desde siempre en el sistema político mexicano, todo el mundo debía pasar corriente para arriba, ni que decir que arriba había mucha tensión, y no estamos hablando de electricidad.

En fin, se la están pasando en jugadas de distracción, el problema es que la gente ya no está conforme con que le sacrifiquen peones y alfiles, lo que quiere es la cabeza del rey, y es entonces que nos preguntamos cuándo ir por la colorada, y dejarnos de las descoloridas…

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