¿POZA RICA EN SALTILLO?
BAILE Y COCHINO…
Por Horacio Cárdenas Zardoni.-

Por esas cosas de la vida, yo sí conozco Poza Rica, ciudad ubicada en la parte norte del estado de Veracruz, y le puedo decir que no era precisamente el sitio más bonito que pudiera uno imaginarse, al contrario, en tanto pueblo petrolero, tenía lo suyo de feo, tirándole a horroroso.
A lo mejor es que no sabe uno apreciar las cosas cuando es niño, hoy considero el clima de aquella región una de las mayores bendiciones posibles, sí es muy caluroso y llueve muchísimo, pero por esto mismo, la vegetación es poco menos que selvática, o quítele lo de poco menos, los sitios que no se ocupa la gente de desmontar, se convierten en selva cerrada en el curso de pocos meses, y qué bueno, porque si no, con esa capacidad nuestra para la devastación, hace décadas que hubieran convertido a la zona en una sucursal del semidesierto coahuilense en toda forma.
Viendo las imágenes que pasan por televisión y redes sociales, recuerdo vívidamente como era la Poza Rica que yo conocí hace medio siglo: muy pocas avenidas encementadas con concreto de grava gruesa… y el resto de las calles de polvosa tierra en temporada de secas, y en temporada de lluvias, auténticos lodazales que no le piden nada a lo que se está viviendo en este momento, salvo claro, que existe la posibilidad ahora de que, cuando finalmente metan maquinaria para remover el lodo, escombros de construcciones y todo lo que arrastró la corriente que invadió las calles, debajo aparezca el concreto, si es que les había llegado el beneficio civilizatorio de la pavimentación, si no, que nomás alcancen el nivel, y no sigan ahondando en la tierra.

Ahora que se ha venido dando, y creciendo la protesta de la ‘Asociación de Asociaciones’ para buscar soluciones urgentes al problema de las inundaciones, principalmente en la zona norte de la capital de Coahuila, nos llamó la atención la referencia discursiva de ‘no queremos un Poza Rica en Saltillo’, frase muy llamativa y llegadora en el momento actual, que ha atraído el interés de la población y las autoridades, que se preguntan así de entrada ¿realmente pudiera ocurrir en nuestra ciudad una tragedia similar a la que se vivió y se sigue viviendo en aquella región, que siempre nos pareció tan distante?
Para comenzar a contestar habría que establecer algunas diferencias. En primer lugar… en Saltillo nunca llueve, ni cuando los peores huracanes han azotado la región sureste de Coahuila brincándose la Sierra Madre Oriental, ha habido los niveles de precipitación pluvial que se vieron en aquella zona. En segundo lugar… Poza Rica está edificada a la vera del Río Cazones, un curso de agua no demasiado ancho ni profundo comparado con el Tecolutla, el Tuxpan o el Papaloapan, pero el cual nunca vimos seco, y definitivamente arrastra más agua de la que todos los arroyos de Saltillo juntos en sus mejores momentos… ah, y eso sin salir de madre, porque lo que ocurrió en Poza Rica y otros poblados que están a sus orillas, es que el río se desbordó, y no poquito, mucho. Tan es así, que el agua tardó varios días en bajar. En lo que sí nos parecemos es que, no solo nos afecta el agua que cae aquí directamente, sino también la que cayó tierras arriba, y viene bajando, sea por los cursos de agua, sea por la tierra, las calles, las avenidas, los parques, o por donde sea que pueda correr, ya ve como es el agua, que no se detiene ante nada, y si lo hace es por poco tiempo antes de seguir su camino.
Otra cosa en la que a lo mejor nos parecemos más de lo que quisiéramos es que muy probablemente falló la planeación urbana. Por lo general entendemos, entienden los que trabajan en eso, emparejar el terreno, hacer calles, construir casas y edificios, y echar al olvido que desde tiempos inmemoriales por allí mismo pasaba el agua cuando llovía. En Poza Rica hay instalaciones de Petróleos Mexicanos bastante importantes, se supone que cuando se planeó su ubicación, se contempló que el Cazones podía desbordarse de vez en cuando, y de hecho las afectaciones han sido mínimas al paso de los años, que de todos modos no estaría de más reforzar los muros de contención, hacerlo más ancho y más profundo en ese punto concreto.

¿En Saltillo?, los arroyos los consideran los fraccionadores y las autoridades como meros inconvenientes, que ni siquiera accidentes del terreno, mismos que pueden ignorar, tapar, bloquear, desviar, que al final de cuentas si algo pasa, no estarán ellos allí para recibir reclamaciones ni recriminaciones, mucho menos enfrentar responsabilidades.
Otro problema de Saltillo es que, si bien la hidrografía y la orografía están más que planteadas desde hace siglos, y los habitantes de las áreas rurales antes y progresivamente más urbanas ahora se han ido adaptando, los nuevos modelos constructivos y de urbanización han exacerbado los problemas de inundación. Antes no importaba porque no había nada que se inundara, y el agua que se estancaba, o se absorbía o se evaporaba y listo, ya con las casas, había que drenarla, y a veces el drenaje construido se ha probado como insuficiente, ah pero con la llegada de los edificios… allí sí que la cosa se pone complicada.
En algunas colonias han reportado acumulación de agua de hasta metro y medio, donde antes no se hacía más que un charquito. Y siguen construyendo, para arriba, y claro, los de los pisos altos no se inundarán, pero algún día tendrán que bajar a algo, aunque sea a ver que tan enlodados están sus carros en los sótanos de estacionamiento.
¿Pero, quién les asegura que la inundación no está minando los cimientos de los pesados edificios donde se sienten seguros?, en fin, en algo nos parecemos, lo deseemos o no, esperemos que sea para lo bueno y no para lo malo e inundado.

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