TELEGRAMA // Héctor Barragán

Menos repetición de los anuncios les hace notables; la publicidad de los programas del canal y de la empresa dedican tiempo a la diversión; de los personajes y eventos ajenos también abusa del tiempo que el cliente desea disfrutar; las interrupciones de programas no siempre resultan justificadas al usuario.
La repetición de programas por años y años es criticable, a la vez que ni se utiliza para eventos en que se preparen nuevos artistas y especialistas ni se atiende a los programas de tipo cultural educativo que podrán aumentar clientela ávida justamente de diversión, información y cuestiones culturales.
Lo comercial debe ser productivo para los inversionistas, pero fundamentarse en calidad, movilidad, novedades, atendiendo con especial énfasis a la producción nacional, a los nuevos calores que comienzan a despuntar y están en edad de lograr más aprendizaje y la puesta en práctica de nuevas ideas.
Los propios empresarios y directivos actuales son los más capacitados para programar un futuro más provechoso para el negocio y atractiva de llevar a efecto.
Abreviar publicidad no significa que las televisoras reduzcan sus ingresos sin que harán más efectiva y valiosa sus anuncios.

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