TELEGRAMA // Héctor Barragán

Los paseos familiares que se efectúan semana con semana, reúnen unos cuantos miles de personas causando problemas a muchísimos más al congestionar la saturada vialidad saltillense mediante el cierre de cada vez más vialidades.
Pensar en la creación de polos populares para deporte alrededor de la cada vez más amplia urbe capitalina de Coahuila, supone un problema político para conseguir áreas suficientes y el financiamiento mínimo para habilitarlas, aún modestamente para andadores, pistas para correr, pasear en bicicleta, es un planteamiento difícil de resolver para la sola austeridad, que debe convencer a personas de recursos que colaboren con apoyo material o monetario, pero bien vale la pena. Esas peles deberían contar con área de estacionamiento y algunos espacios e instalaciones para actividades comunitarias, que hacen falta.
Porque la ruta recreativa, hablando con precisión, atiende a una fracción insignificante de la crecida cantidad de habitantes de la gran capital coahuilense, pero no deja de ser un proyecto atractivo, que rendiría muchos frutos en lo político y administrativo de esta capital. Claro que la autoridad no gasta en la actualidad con su modesta ruta un mínimo de saltillenses.
Para comenzar con los pequeños centros comunitarios deportivos, podría interesar a estudiantes de la Narro en dirigir y supervisar las labores previas de reforestación con especies locales los alrededores y les accesos, interesando a personal de la educación y sus dependientes en esa actividad que resultaría educativa para mejorar el ambiente y la cultura relativa.

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