- SEMARNAT y Agricultura confirman expansión del parásito; hay cientos de casos activos en varios estados y ya se documentan infecciones en perros y gatos. Expertos piden vigilancia de heridas y atención inmediata.–

Torreón, Coah., 16 enero 2026.- El gusano barrenador dejó de ser un asunto exclusivo del ganado. Reportes oficiales y de prensa confirman casos activos en varios estados y creciente afectación en animales de compañía: perros y gatos con miasis en heridas pequeñas que, sin atención, se convierten en lesiones profundas. En paralelo, la Secretaría de Agricultura acordó “blindar” el centro y norte del país con medidas de control focalizado y vigilancia epidemiológica reforzada.
De acuerdo con balances recientes, SEMARNAT han contabilizado centenares de infecciones activas distribuidas en nueve entidades, con porcentaje creciente en animales domésticos. Un recuento de prensa—con base en datos oficiales—ubicó 492 casos activos concentrados en esos estados, mientras que los desgloses de la autoridad incluyen ya perros y gatos dentro de las especies afectadas (además de bovinos, equinos y fauna silvestre). El mensaje es claro: la vigilancia debe salir del rancho y entrar al hogar y la colonia.
La Estrategia de Agricultura (Comunicado 009/2026) va por dos carriles: contención en focos con alta densidad de la mosca y preparación de terreno para liberaciones de mosca estéril, herramienta clave en la erradicación histórica de esta plaga. En 2025 ya se había activado un plan piloto en Yucatán y el cierre de año aceleró acuerdos para proteger el centro y norte (Coahuila incluido). Para la región, eso significa barridos sanitarios, notificación inmediata de casos y coordinación con colegios veterinarios para detección temprana.
Los números duros ayudan a dimensionar: el avance nacional publicado por SENASICA reportó, entre noviembre de 2024 y noviembre de 2025, 9,574 casos confirmados; en el desglose por especie aparecen ya felinos domésticos y otras especies no ganaderas, evidencia de que el parásito no respeta la frontera urbano–rural. En enero de 2026, medios locales reportaron repuntes estatales—como en Tamaulipas, con incremento de 300% en una semana—que empujaron a reforzar vigilancia y comunicación de riesgos.
Para los habitantes se recomienda: revisar diariamente a las mascotas, limpiar y desinfectar cualquier herida (por mínima que sea), no cubrir lesiones sin evaluación profesional y acudir al veterinario ante olor fétido, dolor desproporcionado, secreción o movimiento larvario. La atención oportuna evita necrosis, cirugías y pérdidas. El Estado tiene su parte (vigilancia, campañas, coordinación); la comunidad, la suya: patios limpios, basura cerrada, esterilización, y no soltar perros en vía pública. El gusano barrenador se expande donde hay descuido; cortarlo exige información, obediencia sanitaria y rapidez.

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