Para quienes decidan ponerse un refuerzo de las vacunas ARNm, de Astra Zeneca y Johnson y Johnson, esto es un tema de vida.
Descubrimiento publicado el 11de febrero del 2026, en NEJOM, New England Journal of Medicine.

Por el Dr. Eugenio Deister Mateos
Amables lectores derivado de la relevancia de éste descubrimiento, decidí poner en pausa la 2a parte de mi reciente entrega; Dos Violines.
Pues en mi opinión esta información constituye un tema de vida en salud pública para las personas que hayan o estén, por recibir refuerzos de estás dos vacunas; provenientes de las farmacéuticas Astra Zeneca y Johnson y Johnson.
El reciente reporte de las conclusiones de una investigación que dio inicio hace 5 años, da cierre a uno de los capítulos más desconcertantes de la pandemia iniciada en el 2020.
Ya que en el mes de marzo, 2021 los directivos en salud en el mundo se apresuraron a inmunizar a sus poblaciones contra el COVID-19, sin embargo dos de las vacunas ofertadas y aplicadas durante estas campañas, se vieron asociadas a la extraña aparición, en algunos pacientes, de coágulos, trombosis y émbolos a corto y mediano plazo e incluso muertes.
En cuestión de semanas subsiguientes, a estas manifestaciones y de manera inmediata expertos en el Canadá y otros países del mundo, donde a pesar de las presiones políticas y las de intereses económicos de la industria farmacéutica, se inició afortunadamente para el bien de todos, un debate inmediato, al igual se aconsejó en corto lapso contra el uso de las vacunas de Astra Zeneca y de Johnson y Johnson, tomando en cuenta que existían vacunas alternativas de otras empresas a disposición en los países desarrollados.
Hoy un equipo de investigadores, que incluyen aquellos que en un inicio ayudaron a verificar este síndrome [conjunto de síntomas característicos de una enfermedad o un estado determinado] hoy afirman haber identificado un gatillo-desencadenante genético que se disparó en algunas personas ya susceptibles a formar coágulos por herencia y antecedentes familiares al ser vacunados.
Éste descubrimiento recién publicado, 11 de febrero del 2026, culmina la odisea que implicó llegar al fondo del tema de la formación de coágulos post vacunación.
El cuadro que describe la nueva investigación, en caso de ser correcta, pretende sugerir cómo ese gatillo genético podría ser desarmado, en el desarrollo de futuras vacunas que se apoyan en un mismo método biológico de administración. Además, puede ofrecer las claves para entender otras condiciones raras de ataque a la salud, asociadas al sistema inmune, esas explicaciones que aún nos desafían.
En palabras de uno de los coautores de este sobresaliente estudio de investigación, Ted Warkentin, profesor emérito de hematología en la Universidad de McMaster en Hamilton, Ontario, Canadá, » En mi opinión hemos encontrado un ciertamente novedoso mecanismo de enfermedad, que bien se puede constituir en una hoja de ruta para entender otros padecimientos raros y complejos del sistema inmune.”

De hecho, el Dr. Warkentin se involucró muy temprano en las etapas iniciales de esa búsqueda de razones, para entender la formación de coágulos que surgieron desde las primeras semanas de la administración en Europa de las vacunas de Astra Zeneca en algunas personas que fueron sus receptores, así como las sucedidas en otras partes del mundo incluyendo, el Canadá, sin soslayar los casos de aparición de coágulos en más personas que fueron surgiendo en los Estados Unidos en conexión con la vacuna de Johnson y Johnson, aún cuando aparentemente eran menos frecuentes.
Resultó interesante que este efecto no era visto en la administración de otras vacunas COVID-19 incluyendo las ARNm desarrolladas y administradas a otros receptores por Pfizer y Moderna, este hecho orillo a pensar bien sustentado y con buenas bases que el problema residía en el hecho, de que ambas vacunas, Astra Zeneca y Johnson y Johnson, eran liberadas dentro de los adenovirus modificados.
Estos adenovirus son aquellos que causan la gripe en su forma natural. Pero aquí actúan y actuaban en calidad de vehículos que transportan información genética, y que deben entrenar al cuerpo para combatir el COVID-19.
Éste estudio de investigación se realizó con colegas y de manera conjunta entre la Universidad de McMaster y un equipo encabezado por Andreas Greinacher un constante colaborador de la Universidad de Greifswald en Alemania, el Dr Warkentin participó en demostrar que la aparición de coágulos en una persona relacionados a la administración de la vacuna, se asemejaba a otra rara condición contraria a la función de la heparina, en la cual la aparición de los coágulos son desencadenados por la heparina, ese medicamento, que en condiciones normales se emplea para adelgazar la sangre y evitar formación de coágulos.
A pesar de que las dos condiciones no son idénticas, se distinguen por la presencia de anticuerpos que se unen a una proteína de la sangre denominada factor 4 (PF4).

Éste hecho les hizo alzar de inmediato una bandera roja de alerta. Los anticuerpos están creados por el sistema inmune para adherirse a los virus y otros patógenos con el objeto de desactivarlos. Sin embargo, en éste caso, estaban adheridos a un componente normal de la sangre, que, en consecuencia, desencadenó la coagulación.
Por ello los investigadores decidieron denominar a esta condición recién descubierta; trombocitopenia y trombosis inmune, inducida por vacunación y le asignaron las siglas; VITT [ vaccine induced thrombosis & thrombocytopenia]
Nota.
Trombocitopenia [baja del número de plaquetas]
Trombosis [formación de trombos]
Su ocurrencia y frecuencia notaron era variable en cada población. En Canadá, la estadística federal mostró que de 2.3 millones de personas que recibieron una dosis de la vacuna de AstraZeneca está condujo a la aparición de 56 casos del síndrome VITT, datos reportados en julio del 2021, que incluyeron 6 muertes aún cuando esto se traduce en un índice de ocurrencia de un caso de cada 41,000 dosis, será bajo para la estadística, pero para una familia que la vive, en mi. concepto, un solo caso de muerte representa el 100%.
Acorde con el otro coinvestigador de Alemania, el Dr. Greinacher afirmó que éste descubrimiento ayudó en momentos críticos a salvar la campaña de vacunación, pues el público tenía serias dudas de aplicársela, pero cuando logramos disiparles las dudas, respecto al síndrome y a la causa subyacente del VITT, al igual al proporcionarles información confiable de pruebas que podíamos realizar para detectar esa condición, así como opciones de tratamiento si se llegaba a presentar, se creó la suficiente confianza general para proceder a realizar la campaña de vacunación programada.
Eventualmente en Canadá y Alemania, las vacunas basadas en el adenovirus atenuado como vehículo de transporte genético fueron descontinuadas, pero los científicos quedaron con el galimatías o rompecabezas de, identificar la causa que desencadenó la producción de anticuerpos conducentes a la formación de coágulos.

En el 2022, se descubrió al respecto una intrigante clave por un equipo Australiano cuya base, se encontraba en la Universidad Flinders, en la ciudad de Adelaida, cuando emplearon una técnica desarrollada por ellos anteriormente dirigida al estudio del lupus y otras enfermedades autoinmunes, ahora su objetivo era deducir la estructura de los anticuerpos del VITT. Cual fue su sorpresa, al descubrir que todos parecían ser copias idénticas aún cuando su fuente provenía de los diferentes pacientes con VITT.
«Normalmente estos anticuerpos poseen diferentes especies o tipos, de forma que es muy difícil clasificarlos, expresó Tom Gordon líder del equipo Autraliano. En su carrera como investigador que abarca varias décadas, afirmó, «es la primera ocasión que me topo con tal uniformidad».
En el 2023, el laboratorio del Dr. Warkentin reportó dos casos que se dieron de una misma condición a través de una infección natural, debida a adenovirus en ambos pacientes, no vacunados. Y el año pasado 2025, una más profunda investigación, reveló otra sorpresa. : las personas pueden a veces desarrollar una reacción espontánea parecida a la VITT sin causa externa aparente.
El estudio más reciente, construido del trabajo previo de estos equipos de; australianos, alemanes y canadienses conjuga todo.
En ese estudio, los investigadores se adentraron en la estructura del anticuerpo que provoca o causa el VITT y lograron deducir la secuencia genética que permite su creación. Encontraron que posee una gran semejanza con otro anticuerpo que muchos individuos pueden producir como respuesta a una proteína en particular, que se encuentra dentro de un adenovirus conocido como pIIV.
Así los investigadores comprendieron que una sola mutación en su secuencia podría producir el anticuerpo VITT en lugar del anticuerpo que normalmente reacciona a la proteína del adenovirus. Por esto si una persona es tan desafortunada de tener en su cuerpo esa mutación, está surge en una célula inmunológica durante su producción de anticuerpos contra el pIIV, así el resultado se amplifica produciendo múltiples copias que eventualmente conducen a coágulos sanguíneos.
Por lo anterior, el investigador principal del equipo Australiano Jing, Jing Wang pionero de la técnica que se empleó en el estudio afirmó » Entre más se examinaba los datos obtenidos, por nuestro equipo, mayor sentido tenía todo». En verdad se sentía como ese ¡ah! en el momento de todo descubrimiento científico » expresó ella.
El equipo australiano, fue aún más allá, pues mostró que al revertir el proceso del efecto de la mutación en los anticuerpos del síndrome VITT, estos perdieron su potencial de coagulación, cabe destacar que éste efecto lo confirmaron con pruebas de laboratorio en ratones que fueron genéticamente diseñados para mimetizar – reproducir el sistema inmunológico humano.
En opinión de Sue Pavord, hematóloga consultante del Sistema de Hospitales de la Universidad de Oxford, que encabezó la tarea y esfuerzo de caracterizar el síndrome VITT al inicio de su aparición en Gran Bretaña, y que no participó en el nuevo estudio, expresó:
«Los hallazgos de este estudio tendrán importantes implicaciones para la identificación de riesgos individuales, al igual para realizar modificaciones en las vacunas.”

Aún cuando estas dañinas mutaciones no se logren detectar hoy para prever, por la razón de que surgen o aparecen en las células inmunológicas hasta que participan como reacción en el proceso activo, el nuevo estudio destaca la posibilidad, de que una vacuna con adenovirus atenuado, podrá ser diseñado de manera de no desencadenar un efecto adverso, como el encontrado en esas vacunas.
Estos resultados permanecen relevantes, pues las vacunas ARNm constituyeron la principal respuesta a la pandemia por ende dominaron el escenario durante y posterior a las campañas de vacunación COVID-19 en el mundo.
Se puede afirmar hoy que en términos generales las vacunas adenovirus continúan siendo una importante herramienta, en particular en los países en vías de desarrollo, ya que son más durables y no requieren de la, Red Fría permanente para su almacenamiento, y poder ser así administradas con seguridad a las personas.
Por lo anterior la reflexión del Dr. Greinacher es la siguiente, «Nadie sabe cuándo aparecerá la siguiente pandemia, por el momento la única plataforma de vacunación que conozco, y que habrá de permitir su empleo a gran parte de la población humana, y con costos alcanzables, es la plataforma adenovirus».
Por otro lado, Julie Bettinger una científica cuya labor es, monitorear la seguridad de las vacunas, en el Hospital Infantil de Vancouver en la Columbia Británica, del Canadá, expresa que los estudios del VITT: incluido el más reciente, son cruciales para auxiliar a disipar dudas en el público, respecto a esa incertidumbre existente sobre las vacunas.
Y agrega que desde luego ningún efecto adverso de las vacunas es deseable, como es el episodio de la aparición del VITT, pero este hecho mismo, ilustra que, ante un riesgo inminente, contando con un sustentado conocimiento este puede ser investigado con prontitud y manejado con éxito. [Me resulta claro que ella no contempla la realidad de los sistemas de salud en general del mundo, que se manejan y conducen con desidia, desinterés, ignorancia y contubernio con las compañías farmacéuticas].
Y Julie Bettinger va más allá, [basada en su convicción de que existe la responsabilidad en todo miembro del sector salud] Cuando expresa «Está es exactamente la razón de la existencia de las Direcciones de Vigilancia en Farmacología de nuestros sistemas en salud, de lo que deben hacer» .
De lo anterior, en México si contamos con esa Dirección Ejecutiva de Farmacopea y Farmacovigilancia en la Cofepris sin embargo desde el 2018 es funcionalmente inexistente.
El Dr. Warkentin agrega, que la misma forma de abordar y que se utilizó, para descifrar el misterio del VITT, nos puede ayudar a entender otros padecimientos de rara aparición, donde una mutación de un anticuerpo puede estar jugando un papel importante. Y nos da un ejemplo, que a su consideración vale la pena investigar, la púrpura trombocitopenia post-transfusión, una rara y en ocasiones fatal reacción que puede ocurrir desde varios días posterior a la transfusión de sangre o incluso muchos años después hasta que a una persona se le tiene que volverá transfundir sangre, por otra razón. Me permito comentar que tuve un caso de estos en mi práctica hace ya algunos años, de una paciente que había sido transfundida 20 años antes y cuando la operé, y debí transfundirle sangre, siete días después de operada tuvo una reacción por la cual presentó sangrado espontáneo por todas sus cavidades, la salvamos gracias al diagnóstico preciso y el tratamiento oportuno de mi mentor quirúrgico.
Me voy a permitir amables lectores dos comentarios, a título personal y profesional:
1- La púrpura trombocitopenia post transfusión se presenta con frecuencia en mujeres, ya que suelen ser transfundidas en alguna etapa de sus vidas por razones de gineco-obstetricia, y no lo comentan años después a algún cirujano de otra especialidad que las atiende, para que él lo tome en cuenta.
2- Pido tomen en cuenta la revisión que he hecho de éste toral tema de las vacunas COVID-19 en particular los altos riesgos de recibir refuerzos procedentes de, Astrazeneca y Johnson y Johnson. Más aún si existen antecedentes familiares de tener una propensión a padecer flebitis, trombo -flebitis, trombosis o embolismo.
Me parece pertinente comentarles, amables lectores, que durante mi formación y trayectoria profesional, recibí capacitación especializada y me desempeñe como funcionario en :
Protocolos de Investigación y Ensayos Clínicos Fases I, II, y III.
Evaluación y Dictamen como Director Ejecutivo de Dictamen Sanitario de la Cofepris, 2010-2014.
Asesor de la Dirección de Prestaciones Médicas del IMSS, Unidad de Políticas de Salud, Investigación y Docencia. 2008 – 2010.

Interesante el artículo y de mucha ayuda. Es lo que hace falta información sobre esta nueva etapa de Post Covid. Sabemos que hubo y habrá consecuencias para los que nos vacunamos, es decir secuelas. Sabemos que el COVID 19 fue una emergencia sanitaria y los grandes laboratorios tenían que sacar una vacuna para atender esta emergencia y muchos sabíamos que por la urgencia iban a existir riesgos. No hubo tiempo para hacer suficientes pruebas. Lo que sugiero es que se aborde información sobre la etapa POST COVD e informen a la población. Este artículo puede ser el punto de partida.
RDD