TELEGRAMA // Héctor Barragán.-

Con el respeto que se debe a los editorialistas de estos días santos del 2026, su opinión de que en el país estamos peor que cuando se supone que justamente estábamos en una condición inferior, cabe hacer una serie de consideraciones.
Hay inflación y sin embargo la tasa de estos tiempos es bastante moderada por lo que el empobrecimiento general se reduce, además porque se cuentan 5 millones de mexicanos menos pobres que en años pretéritos, lo cual ofrece la posibilidad de mayores ventas y utilidades para los productores nacionales.
En segundo lugar, es de recordar que la economía nacional sufrió radical reestructuración, al desarrollarse la economía nacional enfocada al mercado extranjero, con marcado menoscabo de la producción destinada al consumo interno.
El indicador de la demanda de productos para exportación a causa de niveles en la economía extranjera las ventas mexicanas tienen que reducirse produciendo inflación, es decir alza inusitada de precios, desocupación, baja de salarios, en tanto se rehace lo nacional para compensar el desequilibrio económico interno.
Los movimientos económicos provocados por la guerra y las especulaciones alteran negativamente la situación interna de la mayor parte de países del mundo, la mayoría al margen de los beneficios para los contados participantes en la conflagración, deberán ser de corta duración, pero de esfuerzos considerables y grandes sacrificios.
Esas grandes fluctuaciones económicas elevan la deuda pública y las obligaciones del endeudamiento, sumándose a la situación negativa de la economía, agravando los números macroeconómicos.
Pero los expertos no ven el asunto tan negativo como los inversionistas, a quienes les corresponde justamente esforzarse en aumentar la producción, las inversiones y la ocupación para fortalecer la economía del país, para beneficio precisamente del país y de los mexicanos en su conjunto, mayormente los pobres que pueden hacer la diferencia de que se cuente con un mercado sólido, garantía de permanente desarrollo.

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