
Saltillo, Coahuila., 04 Junio 2026.- A unos días de la jornada electoral del 7 de junio, la operación territorial de Morena en Coahuila comenzó a venirse abajo, luego de que operadores ligados a Andrés Manuel López Beltrán, “Andy”, empezaran a retirarse del estado al considerar complicada la elección local.
De acuerdo con información publicada por El Universal, fuentes internas de Morena reconocieron que el despliegue guinda en Coahuila se encuentra prácticamente paralizado, debido al mal recibimiento ciudadano, el desgaste económico de sus propios operadores y la reciente sacudida en la dirigencia nacional del partido.
La estrategia, que habría iniciado en abril con la participación de 65 diputados federales coordinados por López Beltrán para disputar las 25 diputaciones locales, hoy es vista por los propios morenistas como un caso perdido.
A la operación también se sumaron 22 legisladores federales del Partido del Trabajo, sin que hasta ahora hayan logrado revertir el escenario adverso para la llamada Cuarta Transformación en un estado donde el PRI mantiene una estructura territorial sólida y presencia política consolidada.
El golpe más fuerte para Morena llegó con la salida de “Andy” López Beltrán de la Secretaría de Organización del Comité Ejecutivo Nacional y de la Comisión Nacional de Elecciones, cargos clave para la operación electoral del partido. El hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador anunció que dejaría sus funciones para buscar una diputación federal por Tabasco.
Aunque públicamente la renuncia fue presentada como parte de las reglas internas de Morena para quienes aspiran a un cargo de elección popular, en Coahuila su salida fue interpretada como una retirada estratégica antes de cargar con una posible derrota electoral.
El abandono de López Beltrán desmotivó a parte de los legisladores federales que habían enviado personal y recursos a Coahuila, pues muchos de ellos habrían aceptado participar en la operación por lealtad directa al expresidente López Obrador y a su hijo.
La situación exhibe el verdadero tamaño de Morena en Coahuila: sin la maquinaria federal, sin liderazgos locales sólidos y sin una estructura territorial propia, el partido guinda enfrenta una elección cuesta arriba frente a un priismo que, pese a los ataques nacionales, conserva control político, operación territorial y presencia en las regiones del estado.
Mientras la dirigencia nacional intenta minimizar el golpe, la salida del llamado “ejército de Andy” deja a los candidatos morenistas en la recta final de campaña con menos respaldo, menos recursos y una evidente falta de coordinación.
La elección del próximo domingo no sólo renovará el Congreso local; también servirá como termómetro para medir si Morena realmente logró construir una base política en Coahuila o si su presencia dependía únicamente del arrastre nacional del obradorismo.
Por ahora, la retirada de sus operadores confirma que, para la propia 4T, Coahuila dejó de ser una batalla prometedora y comenzó a verse como una derrota anticipada.

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