RETRIBUCIONES

Por: Luis Enrique Morales.-
Uno de los ejercicios más aborrecibles de Morena es, sin lugar a dudas, el turismo electoral: traer gente de otros estados, cambiarles el domicilio en la credencial, amontonarlos en casas prestadas, usarlos como relleno de mitin, como bulto electoral, como carne de urna, y después abandonarlos a su suerte cuando ya cumplieron su función.
No llegan como ciudadanos libres a participar en la vida pública de un municipio. Llegan como votos con maleta. Como fichas movidas en un tablero donde los operadores de Morena juegan con la pobreza ajena como si fuera mercancía electoral.
Ésa es la tragedia moral de la 4T: presume amor al pueblo, pero trata a los más pobres como costales desechables de votos. Los sube, los baja, los traslada, los encierra, los fotografía, los forma, los contabiliza y, cuando termina la elección, los desecha.
En municipios pequeños de Coahuila, donde mil votos pueden cambiarlo todo, esta práctica no es menor. Francisco I. Madero, Múzquiz, San Pedro de las Colonias e incluso Parras son territorios donde una operación de este tipo puede inclinar la balanza. Saltillo y Torreón tampoco salieron libres de esta sucia estrategia. Ahí donde la elección se gana calle por calle, la migración electoral se convierte en una invasión silenciosa, una especie de contrabando democrático disfrazado de participación ciudadana.
Morena ha perfeccionado una maquinaria de Miseria: primero fabrica indignación, luego reparte esperanza, después compra lealtades y finalmente abandona personas. Donde Morena no puede sembrar simpatía, intenta sembrar domicilios.
Y lo más perverso viene después. Porque muchas de esas familias, provenientes en su mayoría de Oaxaca, Chiapas y Veracruz, no son regresadas a sus lugares de origen. Quedan varadas, sin trabajo, sin casa, sin dinero y sin red de apoyo. Quedan tiradas en un estado que no conocen, usadas por un partido que ya no las necesita y abandonadas por los mismos que les prometieron ayuda, empleo o futuro. por lo que su única salida es delinquir para poder comer y pagar su camión de regreso a sus tierras.
Así que no se sorprendan si en los grupos de seguridad aparecen más asaltos, más robos a casa habitación y más peleas con machete… eso, agradézcanselo a Morena.

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