TELEGRAMA // Héctor Barragán.-

El abaratamiento del servicio telefónico forzado a TELMEX produjo la multiplicación de los aparatos celulares, en proporción gigantesca porque tiene ventajas y aún las personas más modestas los adquieren y usan intensamente, a pesar que les cuesta.
Los llamados teléfonos fijos, los de la vieja empresa, en cambio favorecieron la plaga de telefonemas de los aboneros, cobradores, vendedores de tarjetas, de servicios bancarios, con lo que hay quienes molestan los hogares todos los días, aun domingos y otros festivos, sin respetar horarios, e invadiendo la privacidad hogareña por la comodidad de no investigar convenientemente los números.
El servicio de los fijos se tiene que ir reduciendo para no ser molestados 20 o más veces por día, con los molestos mensajes, que se suman a los rutinarios de encuestas sobre cuánto se les ocurra a los negociantes de este cómodo negocio.
Este problema social queda a cargo de la empresa que pierde clientela, ya que a ninguna autoridad le interesa, pues tiene asuntos más importantes que la comodidad de los hogares,
Además de robar la tranquilidad al hogar, el tiempo también impide recibir los mensajes importantes para el usuario y recibir la zozobra con cada timbrazo.

Deja un comentario