Descontón de Sheinbaum deja herida a la CNTE

BAILE Y COCHINO… // Horacio Cárdenas Zardoni

Manifestación con participantes sosteniendo una gran manta que dice 'Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación' y dibujos de figuras emblemáticas.
Créditos: Eje Central.

A qué más que la verdad, muchísima gente en México está feliz del descontón que le acomodó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, facción disidente del Sindicato de lo mismo.

Entre paréntesis, siempre nos hemos preguntado qué tan diferente es la CNTE del SNTE, y si realmente existe esa disidencia, esto partiendo de que entre los acrónimos de una y otra organización, solo hay una letra de diferencia, la S para el original y la C para la otra, que en un país que tan poco cariño le tiene a la ortografía y a la sintaxis, el SNTE y la CNTE les es exactamente lo mismo, le provocan la misma indiferencia, y más cuando se entera uno que sus agremiados son ambos pagados por la Secretaría de Educación Pública, del dinero que a todos nos quitan de nuestros impuestos.

Pero a lo que veníamos. Luego de que la CNTE tenía años, dicen los que les han seguido la pista, presionando a los gobiernos de manera cada vez más abierta y más violenta. Desde su nacimiento por allá en el lejano año de 1979, en que el gobierno de entonces, ha de haber sido el de José López Portillo, no le concedió la debida atención para sofocar una disidencia que, en teoría, no tendría por qué existir, fue creciendo en poder, en número de afiliados y en atrevimiento para enfrentar a las autoridades educativas y al propio gobierno de la república.

Dicen que, habiendo nacido de la inconformidad de los profesores afiliados obligatoriamente al SNTE, se enquistó en los estados que tradicionalmente estaban más dejados de la supervisión de la SEP, y del control político de la secretaría de Gobernación. Chiapas, Oaxaca, Guerrero, los estados más pobres del país, señalados también como los que han tenido gobiernos más corruptos para el manejo de los dineros públicos y menos dados a cumplir con sus función de tener las cosas en paz, permitieron y hasta aprovecharon la disidencia de la CNTE, sobre todo porque les servía de moneda de cambio para presionar a la federación, que tampoco se tardó demasiado en darse cuenta del doble juego de los gobernadores, en un jueguito de conveniencias que ha durado más de 45 años, tranquilamente siete sexenios.

Manifestación en la calle con una multitud de personas sosteniendo paraguas de colores, banderas y pancartas. Se observa una gran bandera con dibujos y lemas políticos.
Créditos: Eje Central.

Si a alguien le hubiera interesado, en todo este tiempo quedarán poquísimos de los profesores que integraron el movimiento disidente original, si es que alguno, porque por lo general una de las prebendas que lograban era la jubilación pronta y con pensiones doradísimas, usando la expresión de la 4T, con la que, por cierto, ya se les hizo las proverbiales bolas el proverbial engrudo.

Con esa consideración de que los de hoy, y los de hace 20 años, no son los iniciadores, perfectamente pudo haberse manejado una estrategia para reincorporar a los separatistas al sindicato, pero no ocurrió. No les interesó en la SEP, en gobernación, en Hacienda, en la presidencia, o por el contrario, pensaron que era más fácil, incluso más barato, negociar con dos que con uno, y que podría ser útil enfrentar a uno contra el otro, movilizándolos cuando se ofreciera.

Multitud de personas vestidas de rojo marchando bajo paraguas en una manifestación.
Créditos: Eje Central.

Así fue como llegamos a este 2026, en que los de la CNTE jugaron la carta que han venido esgrimiendo desde el 2007, que fue cuando siendo presidente Felipe Calderón Hinojosa, modificó la Ley del ISSSTE para devolverle algo de la viabilidad financiera que había perdido. No es que se haya logrado al 100%, ahí está el pendiente de las pensiones doradas y los topes máximos, pero funcionó. Lo que pide la CNTE es volver al esquema anterior, ya no de cuentas individuales, que se les hacen pocas, sino poder nadar en un único fondo ‘solidario’ en el que abrevan todos aquellos con derecho a una pensión, sí, nada más que unos se llevan la tajada del león y otros las de las hormigas, y que tarde o temprano, más bien esto último, terminaría por quebrar.

Sheinbaum se negó a hablar con ellos, a siquiera recibirlos, y menos desde que trataron de dar portazo a Palacio Nacional. Allí se acabó la paciencia presidencial, que sí, les puso a Rosa Icela Rodríguez y a Mario Delgado a negociar, pero ellos, si no era Sheinbaum, nada. Y pues tuvieron nada.

En su incontinencia verbal acostumbrada, la presidenta advirtió que no habría más intermediación, de aquí en delante solo hablarán las autoridades con los profesores, directamente en las escuelas… lo cual no deja de sonar a imposible, suponiendo que siquiera lo intenten. A lo que nos suena esto es a un rompimiento y a tratar de matar a la CNTE, y quizá también al SNTE de inanición, no que dejen de pagarle a los profesores y a estos les descuenten las cuotas sindicales, sino los ‘extras’, que es de lo que realmente viven.

Es un decir, porque se les concedieron varios cientos de plazas para que las asignen a gente como ellos, lo cual está de miedo, y varios cientos de millones de pesos para que se los repartieran (o no). La CNTE está herida, está sentida, pero de allí a que esté vencida, hay su diferencia. ¿Quién sabe?, sin dinero de los estados, sin apoyo social, sin el respaldo de MORENA, capaz que se ponen mansitos, o que se vuelven a sentir disidentes, nadie lo puede saber en este momento, pero no hay que quitarles el ojo de encima.

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