Las oportunidades son para desperdiciarlas ¿Y el carril para bicicletas?

BAILE Y COCHINO… Horacio Cárdenas Zardoni

Sin lugar para los ciclistas.

Corría el sexenio de Humberto Moreira Valdés como gobernador del estado de Coahuila, cuando la administración Estatal se empeñó en la modernización de las vialidades en las principales ciudades del estado, y aún en otras no tan principales. Ni duda cabe que ese sexenio se construyeron más kilómetros de pasos elevados y deprimidos en la geografía coahuilense, que en toda la historia previa de nuestra entidad. Humberto Moreira seguía la tendencia de todo el país, por todos los estados lo que privaban eran las grandes obras de vialidad, que casi aquello parecía competencia, en lo que no dejaba de ser la confirmación de que, en ese instante, y todavía, lo que se privilegia es el automóvil, y crear espacios para que pueda circular, no a sus anchas o largas, como quisiera, pero con que se pueda mover basta.

Recordamos que durante los primeros años del sexenio publicamos algunas colaboraciones periodísticas, sugiriendo, recomendando, apremiando, ya me lo como usted quiera, para que en los tales proyectos viales, se contemplará No únicamente a los vehículos de combustión interna, sino también las bicicletas y los peatones. La tesis era muy simple, si ya están gastando miles de millones de pesos en puentes y avenidas ¿no podrían destinar un poquito de eso, o un poquito más para hacerles un carril de ida y uno de regreso para que las bicicletas pudieran circular con seguridad en un espacio confinado para ellas? Por demás está decir que ninguna autoridad se tomó siquiera la molestia de respondernos dándonos cualquier clase de razón o simplemente acusando la recepción del mensaje, nada.

Parte de la lógica de nuestra propuesta era que los carriles para bicicletas no tenían que tener ni la misma resistencia de materiales ni el mismo trabajo que los de otra clase de vehículos, con lo cual vendrían saliendo sustancialmente más económicos, pero lo verdaderamente importante es que ofrecerían el tan deseado, y exigido, carril exclusivo para bicicletas. Pero obvio nada.

Reciclamos la columnita en el sexenio de Riquelme, y digamos que es que nos hayan hecho caso, esa sería demasiada pretensión, pero por ejemplo el bulevar Narro Robles, que recorre algunas de las colonias más elegantes del norte de Saltillo, además de un camellón central ancho donde se puede andar en bicicleta, caminar o correr, cuenta con espacio de ciclovía en dos sentidos, Cómo deberían ser todas las vialidades modernas, pues.

Y el espacio para que cifrculen los ciclistas? También se le olvidó a Riquelme.

En días pasados un boletín de prensa daba cuenta de los avances ampliación del bulevar Los Valdez, en el tramo que va a entroncar con el libramiento Oscar Flores Tapia, y allí daban cuenta de los carriles, las banquetas, la separación central y otras pretendidas bondades. ¿ y el carril para bicicletas, apá?, chispas, se les olvidó el carril para bicicletas… Una vez más.

Como siempre, el que va a andar en bicicleta, lo hará donde sea y como sea, y en este caso específico con banquetas que dicen, que tendrán tres metros de ancho, seguramente se apropiarán de este espacio, al menos el tiempo que tarde los negocios que allí se instalen, de usarlos de bodega, estacionamiento, o aparador gratuito.

Esta no es más que una oportunidad más desperdiciada. Hubiera sido un excelente experimento, para un carril confinado para transporte público, otro para bicicletas y vehículos de dos ruedas movidos con electricidad, y los correspondientes a Su Majestad el automóvil.

Se dejó pasar, se dejó ir, si los colectivos bicicleteros sugirieron algo, les hicieron el mismo caso que a un servidor, a ver si para la próxima, aunque los momios mandan que nos seguirán ignorando olímpicamente.

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