ESPEJO CÓNCAVO // Roberto Adrián Morales

La iniciativa de ley de Claudia Sheinbaum para cerrar el paso rumbo a la Presidencia de México al empresario Ricardo Salinas Pliego y al exgobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, se convirtió en una carambola de tres bandas al golpear con ello las aspiraciones de Cecilia Guadiana que ya se preparaba para contender primero por la designación de coordinador de Morena y con esto alcanzar la candidatura para buscar suceder a Manolo Jiménez en el cargo de gobernador de Coahuila.
Esto representa para la hija del difunto Armando Guadiana quedar fuera de cualquier aspiración política, pues nació el 22 de noviembre de 1994 en Laredo, Texas, Estados Unidos, a menos que decida renunciar definitivamente a la nacionalidad norteamericana.
La joven política norteamericana-coahuilense no contaba con la astucia de Sheinbaum Pardo, a la que poco le importaron los daños colaterales que ocasiona con su iniciativa, que se hará ley en unas horas más en el Congreso de la Unión, misma en la que se dispone que quien quiera gobernar en el país o en un estado de la República deberá renunciar a las nacionalidades extranjeras que ostente.
Difícilmente la heredera de Morena Coahuila cederá sus privilegios de norteamericana, pues tiene ese documento extranjero como escudo protector por aquello de que un día las fiscalías de Estados Unidos y México agarren corte parejo y carguen con los dos Américos, el que gobierna Tamaulipas y el que despacha desde la delegación del Bienestar en el Estado coahuilense: su marido.
Esta nueva ley, que al parecer daña los derechos ciudadanos, abre la puerta a otros contendientes en Coahuila; en la cuadra de Cecilia-Américo, quien se relame los bigotes es el aún diputado José Alberto Hurtado Vera, a quien le llega del cielo esa oportunidad inesperada, máxime cuando cree que los recursos que inyectarían los Américos Villarreal en Coahuila para impulsar a la joven política ahora tendrán que ser utilizados en su candidatura.
Otro que soba las manos y da las gracias a la Presidente es el lagunero Luis Fernando Salazar Fernández, quien ya daba por perdida esa candidatura, pues en Morena se daba casi por hecho que sería Cecilia Guadiana la que representara en el futuro al estado.
En fin, el golpe asestado al propietario de Elektra y Azteca Televisión y al exgobernador García Cabeza de Vaca, se salió de control y ya golpea a los políticos y militantes guindas, al menos así se aprecia hoy.
Aunque, pensándolo bien, aún le queda un dejo de esperanza a Guadiana, esto si se analiza todo lo que ocurre en el país y en que las leyes reformadas desde el sexenio de López Obrador a la fecha, solo sirven para causar estragos en los enemigos.

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