ESPEJO CÓNCAVO // Roberto Adrián Morales

¿Alguien se acuerda del Rocha? Tal parece que ese escabroso asunto en el que se vio envuelto el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y su relación con grupos delincuenciales ha empezado a diluirse entre tantos nuevos movimientos que se registran en el país, empezando por el de los trabajadores del Seguro Social, pasando por las aguas puercas de Guadalajara y la golpiza y detención de manifestantes.
La pregunta es ¿quién está detrás de todos esos conflictos? Porque alguien le mueve el piso a la Presidente Claudia Sheinbaum o ¿acaso es ella misma la que propone a sus subalternos realizar acciones que permitan borrar, de un plumazo, hechos del pasado?
Un gobernador de Coahuila, José de las Fuentes Rodríguez, por aquellos años entre 1981 y 1987 solía fabricar manifestaciones y marchas para sacudirse la modorra de su despacho en el Palacio Rosa. En cierta ocasión, un mediodía cualquiera, miraba por una de las ventanas de palacio hacia la plaza principal vigilada, al fondo, por la Catedral de Santiago. Ni un alma asomaba ni por error en el lugar. Solo uno que otro perro permanecían inmóviles bajo la sombra de los portales. Entonces llamaba a Ángel, su fiel secretario particular y ordenaba llamar a Navarro (Francisco Navarro Monenegro, en ese tiempo líder de un numeroso grupo de colonos) para que hiciera una manifestación y “tomará la plaza”.
Más tardaba en recibir la orden de “El Diablo”, que así se conocía al gobernador, que en aparecer con un centenar de colonos, trompetas y tambora en mano que, ruidosamente, exigían ser atendidos por el jefe de gobierno. Exigían agua, drenaje, pavimento y cuanta cosa se les ocurría.
Adentro, en palacio, De las Fuentes miraba divertido como Navarro manipulaba a su gente para complacerlo.
Así, tal cual, parece estar sucediendo en México en las últimas horas. ¿Quién disfruta del enfrentamiento ocurrido en Guadalajara durante la manifestación para exigir agua potable? ¿Quién está meciendo la cuna en el movimiento de los trabajadores del Seguro Social?
Porque nadie quiere decirlo, pero parece que alguien dispuso empuercar el agua y así distribuirla en algunas colonias de la capital de Jalisco para generar el malestar ciudadano. Y luego provocar un combate campal al ordenar infiltrar un movimiento cuyo único objetivo era reclamar agua. Según el gobernador Pablo Lemus, más de 400 sujetos enmascarados se encargaron de generar la violencia. Y casualmente, de esta cantidad de esquiroles, no hay solo detenido. ¿Y quién disfruta de todo esto?

Lo del IMSS, las exigencias de los trabajadores que han tomado las calles de todas las ciudades del país para exigir incremento salarial justo y la entrega de medicamentos y equipo para dar atención a los derechohabientes, también tienen a alguien moviendo los hilos desde la sombra.
¿Acaso esto es consecuencia del choque entre Sheinbaum y López Obrador? Parece que las señales para dar con el responsable de generar estos conflictos llevan directo a La Chingada, para disfrute de su inquilino, tal como solía hacerlo “El Diablo” en Coahuila.

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