(Título de un artículo de investigación, en la revista Neuroscience News, del 20 de octubre de 2026, proveniente de la Hebrew University de Jerusalén)
Revisión, comentarios y opinión
Por el Dr Eugenio Deister Mateos

Dirigido a padres de familia, estudiantes de nivel medio y superior, investigadores, postgrado, maestría y doctorado.
1a Parte.
Es de nuestro conocimiento que la Inteligencia artificial generativa domina la realización y obtención de una rápida síntesis de obras de arte como: pinturas complejas, música y literatura, sin embargo un nuevo marco teórico de referencia fue publicado en “AI & Society, que reevalúa la verdadera esencia de la cognición creativa del humano. Este artículo introduce la “tesis del desacoplamiento”, argumentando que mientras bien es cierto que la IA puede franquear décadas de maestría técnica y generar producciones muy sofisticadas, desvincula su producción, de la personal transformación cognitiva tradicional qué se requiere para crear arte.
Pues el verdadero valor del arte creativo yace, no en el artefacto terminado, sino más bien en ese viaje o recorrido experimental, que altera el cómo los humanos perciben, interpretan y se conectan con la realidad. En mi opinión esté último concepto es el que nos separa de la IA y hace indispensable nuestras capacidades cerebrales; los correlatos neuronales-(anatómicos) funcionales (fisiológicos) con los mentales (ej. conciencia, afecto, interpretación y cognición) para poder ser creativos.
Hechos claves:
La Tesis de Desacoplamiento: la IA generativa fundamentalmente corta el vínculo histórico entre la creación de obras de alto nivel estético como es el paso por una transformación personal y desarrollo cognitivo qué tradicionalmente se requiere para dominar el oficio artístico y me atrevo a decir el científico.
Proceso Sobre Producción.
Conforme los algoritmos se mercantilizan en entregas con esmero de creatividad, el valor central, esencial de los cambios en la transformación artística humana, que van desde la generación del producto al descubrimiento exploratorio, interacción sensorial y una toma de perspectiva filosófica.
Rediseñando la Creatividad de la IA: Este estudio urge a los científicos de la computación e instituciones a evaluar las herramientas de la IA sin limitarse meramente a la velocidad operacional, fidelidad o realismo, sino mediante su habilidad de promover la curiosidad, profundidad de percepción e interacciones multisensoriales con el mundo natural.
Fuente de información: La Hebrew University de Jerusalén.

Hoy sabemos que los algoritmos de la IA generativa pueden armar y montar pinturas al óleo dignas de una galería, orquestar complejos movimientos sinfónicos, escribir poesía evocativa, y elaborar en segundos planos arquitectónicos. A través de muchas métricas, estás creaciones sintéticas pueden competir con obras que históricamente exigieron décadas de disciplinado trabajo proveniente de la formación humana.
Tal como las máquinas demuestran su capacidad de producir virtualmente cualquier artefacto estético sobre pedido, los científicos de la cognición, los filósofos, y los artistas se enfrentan a un dilema fundacional: sí las redes de algoritmos son capaces de generar de manera instantánea arte sofisticado, ¿cuál es el nivel supremo de la creatividad humana?
En el referido artículo en su introducción, publicado en la revista-journal AI & Society, Amit R. Zoran, PhD, profesor asociado en la Escuela de Ciencias de la Computación e Ingeniería Selmin Benín de la Universidad de Jerusalén ofrece un cuadro conceptual para abordar esta interrogante.
En lugar de entrar en debates redundantes en lo referente, en sí a los referidos medios sintéticos producidos, cumplen con la definición técnica de “arte”, Zoran argumenta, plantea que la creatividad cognitiva del humano de donde deriva su significado, no es meramente del producto terminado per se, sino que éste proviene, de las transformaciones neurocognitivas y experimentales que forjan a los artistas, sus audiencias, más las culturas humanas a través del tiempo.
Respecto a “La Teoría del Desacoplamiento”

Históricamente, es bien sabido que el dominar una forma de arte requiere de muchos años de dedicación de su práctica intensa y deliberada, de un refinamiento sensorial y motor, de madurez emocional, y de recalibración perceptiva. Por ejemplo, un pintor va más allá del entrenamiento manual de mezclar pigmentos; sucede que fundamentalmente reestructuran sus sistemas de procesamiento visuales, y modelos internos del mundo físico. Por otro lado, veamos lo que ensaya un chelista, él va más allá de memorizar el posicionamiento de sus dedos; los integra a una retroalimentación acústica, control motor fino (de movimiento delicado), y regulación emocional, todo a una forma unificada de expresión.
Zoran procede a explicar, cómo se da la “ tesis de desacoplamiento” su marco de referencia postula que cuando la IA altera la unidad histórica de la creatividad, al obtener sus metas generativas vía agilidad y velocidad, que le permiten sus instrumentos, sin embargo hace el señalamiento, que los obtiene, sin pasar por el experimentar o seguir los pasos indispensables para lograrlo, y estas son la ardua maduración cognitiva y emotiva qué se requiere para sean creativas ya que producto de este proceso es como se hacen realidad.
Y aquí Zoran extiende su explicación: “durante siglos, crear arte ha significado el paso y seguimiento de un proceso de aprendizaje y experimentación, como el cambiar como persona” Y reflexiona “hoy la IA nos permite producir esos sofisticados trabajos artísticos sin estar obligados necesariamente a seguir el viaje o someterse a lo antes descrito, respecto a la definición de la creatividad verdadera.
Pero esto no significa que la creatividad humana haya perdido su valor. Significa que necesitamos repensar dónde yace o reside ese valor. El verdadero potencial de la IA, no es simplemente para ayudarnos a producir más imágenes, más música, o diseños, esta para abrirnos nuevas posibilidades de cómo experimentamos, y entendemos, para involucrarnos con el mundo que nos rodea”.
Al desprender o disociar la producción técnica del desarrollo personal. La IA nos despoja del tradicional control del oficio. Aquí sin embargo Zoran, nos advierte que la generación automatizada no debe confundirse con la verdadera y genuina cognición creativa. Cuando la producción se torna fluida, está escasez de lo genuino y el supremo valor de la creatividad humana, cambia el enfoque de la ejecución técnica, a profundidad interpretativa, investigación filosófica e interacción relacional.
Confío que aún cuando esto constituye un tema nuevo, en caso de haber leído mis dos entregas denominadas; ¿Dónde están las Mentes Preparadas? les serán de inmenso valor para entender mejor esta entrega y la siguiente 2a parte.
La 2a parte, versará sobre:
Redefinición de la Tecnología como catalista experimental.
Métricas para la siguiente Generación de Instrumentos Creativos
Parámetros de Referencia Cambiantes en Ingeniería
Reubicación de anchos de banda cognitivos.
Paradigmas Educacionales.

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