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Joe Dimaggio… Yankee Clipper

joeCuando se habla de las familias italianas en los Estados Unidos, todo mundo piensa en los Carlione y los padrinos de la mafia: las drogas, el crimen, la violencia y la llamada «Cosa Nostra». Esto sería en extremo injusto si al hablar de los italianos nos referimos al pasatiempo favorito de los norteamericanos»: el beisbol, ya que nadie puede negar que los descendientes de la península itálica han dado a este deporte grandiosos y magníficos jugadores y familias completas de excelentes peloteros.
Quizás el caso más notable de familias italianas beisboleras, lo sean los Dimaggio, que llenaron toda una época de grandiosos recuerdos en los anales del beisbol del Oeste Americano. Dos de los Dimaggio fueron indiscutibles estrellas en la Liga de la Costa del Pacífico, antes que los hermanos menores, Joe y Dominic se decidieran a incursionar en las Ligas Mayores que, por aquella época se reducía a las pujantes ciudades del Este y apenas algunas plazas del centro del vasto territorio de los Estados Unidos.
Todos los cronistas de AQUELLOS TIEMPOS coinciden al afirmar que el más grandioso de los Dimaggio lo fue Vince, y si realmente fue mejor que sus hermanos menores Joe, el grandioso Yankee Klepper, el más ilustre center filder de los Yankees de Nueva York, y que Dominic, el «Pequeño Profesor» que cubría el prado central de los Medias Rojas de Boston, entonces, habría que pensar que Vince fue una maravilla de jugador para merecer tal calificativo.
Para que el lector pueda juzgar, hablaremos en esta ocasión de uno de los más completos y grandiosos jugadores que ha dado el beisbol, el inmortal Joe Dimaggio, que sin discusión alguna, y con más derechos que cualquier otro, tiene un lugar en el Salón de la Fama de Cooperstown.
Antes de brillar en las ligas mayores, Joe Dimaggio fue rutilante estrella del beisbol de la Liga de la Costa del Pacífico en el oeste de los Estados Unidos, donde militaron magníficos jugadores que como las estrellas de las Ligas Negras, llegaron tarde a la Gran Carpa.
Muchos de ellos, ni siquiera aspiraron a jugar en la Liga Nacional Americana, porque consideraban que en la Costa del Pacífico se jugaba un beisbol tan bueno o superior que el del Este Americano donde estaban las plazas de las Ligas Mayores. Joe Dimaggio es recordado como uno de los más grandiosos jugadores de todos los tiempos. Dos veces fue campeón bateador de la Liga Americana con los Yanquis de Nueva York y fue la bujía indiscutible que llevó a los Mulos de Manhattan a la serie mundial en la época dorada de los Bombarderos Neoyorkinos que fueron al Clásico de Octubre en 1936, 1937, 1938, 1939, 1941 y 1942, antes que el Yankee Clipper marchara hacia el frente de batalla de la Segunda Guerra Mundial, «La Madre de todas las Guerras». Cuando regresó del frente, Dimaggio volvió a ser la bujía de los Yankees y los llevó nuevamente al Clásico de Otoño en 1947, 1949, 1950 y 1951, antes de anunciar su retiro.magio
Dimaggio jugó durante 13 temporadas en las Ligas Mayores en diez de ellas llevó a su equipo al campeonato mundial, un récord que nadie se ha acercado siquiera en la historia del Rey de los deportes. Además de obtener por dos ocasiones el título de campeón bateador, Joe fue seleccionado tres veces como jugador más valioso de la Liga Americana.
Conectó 361 cuadrangulares y alcanzó un magnífico porcentaje de bateo de 325 puntos en sus 13 años de jugador de Ligas Mayores.
Uno de los récords que parece imbatible en el beisbol de las Grandes Ligas, es el de 56 juegos consecutivos bateando por lo menos un imparable, hazaña que Joe realizó en 1041 y que de no haber sido por una espectacular atrapada de Ken Keltner, que interrumpió el sortilegio, el récord se hubiera extendido a 73 partidos, pues luego de la interrupción, Dimaggio volvió a batear de hit en los siguientes 16 juegos de ese año. Hasta nuestros días.
Sigue vigente el fabuloso récord. No obstante para millones de aficionados al beisbol, la más grande hazaña del Yankee Clipper, no se llevó a cabo en un campo de beisbol, sino en una iglesia, cuando el fabuloso pelotero contrajo matrimonio con la rutilante estrella del cinematógrafo mundial y símbolo sexual de AQUELLOS TIEMPOS, la bellísima actriz Marilyn Monroe, con la que Joe se casó en 1954. Usted amable lector. Qué opina? Contaron más los récords de Joe Dimaggio en los diamantes del beisbol o los de su vida matrimonial?.
Sea lo primeo o lo segundo, Dimaggio es uno de los peloteros más visitados en el Salón de la Fama del Beisbol de la pequeña aldea de Cooperstown, Nueva York, Recinto de los Inmortales del Rey de los Deportes.

Aquellos tiempos

Escribe: Miguel Angel Genis Guzmán

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