*** “¿Quién te crees tú para opinar sobre este caso y desacreditar a la Pronnif?”.-

Saltillo, Coah., 17 de noviembre (El Heraldo).- “¿Quién te crees tú para opinar sobre este caso y desacreditar a la Pronnif?” fue el reclamó que en forma altanera y prepotente profirió la titular de la Procuraduría de los Niños, Niñas y la Familia, Yezca Garza, a la periodista Jessica Rosales, colaboradora de El Heraldo de Saltillo, quien publicó en este medio de comunicación una columna en la cual da cuenta de un lamentable caso en el que una joven mujer, Ángela Hernández Arenas, mantiene una lucha desde hace un año por recuperar a su hijo, del cual un juez le otorgó la guarda y custodia, pero que la Pronnif, por orden de Yezca Garza, intervino para retirarle al menor y entregárselo a los abuelos paternos.
En El Heraldo no estamos dispuestos a permitir ese tipo de comportamiento por parte de ningún funcionario público. Respetamos su trabajo, y exigimos que respeten el nuestro, que es precisamente el de informar. Por lo anterior, ofrecemos todo el respaldo a nuestra compañera Jessica Rosales, cuya respuesta a Yezca Garza reproducimos a continuación:
“La columna de opinión es un género periodístico que informa, interpreta y/o enjuicia los hechos o temas noticiosos actuales y trascendentes, de manera personal, coloquial, variada y fluida. Qué lástima que algunos políticos o servidores públicos carezcan de criterio y conocimiento de lo que representa este espacio.
Aquí en El Tintero estamos dispuestos a dar voz a los que no la tienen, a denunciar públicamente hechos y malas actuaciones de los servidores públicos. Podrán o no estar de acuerdo con nuestros textos, pero jamás podrán intimidarnos para callarnos. Admitimos todas las versiones y procuramos presentar argumentos basados en documentos, investigaciones, números, testimonios y otros elementos que enriquezcan la información.
Este miércoles, la columna titulada No te Rindas, Ángela causó gran escozor a la titular de la Procuraduría de los Niños, Niñas y la Familia, Yezca Garza quien, nos informan, no es la primera vez que intenta amedrentar a la prensa, pues resulta que es de piel muy sensible.
Amablemente respondí una llamada telefónica, esperaba tal vez un desmentido, una carta aclaratoria con evidencia del caso, dispuesta siempre a rectificar un posible error en mi percepción. Me sorprendió lo que vino a continuación: –¿Quién te crees tú para opinar sobre este caso y desacreditar a la Pronnif?–, reclamó en tono alto y grosero la funcionaria pública.
Las respuestas son muchas, pero vamos con la más obvia: la libertad de expresión es un derecho fundamental o un derecho humano, consagrado en el Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1950. Las constituciones de los sistemas democráticos también la garantizan. De la libertad de expresión deriva la libertad de prensa.
Funcionarios como Yezca no tienen claro que no somos empleados de sus dependencias para publicar notas a modo o priorizar sus boletines. Somos periodistas y tenemos un compromiso con la sociedad.
Por ese compromiso seguiremos señalando malas prácticas, pero también reconoceremos las buenas acciones en el servicio público. Por ejemplo, aplaudo y admiro la gran capacidad y profesionalismo de otras instancias como la Secretaría de las Mujeres, el DIF y de la propia Carolina Viggiano, quien, me consta, ha impulsado acciones para proteger los derechos de los niños y la familia.
El caso de Ángela Hernández Arenas conmovió a la sociedad. Esta mujer lucha desde hace un año por recuperar a su hijo, un juez le otorgó la guarda y custodia, pero la Pronnif intervino por orden de Yezca Garza para retirarle al menor y entregárselo a los abuelos paternos.
Pero una servidora no se convence fácilmente. Tenía mis dudas, mis reservas. Primero escuché la versión de la Pronnif, luego cuestioné fuerte a la propia Ángela, a quien le pedí evidencia que acreditara sus argumentos.
Me presentó evaluaciones psicológicas de una instancia judicial y la sentencia de un juez a su favor. La Pronnif sólo ofreció datos, argumentos escuetos, ningún papel, ningún dictamen, sólo un montón de gritos en reproche por haber otorgado un espacio a Ángela. El intento de intimidación hacia mi persona sólo me convenció más del testimonio de la madre.
“No voy a permitir que se utilice un micrófono para desacreditar a la Pronnif”, afirmó tajante la procuradora en relación con el espacio radiofónico que tiene una servidora en Saltillo. Me inquieta, pero no me preocupa su advertencia. ¿De qué forma va a impedir que siga dando voz a los ciudadanos? Aun cuando incurriera en algún acto de represión sobre mi persona, mantengo firme mi compromiso de dar voz a los que no la tienen sin importar las amenazas de políticos soberbios que se creen intocables.
Rechazo totalmente cualquier intento de intimidación y, por el contrario, le ofrezco este espacio para que presente las pruebas y documentos que acrediten sus acciones, así como lo hizo Ángela, siempre respaldada en la verdad”. (EL HERALDO)

Que bueno Jessica que aún existan periodistas con amor a su trabajo, mi hermana y mi cuñado tuvieron por 8 meses a un par de hermanitos, al inicio con la ilusión de que los papeles de la adopción estaban en trámite, la nena tenía una discapacidad en sus piernas, la estuvo llevando a rehabilitación y psicología, pero los niños no se pudieron adaptar a ellos, tenía un retraso impresionante en la escuela y no aceptaron nunca
límites. Los primeros meses mi hermana acudía para preguntar sobre la papelería para poderlos registrar y dar de alta en seguridad social, no se la entregaban que aún seguía en trámite, para no hacerla muy larga mi hermana empezó a tener muchos problemas de conducta con los niños, acude a pronnif, pues decide que quizá lo mejor sea regresarlos puesto que tampoco le daban la papelería, ni hacían visitas a domicilio, solo en una ocasión en ese inter se tuvo contacto porque El Niño se cayó y se fracturó y le ayudaron parcialmente con el lago del hospital porque aparentemente era una fractura quirúrgica y al final solo le pusieron yeso. Pero bueno, cuando mi hermana llega a pronnif a hablar sobre la devolución de los niños que finalmente no eran suyos, una de las psicólogas le dio a entender que ella no estaba facultada para cuidar niños, después quisieron suavizar las cosas ofreciéndole apoyo psicológico, pero para entonces afortunadamente mi hermana ya lo estaba recibiendo, todavía después que ella hizo la petición de devolver a los niños se tardaron más de un mes en recogerlos, argumentaron que porque les estaban buscando otra familia, y al final le dicen a mi hermana que los niños estaban con ella como hogar sustituto, cosa que inicialmente no le hicieron saber, pues le dijeron que era adopción y que solo era cuestión de liberarlos para entregarles la papelería. Una de ellas todavía le dijo cuando mi hermana les comento algo sorprendida que ella no sabía que estaban como hogar sustituto, a lo cual le responde: que no leyó la hoja que le entregamos, desafortunadamente ella dice que no lo hizo, y afortunadamente la relación con los niños no funcionó. Pero no se vale que no les informen verbalmente las cosas claras, imagínese que si hubiera funcionado y que nunca liberaran a esos niños, no se vale deben ser claros y honestos desde el principio. Espero esta platica un tanto rebuscada le sea de utilidad. Y resulta que mi hermana al final no está capacitada para criar niños si ellos mismos hacen la evaluación psicológica y la verdad es que los niños tampoco están en condiciones de entregarse a las familias desde el punto de vista psicológico sobre todo cuando ya son grabdecitos, ello incrementa mucho el mal desenlace como
el caso de mi hermana.