La lucha eterna de México: El Mito

La Quimera de Pep.-

Escribe: José Luis Cuevas.-

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A lo largo de la historia, el ser humano se  ha valido de diversos recursos para explicar el acontecer con el que se va topando día a día, explicarlo ha sido una tarea ardua y la cual ha requerido ir hurgando en la imaginación, pero más aún irse inventando recursos palpables para ser comprendido; y por otro lado dar una parte mágica o  divina para aquellas cosas que resultan difíciles de entender.

Uno de estos recursos son los mitos pero ¿Por qué los mitos? Porque es necesario explicar de alguna manera; el conocimiento libera, libera la mente. El mito ha sido esencial a lo largo de la historia porque al igual que esta, es una construcción, instrumento y herramienta a la vez. Juez y parte.

La historia de México no está exenta de ellos. Podemos encontrar muchos a lo largo de la historia, de las calles, de la sabiduría popular, de la cultura y en todos aquellos rincones en los que se almacenan memorias intangibles pero que viven en el inconsciente poblacional.

El Palacio de Gobierno de Yucatán, localizado en la bellísima ciudad de Mérida, luce en las paredes del segundo piso una colección de murales que retrata pasajes –precisamente-  de la historia Yucateca y nacional. Su bonita arquitectura colonial en color verde ofrece un recorrido histórico  que va desde la conquista con Montejo y hasta aquellos hechos que aún siguen pendientes en la agenda nacional.

Todo conjugado en esa combinación que el país ofrece dados sus orígenes mestizos, la fusión de las culturas retratada en un mural, un producto del arte, que al igual que los mitos sirve para expresar y para explicar.

Y es precisamente en ese tono, el mural sobre el que quiero comentar, lleva por nombre ‘la lucha eterna de México’.  Esta figura muestra precisamente uno de los grandes mitos (y retos) de la historia nacional, la lucha del águila contra la serpiente; el símbolo patrio. Más allá del patriotismo del escudo nacional retrata mediante esta violenta escena la concepción que tiene el artista (y muchos mexicanos) de la dualidad bien y mal: águila y serpiente, respectivamente.

Esta dualidad pudiese encontrar explicación mediante la triada dialéctica: tesis – antítesis y la síntesis como resultado emergido de las dos primeras; es decir: bien – mal y la liberalización de los eternos males pueblo mexicano como son la corrupción, la violencia, la pobreza, entre otros.

Es bastante importante la desmitificación, llevar a la vida real aquellos que han permanecido como mitos, porque cada dios, cada demonios, cada ángel o cada fantasma tiene nombre; sin embargo las patologías de una historia adoctrinada y oficial les han puesto en un pedestal cada vez menos inalcanzable.

Hay luchas que son inaplazables.

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