La CNDH, sin facultades para subsanar violaciones a los derechos humanos

NOTICIAS DIVERSAS.-

Escribe: Héctor Barragán.-

LOS DERECHOS HUMANOS.-

derechos

Excelente frase que viene a ser uno de los buenos propósitos gubernamentales y que como tantos se ha quedado en el lamentable lugar de las intenciones.

Para conseguir el respeto de los derechos de la humanidad, hace un tiempo considerable que México comenzó a integrar la estructura de una comisión nacional y sus satélites en las entidades federativas, para lo cual requirió cantidades elevadas de inversión y gastos anuales igualmente respetables.

Se adoptó la idea ante presiones de entidades extranjeras muy influyentes y se hizo desde luego, ante la realidad de que la policía y el sistema judicial eran insuficientes para garantizar la protección de esos derechos humanos, el mismo tiempo que incurrían frecuentemente en la infracción de derechos y legalidad.

Y se instaló a sabiendas de que no cuenta el país con recursos para atender las necesidades más apremiantes de su pueblo.

Y sin reconocerse que son muchísimos más los derechos de los mexicanos que no se han atenido en siglos, que son también muy importantes.

De manera tal, que para cumplir el compromiso internacional sobre la materia, la CNDH se ha dedicado principalmente a vigilar el cumplimiento de requisitos en el sistema judicial, del cual se genera el sistema penitenciario, donde se supone que produce la rehabilitación de reos para devolverlos a la sociedad a la que perjudicaron y luego de que pagaron los perjuicios ocasionados.

Pero la dicha comisión termina su labor en el momento de generar las recomendaciones necesarias ante las infracciones cometidas por el gobierno a los derechos de particulares.

O sea que carece de facultades para presionar que se subsanen tales anomalías y se castigue cuando proceda a los violadores de derechos humanos y corregir las infracciones a los procedimientos judiciales estipulados para proteger al individuo.

Y el informe de la CNDH publicado en el periódico Índigo en junio 14 del 2017 se refiere a una pequeña parte del problema y la amplia competencia que le corresponde vigilar, como es la violencia en las cárceles del país, como sigue:

La información corresponde al año anterior, el 2016, comenzando con las peleas violentas, en número de 588 de las cuales 195 fueron en Sonora, 78 Nuevo León y 71 en Chihuahua, sumando un 59% y 344, con 238 en Sonora, 29 en Chihuahua y 10m en Nuevo León, sumando 277 y 81%.

Y las riñas, con que se producen asesinatos y heridos frecuentemente, sumaron 195, desglosados con 50 en Nayarit 42 Sonora 30 Jalisco 25 Sinaloa, México y Guanajuato con 24 en cada una de estas prisiones 8entidades).

De donde se desprende la necesidad de que la CNDH elabore un programa que garantice la seguridad en las unidades de detención, sustentando en programas de actividades que restrinja el tiempo libre de los cautivos, así como su rehabilitación por medio de prácticas productivas para su beneficio y el de la colectividad.

Las inconformidades en buena parte, deben tener causas fundadas, razonables, que habrá que resolver, apoyadas en las, sugerencias del cuerpo de la comisión.

Varios elementos de la comisión estarán capacitados y serán competentes en la dirección y manejo de los penales, a partir de los centros más conflictivos, donde deberían contar con los recursos necesarios para su labor.

Los ceresos y coferesos son centros de rehabilitación o recuperación de personas útiles a la sociedad y deberán adaptarse como tales o por lo menos buscarles un nombre más adecuado o correcto a su desempeño real.

PROCESOS PENALES.

El personal de la Comisión, probablemente cuanta con la calificación profesional necesaria para revisar los procesos de los detenidos, pudiendo comenzar con aquellos que tengan más tiempo en prisión, sin haber recibido condena, a efecto de agilizar los trámites. Esto con el objetivo de que se cumplan y se respeten sus derechos, pero para descargar los centros de reclusión, ampliamente congestionados, de cuya abundancia derivan la mayoría de los problemas de administración y desorden.

Por supuesto que tienen elementos ahora para sugerir el mejoramiento en todos los penales, de la forma en que se administran, corrigiendo las diferencias y fortaleciendo el profesionalismo necesario en esas instituciones, para que cumplan con el objetivo primario y básico de rehabilitar a los detenidos y hacerlos más eficientes para su vida en sociedad.

La intervención de los elementos de la CNDH en el procesal, mejorará su conocimiento en la materia, con información viva y los capacitará, dándoles los elementos legales necesarios, para participar en la mejoría y corrección de los procedimientos penales.

Los informes de la comisión serán turnados oportunamente a los niveles superiores de gobierno, para que se utilicen en la depuración del sistema penitenciario y procesal, mediante las órdenes oportunas y pertinentes, incluyéndose particularmente las relativas al manejo honrado y ágil de los asuntos. Se recalca el propósito de honradez y oportunidad en trámites y manejo de recursos, con las órdenes de ceses y sanciones del caso y algunos premios ocasionales por méritos suficientes, es decir, que no degeneren en prestaciones generales y derechos supuestos de los trabajadores, como suelen evolucionar los “bonos”; los castigos son indispensables para ejemplo y contrarrestar la corrupción.

Es patente la impunidad en el sistema carcelario mexicano, se comenten delitos de muchos tipos, sin aportaciones definitivas para la solución, quizá  porque hay personas llenas de recursos y así con influencias. Pero si esto ocurre donde castigan, no es justicia, orden y respeto, fuera de los ceresos.

DURO QUEHACER.

Indudablemente que el sistema penitenciario dispone mayoritariamente de personal honrado, alcaides y custodios, que no se beneficie con el manejo de los recursos a su cargo, no estime los alimentos, medicinas y servicios a los detenidos, personas atentas que traten humanamente a presos y personal, puesto que de otra manera sería peor él, problema, los crímenes y manifestaciones más frecuentes. Personal que en su momento sería determinante en el manejo profesional de su asunto.

Y personal seleccionado de la CNDH reforzaría a los mejores elementos de la administración actual, para hacer de todos los centros de detención, lo que deben ser y hacer, lugares de readaptación.

Los recursos a la fecha filtrados a los bolsillos de particulares, servirán para la administración moderna, pero de ninguna manera volverán a contar los reos con medios de agresión, armas, drogas estupefacientes ni alcohol, que generan fortunas considerables a muchas personas cuya obligación es servir y sujetarse a los objetivos, leyes y reglamentos vigentes en el país.

Se adivina que la esencia de estas proposiciones se podría sintetizar en la fórmula que el ex alcalde de Nueva York, ofreciera hace años al jefe del gobierno del Distrito Federal en turno, Lic, Andrés Manuel López Obrador.

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