PENSIONES… VAN PA’ TRAS

BAILE Y COCHINO.-

Por Horacio Cárdenas.-

pensiones

México es el país donde no pasa nada, eso lo sabemos todos, pero los más cínicos le han colgado a esta frase el lapidario corolario de que, sí, México es el país donde no pasa nada, y cuando llega a pasar, tampoco pasa nada.

Los expertos dicen que todo país tiene el gobierno que se merece, y nosotros los mexicanitos debemos de ser especialmente mal portados, mal pensados o mal lo que sea, si tenemos este gobierno que sufrimos un día y el siguiente también, pues la administración pública, como la encargada primero que las cosas no pasen, y que cuando pasan, los culpables sean remitidos a la autoridad, procesados y sentenciados, en nuestro país es una cosita muy especial, más parte de los problemas que de la solución de los mismos, si no es que responsable directa de que las cosas sigan como están, o que todavía empeoren más.

Seguramente está usted enterado, así sea de pasadita como todo el mundo, o más a conciencia si le toca ser de los poco afortunados ciudadanos que están en el ojo del huracán, de que el asunto de las pensiones, en general y en el caso de algunos  fondos de instituciones públicas en particular, ya rebasó el límite de lo soportable, hallándose en situación de vida artificial como le dicen en la tele, pues por sí solos, hace mucho que se hubieran declarado en quiebra y dejado a sus beneficiarios como se dice coloquialmente chiflando en la loma, sin cobrar un dinero que ya no hay… ¿o será mejor decir que nunca hubo?

Aquí es donde el gobierno, en su calidad de paladín de las causas perdidas, corrector de injusticias, salvador de doncellas en desgracia y quien sabe cuántas cosas más, ni de lejos parecidas a las de una columna en Locales de El Diario, debería meterse a fondo en el asunto, arreglar las cosas del momento, resolver los entuertos del pasado y más importante, poner las cosas en orden, de tal manera que el tema de los fondos para el retiro, no sea problema para nadie en el futuro, ni para los trabajadores que se jubilan, ni para las empresas, ni para el gobierno, pero obvio, eso es demasiado pedir a un gobierno que todo es dejar hacer, dejar robar, o como sea que se traduzca lo de Laissez faire.

De que hay mucho que corregir, hay mucho. Por principio de cuentas, se supone que todo el enredo de los fondos de pensiones responde a algo nebuloso que se denomina cálculo actuarial, que a grandes rasgos pretende profetizar cuantos años vivirá una persona luego de jubilarse, tiempo durante el cual habrá que pagarle una pensión, y ya con esos dos datos, establecer la manera en la que se obtendrá ese dinero, primero mediante las aportaciones que hace el trabajador y el patrón, y luego mediante la inversión de ese dinero en bancos, financieras, empresas o en el mercado de valores, donde genere un interés que por un lado le permita aguantar la inflación y de preferencia, tener una utilidad que se aplique al monto de la pensión a la hora de comenzar a cobrarla. Pues bien, o aquellos burócratas de los años cincuenta no hicieron bien sus operaciones, o si las hicieron se apegaban a una realidad que luego dejó de ser, y a lo que se sabe, nadie se tomó luego la molestia de ajustar los fondos de pensiones al nuevo estado de cosas.

Efectivamente, si se calculó en base a que la gente vivía cinco años luego de jubilarse, y ahora la gente está viviendo treinta o cuarenta años más… pues no va a haber dinero que alcance, entonces ¿Quién fue el omiso al no aumentar el número de años de trabajo y/o cotización, o en su defecto, los montos?, pues el gobierno, como siempre, por razones políticas y así es el único culpable de que el tema le esté a punto de explotar en la cara no a la difusa administración pública, sino al conjunto del país.

Desde nuestro muy modesto punto de vista, el asunto de las pensiones es muy, pero muy simple: nadie debe cobrar un dinero que no cotizó, si cotizó el 6.5% de su salario y esa risible cantidad le alcanza solamente para cuatro años… pues eso y nada más. ¿Qué eso es cruel?, pues ponga que sí, pero contrario a lo que se piensa en México, los fondos de pensiones no son damas de caridad que proveerá un ingreso desde que uno se retira hasta que uno se muere, son una alcancía donde se guarda el dinero que luego uno aplicará en su consumo ya como pensionado. Entre ambas posiciones hay una gran gama de posibilidades, pero el gobierno se cuida mucho de atreverse a suspender las pensiones a las que los jubilados no tienen derecho, no sea que se les venga el mundo encima.

Otro caso de pensiones a las que no se tiene derecho, ya no por el tiempo que tardan en agotarse, es el relativo a los montos que se pagan, en esto el fondo de pensiones de la Sección 38 del SNTE, y la Dirección de Pensiones de los Trabajadores de la Educación se llevan el premio al abuso y a la incompetencia. ¿Cómo es que en Coahuila se paga el equivalente a dos plazas a personas que durante 29 años solo cotizó una, y solo el último año como un “favor especial” se le dio una plaza adicional “para que se fuera mejor”?

Lo de las pensiones, a como lo maneja el sindicato y la parte afectada del gobierno del estado, es que no se le puede bajar la pensión a nadie, pues así se le otorgó conforme a los consabidos acuerdos políticos y burocráticos, ¿Qué importa que no haya dinero en el fondo, que la tesorería ande tronándose los dedos para encontrar de donde sacar para pagar cada mes y el aguinaldo?, se amparan en que en México, mal de males, la ley no es retroactiva en perjuicio de nadie, con lo que este problema puede prolongarse medio siglo o más… suponiendo que alguien quiera comenzar a arreglarlo.

Pero según nosotros la cosa es más sencilla, el gobierno se está haciendo cómplice de un fraude, al pagar pensiones a las que el trabajador no cotizó, se trate de pensiones de montos inflados o de plazas que no se tenían y por las que se paga ahora una pensión. Si se quisiera arreglar, sería tan elementar como checar la cuenta individual de cada quien, se hace el cálculo actuarial de cuanto hay que pagarle al profe estimando cuantos años puede vivir, se hace la división entre doce meses y esa y no otra, sería la pensión a pagar. No es que se esté afectando el derecho, esto no es porque repetimos, no cotizó, no ingresó dinero a pensiones, como para que esta alcancía le esté devolviendo mensualmente cantidades que no cotizó por años.

Estas pensiones deberían ir pa’tras, y los que las devengan deberían estar agradecidos de no terminar en la cárcel por fraude maquinado contra la nación y el estado.

Un comentario en “PENSIONES… VAN PA’ TRAS

  1. Tienen razón en algunas cosas y en otras no, para empezar, se necesita que los putos… Gobernadores en turno dejen se saquear, que es el problema principal y nada más, lo demás son puras hipótesis.

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