Los gusanos de la Narro

BAILE Y COCHINO.-

Por: Horacio Cárdenas Zardoni.-

narros

La nota no debería sorprendernos en lo más mínimo, estas cosas son después de todo, producto o subproducto obligado de la corrupta burocracia a la mexicana, esa que por definición sirve más para servirse que para servir, para agandallar en beneficio propio que ser útil para aquellos que en mala hora, tuvieron en suerte depender de ella. Lo que nos sorprende, y eso sí que es chocante, es lo repetitivo que pueden llegar a ser.

Estamos hablando, como ya se podría imaginar, de la nota aparecida a principios de esta semana de que alumnos de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, se estaban quejando de que en el comedor les estaban sirviendo carne con gusanos, infestada la comida de cucarachas, eso de lo que se ve a simple ojo de buitre, porque quien sabe lo que un análisis microbiológico pudiera arrojar de lo que los futuros ingenieros agrónomos, gloria de la identificación de pastizales y solución del problema ecológico alimentario de la nación, se están llevando a sus estomaguitos. ¿pues qué no habíamos oído, visto, leído, esto antes?, y por antes hay que decir tres, cinco o más ocasiones a lo largo de los años. La nota, más que elaborada por un colega reportero, parece copiada íntegra de los archivos del periódico, tan igual es en este 2018 como lo fue en las varias ocasiones anteriores, lo que nos obliga a preguntarnos ¿Cómo, por qué, quién es responsable de que las cosas se mantengan igual, o decaigan de un supuesto nivel de efectividad administrativa y seguridad sanitaria, a condiciones infrahumanas de la UAAAN para con sus estudiantes?

Sí, la verdad que sí, habría que echarse un clavado en los archivos hemerográficos de la biblioteca o del periódico, pero podríamos aventurar la hipótesis de que denuncias por las cochinadas que sirven en el comedor de la Narro a quienes tienen derecho a pensión, ocurren, bajita la garra de ave carroñera, cuando menos una vez cada trienio, una vez cada rectorado, casi como si a la hora en que se viene el fin de la administración y que se llega el triste volver a sumergirse en el anonimato de la planta de profesores luego de haber andado como cumpleañero en Disneylandia, hay que comprar lo más barato para que el presupuesto “sude” un poquito más para el fondo de retiro de las autoridades. Aunque también, y entre buitres te veas, puede ser que esto de la calidad de la comida en el comedor institucional sea más una novatada para una administración, que no es heredera del grupo que la antecede, vaya usted a saber.

La diferencia entre esta denuncia de los muchachos internados, respecto de las precedentes, es la modernidad que les ha permitido dar a su grito asqueado las Tecnologías de Información y Comunicación, antes había que descolgarse desde Buenavista hasta la redacción de un periódico, o de perdida hasta donde hubiera un teléfono para pedir subiera un reportero, ¿ahora? Las redes sociales han hecho una labor de elevar un hecho repugnante de por sí, a un escándalo no solo de la Universidad sino de la ciudad de Saltillo y del estado, entre el Facebook y el tweeter con sus rigurosas reproducciones de la carne agusanada y quien sabe que otras delicias, han hecho recordar una o varias de las ocasiones anteriores en que se ha denunciado el mismo hecho, atribuible a la mala administración del comedor por parte de las autoridades encargadas.

Y alguien podría decir ¿Qué es un gusanito, una cucarachita, un cisticerco, para muchachos fuertes, sanos, que además reciben de la universidad, y por extensión del estado mexicano una formación y un sustento que no tendrían fuera de la Narro?, bueno, por principio de cuentas que comiendo esas cosas no solo pueden perder la salud y la fortaleza, sino hasta la vida, aunque en treinta años de oír lo mismo, nadie ha llegado al panteón, pero sí a los hospitales con síntomas de intoxicación grave, ¿pero quien garantiza que una salmonela no se quede en su organismo por el resto de su vida?, nadie en la burocracia dorada de la Narro.

Pero lo que importa, que sepamos, ni una sola vez alguien ha sido denunciado penalmente por servir productos echados a perder a los alumnos, nadie ha sido llamado por la contraloría interna o la auditoría, por comprar alimentos a punto de caducar… o ya caducos, cuando mucho el manazo, la promesa del rector en turno de tomar cartas en el asunto, separar al encargado del comedor del cargo, todo para que al mes de ocurrido el enésimo incidente y su consiguiente olvido, las cosas vuelvan a su cauce, el de la corrupción. Y sí, ponga que aprendida, es un decir, la lección, en vez de perecederos al día de hoy, compren perecederos al día de mañana, más baratos y con más margen de comisión para el corrupto y utilidad para el mercachifle que los que deberían comprarse.

Pero como esto muy probablemente siga igual con la cuarta transformación que con las tres anteriores, a lo mejor lo que deberían hacer los narros es tratar de sacar provecho de la situación, es burla pero no es burla, oiga, alguien debería crear una línea de investigación para ver si son nematodos o que bicho los gusanos, a lo mejor sirven para acelerar la producción de composta, ¿Quién sabe? A lo mejor hasta le sacan la parte nutritiva, ya ve que está de moda eso de comer insectos y lombrices ¿Por qué no gusanitos?, u otra línea de hasta que grado de putrefacción puede comerse un producto sin que el que se la come palme allí mismo, algo, sacarle provecho académico, aparte del económico por la tajada que se llevan.

La otra es pedir que se haga justicia, que corran y metan al bote y obliguen a los encargados del almacén, del comedor, de la dirección administrativa y al rector, a comer mañana, tarde y noche lo que le han servido a los jóvenes durante años, pero eso es el eterno sueño guajiro. En fin, no queda más que desearle provechito a los internados, ah y que apunten la fecha, si no para otra cosa, para establecer la frecuencia respecto del último gusano aparecido en el plato de puchero.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s