Riquelme deja ver una luz de esperanza en seguridad pública

Es un acierto gubernamental apartar a Fuerza Coahuila y humanizar a cuerpos policíacos.-

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Por: Carlos E. Robledo.-

En el amanecer del Gobierno encabezado por Miguel Ángel Riquelme Solís se deja ver una luz de cambios y esperanza en temas de seguridad pública, lo que sin duda deja atrás los años de excesos y represión mostrados en sexenios anteriores.

La decisión tomada por Riquelme Solís, nos habla de que se han superado algunos retos importantes basados en el mejoramiento del trabajo gubernamental, toda vez que a partir de que se dio a conocer este cambio no solamente de nombre sino también de imagen, la administración toma un matiz diferente al que presentó en los primeros meses.

A casi un año de gobierno, la renovación de Coahuila comienza a verse y sobre todo, se nota un ambiente diferente en el quehacer político desde el interior del Palacio de Gobierno.

No podemos dejar de lado la buena disposición de Miguel Riquelme, quien se mostrado abierto al diálogo y su política de reconciliación se ha dejado ver en este primer año de ejercicio gubernamental, mismo que está llegando a su fin.

Todavía queda camino por recorrer, pues son seis años, de los cuales restan cinco y es justo en ese tiempo, cuando el posicionamiento rector debe ejercer la supremacía dejando atrás la época del autoritarismo y la intolerancia.

Cierto es que no se puede decir mucho en este primer año de gobierno, pero si podemos advertir que la necesidad de tomar acuerdos de manera individual o bien, a través de consejeros y colaboradores, es primordial para darle a Coahuila y sus habitantes una buena imagen, la cual ha quedado marcada de manera positiva en un primer plano por el Señor Riquelme.

Además del cambio de nombre de la llamada Fuerza Coahuila, anteriormente Policía Estatal, y las nuevas estrategias de seguridad, dejan en claro que se está blindando al estado de la llegada de nuevas bandas criminales, además que es importante para la administración fijar posturas en ese sentido.

Sin lugar a dudas, las acciones encaminadas a mejorar la imagen de Coahuila van dando sus primeros frutos en un sexenio naciente, lo que para muchos escépticos era casi imposible, pues para ellos no cabía la posibilidad de tener confianza en una policía que fuera más humana, más sensible y sobre  todo participativa, inclusiva y abierta a brindar una verdadera protección ciudadana, pero ha dejado ver que con voluntad de servicio tales cosas se pueden lograr.

Queda mucho por hacer en cinco largos años, pero los primeros doce meses, han sido de aciertos y grandes logro, y claro, también de errores, pero sin duda su trabajo no puede ser juzgado en tan corto tiempo.

Sus aciertos han sido valiosos, como lo han sido la llegada de mayor inversión extranjera en materia empresarial, además de poner a Coahuila en el mapa cultural e histórico no solamente de México, sino en el mundo.

No muchas veces se ven estas manifestaciones de buen gobierno, sino que han sido pocas y en otras latitudes, y por vez primera, vemos que Coahuila está entrando en ese tema de la mano del Gobernador Miguel Ángel Riquelme Solís, esperemos que este paso firme siga adelante, pues no debe bajar la guardia solamente por haber avances en el primero de seis años, se debe seguir adelante y no desistir.

La perseverancia y la tenacidad, son factores importantes para lograr que los cambios se generen ya sea corto, mediano o largo plazo, según sea el plan, y por lo que se deja ver, es que el Gobernador Riquelme busca dejar en claro que su lema de Gobierno está vigente y visible, no obstante a las críticas generadas para su gobierno por algunos desaciertos que dicho sea de paso, han dejado con mal sabor de boca a un buen sector de la sociedad.

Sin embargo y pese a ello, la buena disposición al diálogo y a la toma de acuerdos, han dejado ver que ser gobernador no es fácil, pues se tiene en frente a miles de ciudadanos observando de cerca las acciones tomadas y además observando que cada una valla encaminada a un bien que se traduzca en obra pública.

Por lo pronto  se adjudica un ángulo más  su favor en materia de políticas públicas y de seguridad, ojalá que al cambiar de nombre, también cambie de mandos que sean más humanos y menos duros con los ciudadanos, pues los policías en ocasiones cometen delitos que no son sancionados y sobretodo errores en los que algunas personas son víctimas de acusaciones falsas y remitidas sin razón a juicios interminables.

Tampoco se puede juzgar a todos los policías, pues algunos han sabido trabajar bien y se han merecido un reconocimiento y esperemos que con estos cambios, también mejore la imagen que la mayoría de los coahuilenses tenemos de la llamada hasta estos días, “Fuerza Coahuila”.

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