
Ciudad de México, 14 de junio 2019.- La “gente del presidente” inició una guerra intestina donde los dimes y diretes estuvieron a la orden del día luego de que el diputado Porfirio Muñoz Ledo exigiera no utilizar a la Guardia Nacional para reprimir a los migrantes que tratan de pasar desde el sur de México a los Estados Unidos de Norteamérica.
En tono molesto, Muñoz Ledo reclamó esa acción y Tatiana Clouthier se encargó de aclararle la memoria al legislador y expuso que él mismo se había encargado de luchar por constituir la Guardia Nacional y que para su creación quedó claro que sería utilizada para defender al país.
Por su parte, Marcelo Ebrard decidió “no ver” a Porfirio Muñoz Ledo y le negó el saludo durante su presentación en la Cámara de Diputados, luego de ser criticado por el legislador por su manejo de la confrontación que se dio con Estados Unidos en donde el país se comprometió a contener la ola de indocumentados que intentan cruzar por el sur de México para desde ahí llegar a la frontera con Estados Unidos.
Retirarle el saludo a Muñoz Ledo fue la respuesta a esas críticas a las que se añadieron las de que estaba usurpando funciones de la Secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero.
En torno a esto el presidente Andrés Manuel López Obrador pidió prudencia y evitar los celos entre los integrantes de su gabinete y de su grupo.
A ello, Olga Sánchez Cordero dijo, como respuesta a las declaraciones del Presidente López, no tener celos ni de su marido.

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