*** En claro desprecio a la población, de este pueblo cuna de la Revolución, terminan «convivio» cuando les da la gana para atender su compromiso con la sociedad.-
***Este comportamiento por parte del edil es un claro insulto a la historia de su pueblo, así como a una de las tradiciones más respetadas por los parrenses.-
*** Parrenses les lanzan rechiflas y consignas, exigen alumbrado público, seguridad, agua potable, pavimentación, drenaje.-

Parras de la Fuente, Coah., 20 de noviembre 2019.- Alcalde de Parras y superdelegado del gobierno federal en Coahuila terminaron su “reunión”, acompañada con bebidas espirituosas, hasta que les vino en gana, pese a que el pueblo esperaba el inicio del Desfile de la Revolución, que debía llevarse a cabo al filo de las 13 horas, llegando edil y funcionario federal hasta las 6 de la tarde; así, dejaron al pueblo 5 horas esperando por la presencia de «tan importantes» personalidades.
Sin embargo, por capricho de Ramiro Pérez y de Reyes Flores Hurtado, los participantes de este desfile debieron esperar hasta después de las 18:00 horas para dar inicio al evento, que llevaron a cabo en completa oscuridad porque, para colmo de males, alcalde y familiares terminaron vendiendo las lámparas de las farolas dejando sin iluminación todas y cada una de las calles de la ciudad.

La poca iluminación que hay en Parras a estas horas, en que todavía se desarrolla el desfile, es para que el pueblo vea a su alcalde y a su invitado de honor, tal como lo muestran las gráficas hechas llegar por los ciudadanos a medios informativos de Coahuila.
Además de que nadie veía quien iba en el desfile ni qué contingente de qué escuela pasaba, los ciudadanos fueron puestos en riesgo porque todo el paso era libre para los ladrones ya que hasta los policías, que fueron abucheados por los parrenses, participaron en el evento.
Por esta razón varias escuelas se retiraron y prefirieron no participar pese a que los directores fueron presionados por las autoridades para que estuvieran presentes como en años anteriores.
Los últimos contingentes que participaron en el desfile conmemorativo de la Revolución Mexicana fueron los de maestros y estudiantes del CBTA 21 y los charros que permanecían en la oscuridad de la calle de Ramos Arizpe en espera de que tocara el turno de su participación.
Algunos caballos, ya con la noche encima, trataron de echarse en la calle para descansar y esperar el nuevo día.
Mientras el alcalde Pérez tuvo la ocurrencia de improvisar con un reflector que ordenó colocar en un poste de luz colocado en un negocio de comida rápida que se encuentra en la plaza de Armas.

Al final, el abucheo general y las exigencias se hicieron presentes y alcalde y superdelegado salieron por la puerta trasera de la Presidencia Municipal escoltados por una nube de policías para evitar enfrentarse a una sociedad parrense ávida de que se atiendan sus demandas de seguridad pública, agua, drenaje, alumbrado público, pavimentación y recolección de basura.
Pero este Parras es un pueblo tan mágico que en sólo once meses el alcalde Pérez ha desaparecido todos los servicios primarios y todo el dinero. ¿Quieren pruebas? ¿Qué acaso no son suficientes?

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