El corrupto feudo de los Montalvo en la FCA Saltillo

Por Juan Lobatón.-

La Universidad Autónoma de Coahuila enfrenta uno de sus momentos más difíciles en las últimas décadas. Una de sus escuelas emblemáticas, una de las más populosas en la Unidad Saltillo, ha caído en manos de un grupúsculo de advenedizos, quienes lejos de ocuparse y preocuparse por la calidad académica de la formación de los estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Administración, la han convertido en un botín económico y hasta político, solapados y protegidos por el grupo que durante muchos años tuvo secuestrada la máxima casa de estudios de Coahuila, y que hoy opera desde la Secretaría de Gobierno, extendiendo sus tentáculos y negándose a perder la influencia y las prebendas de que siempre gozaron en la universidad.

Hoy por hoy la FCA sufre de nepotismo, una administración despótica, terrorismo hacia los profesores y vejaciones a los alumnos.

El clan, encabezado por Jesús Alberto Montalvo Morales, anterior director de la FCA, impuesto desde la rectoría en tiempos de Mario Alberto Ochoa Rivera, y por su esposa Yazmín Cervantes Ávila, actual directora, que llegó al cargo sucediendo a su consorte quien le allanó el camino mediante las más crudas prácticas gangsteriles y porriles, indignas de la UAdeC en este momento de su historia.

Entre Montalvo y su cónyuge han convertido a la otrora respetable Facultad en una mina de oro, de la que extraen recursos muy por encima de lo que correspondería a las remuneraciones ordinarias de un directivo o de un profesor de tiempo completo.

Si bien Montalvo Morales no tiene empacho en presumir que él proviene de una familia adinerada, propietaria de ranchos y ganado, caballos cuarto de milla que corre en pistas clandestinas, entre otros lujos de escándalo, la comunidad académica de la FCA no duda en preguntarse ¿y si es tan rico, qué hacen aquí conformándose con remuneraciones que nunca han sido extraordinarias, y lo son ahora menos, desde que se decretó un tope salarial para los servidores públicos, entre ellos la burocracia de las universidades públicas?

Un salario de director, el de su esposa, más el suyo de profesor de tiempo completo, definitivamente no permiten darse la gran vida que se da este matrimonio, que además de ser una vergüenza para los estudiantes de la FCA, baste ver la fotografía de la directora envuelta en una víbora de grandes dimensiones y probablemente en peligro de extinción, son una afrenta para toda la comunidad universitaria, que no se explica su tren de vida de viajes a Europa, su operaciones para adelgazar o estirarse la cara, el consumo en restaurantes de lujo, compras por todo lo alto, algo que ningún otro director, ni siquiera los funcionarios de primer nivel están en condiciones de darse.

Lo del matrimonio Montalvo solo encuentra explicación dentro de un entramado de complicidades que dejan mal parados a todos quienes conviven, de grado o por conveniencia con ellos.

En sus redes sociales Chuy Montalvo presume su cercanía con personajes como Jericó Abramo, secretario del actual gabinete estatal, con José María Fraustro Siller y Blas Flores Dávila, titular de Finanzas.

Lo malo es que la presión que ejerce el matrimonio termina por minar la capacidad de las autoridades de actuar contra ellos por las múltiples faltas, cuando no delitos en que han incurrido y siguen incurriendo, allí está sin ir más lejos una publicación en la página de Facebook de Jazmyn, en la que Ludivina Leija Rodríguez, para más señas recién renunciada a la Contraloría General de la Universidad Autónoma de Coahuila les llama “qué guapos”, y les desea bendiciones, ¿con esa predisposición, muy probablemente interesada de una funcionaria que durante los dos años que estuvo en la universidad demostró un despotismo nunca visto en la casa de estudios, cómo iba a investigar las acusaciones por cobro de cuotas fuera de lo autorizado por el reglamento de exámenes y las de la Comisión de Hacienda del Consejo Universitario?

El semestre pasado, la administración de Yazmyn Cervantes Avila fue señalada ante los medios de comunicación y ante las instancias universitarias por una tendencia observada en los índices de reprobación de determinadas materias, en las cuales de los tres grupos… no aprobaba más que un puñado de alumnos, resultó que la dirección cobraba una cantidad nada despreciable por cada examen extraordinario a cada estudiante, siendo la denuncia del alumnado que el dinero era lo de menos, pero la observación de tantos exámenes extras, mancharía sus certificados de por vida, todo por la desmedida sed de dinero de los Montalvo.

Recientemente, con vistas a la renovación en la rectoría, el clan ha dado un giro a su actividad. Apoyándose en el Consejo Directivo de la Facultad, Yazmyn Cervantes está promoviendo una moción ante el H. Consejo Universitario para que, supuestamente como una respuesta a la crisis económica provocada por la pandemia, los exámenes extraordinarios sean gratuitos… ¡en toda la UAdeC!, es clara su intención de atraer simpatías hacia ideas populistas en un momento en el que las finanzas universitarias padecen los embates de los recortes presupuestales ordenados desde el centro del país, pero como lo ha hecho saber la comunidad de la FCA, no están dispuestos a que se olviden las raterías de semestres anteriores, mismas que nunca fueron sancionadas, y que se permita a esta perniciosa familia incrustarse en la administración rectoral entrante.

La universidad es una institución muy noble, ha formado muchas generaciones de coahuilenses y de ciudadanos venidos de otros estados y naciones atraídos por su prestigio, que ahora se ha dado a conocer, está en entredicho por culpa del pernicioso dúo de Montalvo y Cervantes, quienes se ha denunciado recientemente, son culpables de uno de los peores crímenes académicos, el de la comercialización de títulos de maestría y doctorado, otorgados por la Facultad de Ciencias de la Administración, poniendo en entredicho el esfuerzo que durante décadas ha puesto la UAdeC por tener posgrados de calidad.

Las maestrías y doctorados “entre amigos”, casi entre parejas, de la FCA, jamás han aspirado ni podrán hacerlo, a formar parte del Padrón Nacional de Posgrados de Calidad, que registra el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT), al tener todos los vicios de escuelas que no se someten a la normatividad institucional para su oferta educativa, pero no solo eso, sino que ni siquiera mantiene Kardex de sus estudiantes, a quienes siempre se les da la opción de aprobar sus materias, borrar las inasistencias, no presentar trabajos mensuales, mucho menos tesis, a cambio de diversas cantidades de dinero.

¿Cuál es la ambición de la pareja Montalvo en estos momentos?, poder ya no solo tener a la FCA como su negocio particular, sino ampliarlo a toda la Universidad Autónoma de Coahuila, para lo cual siguen tejiendo sus redes de complicidades para lograr un anhelado objetivo que perfectamente podría pararse si se persiguieran sus múltiples trapacerías.

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