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LA RIDICULEZ DE LA BOLETA

BAILE Y COCHINO…

Por Horacio Cárdenas.-

Si es que no pasó ningún imprevisto en el camino, si no se equivocaron en el embarque, si no ocurrió ningún imponderable de esos a los que las autoridades electorales nos tienen acostumbrados, para estas horas deben estar guardaditas y resguardaditas las boletas que habrán de servir para que los coahuilenses elijan el próximo 18 de octubre a sus nuevos diputados al Congreso del Estado Libre, Soberano, Aliancista y Federalista de Coahuila de Zaragoza. Ya si pasó cualquier cosa… pues votaremos, o votarán quienes se animen a abrir las puertas de sus domicilios, donde se guarecen bajo siete llaves para ver si así se salvan, nos salvamos del coronavirus, en medio de la duda existencial de ¿vale la democracia arriesgarse a un contagio de una enfermedad sin cura que se ha llevado a dos que tres conocidos de cada quién?

Confiando en que si no están, lleguen y lleguen bien, y que no la del distrito XIII de Saltillo esté apareciendo en el distrito XIII… pero de Ixmiquilpan, Hidalgo, o que las de los candidatos al distrito de la Bella Airosa Pachuca aparezcan en Monclovita la Bella, de todos modos los arrebatos viscerales y bioquímicos de cierto partidito de moda a nivel nacional, probablemente, o de forma casi segura, nos deparen una sorpresa de lo más bizarra, al grado que, si alguien se pone listo en MORENA, el partido de los chanchullos por excelencia, o en cualquiera de los otros partidos en contienda, podría ser causal de impugnación de la elección primero ante el Instituto Electoral de Coahuila, y de allí para arriba siguiendo las catorce o diecisiete instancias que hay hasta el Tribunal Electoral de la Federación y en un descuido, hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que pueda derivar en una anulación de todo el proceso.

Los calendarios estaban bien claros, aun con la pandemia que obligó a modificarlos varias ocasiones hasta llegar al último decantado, que es el que está corriendo. Hubo los tiempos para el registro de candidatos, hubo tiempo para adecuar la quiniela para cumplir con el requisito sexistoide de la paridad de género, esa que debe haber ahora hasta en las filas para ir al baño, y hubo por supuesto las fechas para el registro de los aspirantes a las posiciones plurinominales, ya sabe, las famosas y tan codiciadas de representación proporcional, que se le otorga, si no nos acordamos mal, a los partidos que logren más del 3% de la votación, aunque no se hayan llevado ningún triunfo en las urnas, es lo que antes se conocía como premio de consolación, y que de un tiempo para acá son las preferidas, pues todo se consigue en la grilla partidista, sin tener que ir a hacer el oso característico de las campañas políticas del nivel en juego: pararse en un crucero con una banderita, hacer declaraciones a los medios que ponen en evidencia su ignorancia de la función de un legislador, pegar calcas en los carros para enojo de los conductores, tocar puertas que a veces les abren y a veces les azotan en las narices, todo con el riesgo de contagiarse, como ya pasó con dos o tres candidatos con exceso de celo político y escaso cuidado para cumplir con las recomendaciones de los comités regionales de salud de guardar la sanísima distancia de mínimo dos metros entre prospecto de elector y candidato mendicante.

Pues a trompicones, patinazos y torceduras, todo iba saliendo como se debía para que nadie impugnara el proceso por falta de apego de apego al procedimiento, hasta que saltó el prieto en el arroz, como dicen los jovencitos buleadores: tenía que ser MORENA, y sí, tenía que ser el Movimiento de Regeneración Nacional, el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador, el que pusiera en jaque la elección del 18 de octubre, no por algo que tenga que ver con el proceso comicial como tal, que lo intentaron y no pudieron, sino con lo que toca a su partido y sus candidatos. ¿si sabe, cómo ignorarlo si es la parte más picosita del de por sí desangelado trámite electoral intermedio, que en Coahuila hay dos dirigencias de MORENA?, lo que equivale a decir que no hay ninguna dirigencia válida, bueno, está el Comité Directivo electo, uno que preside Guadalupe Céspedes, y otra que no se sabe bien a bien si tenga valor, una delegación del Comité Nacional, que envió a Hortensia Sánchez Galván para resolver el entuerto partidista en Coahuila, tarea que por demás está decir que no solo no ha logrado, sino que ha avivado todavía más de lo que estaba antes de su gloriosa llegada.

Pues resulta que una fracción de MORENA, no le vamos a decir cual, metió en tiempo y forma una lista de diputaciones plurinominales al Instituto Electoral de Coahuila, que la selló de recibido y la dio por buena, ah pero como la otra fracción en conflicto no podía quedarse con los bigotes cruzados, para pronto fue con el chisme allá a México, a algo así como la Comisión de Honor y Justicia del Comité Nacional, que aunque nadie lo crea posible, existe al interior de esa olla de grillos rabiosos que es MORENA, la cual, luego de deliberar lo deliberable tomó su decisión, misma que comunicó por las vías correspondientes: para atrás los fielders, esa lista de candidatos a una diputación plurinominal por el partido para la elección de diputados locales en Coahuila, esa no es…

Pues sí… pero en ese inter el Instituto Electoral ya había mandado hacer los dos millones de boletas, mismas que no se pueden imprimir en la imprenta de mi compadre, tienen que elaborarse con todos los elementos de seguridad que las haga infalsificables y bla-bla-bla, claro a un costo nada barato y un proceso no precisamente rápido. El caso es que tres días antes que llegaran a Coahuila las boletas nos venimos a enterar que no sirven, todo gracias a MORENA.

Obvio, el IEC, sudando frío tuvo que salir a decir que este… pues que aunque vayan equivocadas, o no equivocadas sino con nombres que no son, pues esas son las que se van a usar, pues no hay tiempo de reponer las boletas, además de que ¿Quién las va a pagar, MORENA, el partido más republicanamente austero de este lado de la galaxia?, pues claro que no.

Total que el día 18 los ciudadanos que se decidan a ir a votar se van a encontrar con la novedad de que la lista de pluris de MORENA no es la verdadera, con todo lo que eso implica, comenzando por el desconocimiento de quienes se benefician de los votos emitidos a favor de ese partido en relación con los de otros, y que en la contabilidad final concede una o más diputaciones de representación a un partido que ni siquiera es capaz de ponerse de acuerdo sobre quien lo abandera en el congreso. Y espérese, los grillos son canijos y los de Coahuila más, al que no le convenga el resultado seguro impugnará la elección, y tiene en la mano el primer argumento válido, que la boleta venía mal, y de allí sígase hasta donde tope, si es que topa, porque ah como son cabezones estos de MORENA

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