fbpx

¿A qué vino a Coahuila Andrés Manuel? ¡a revisar los escombros de la 4T!

BAILE Y COCHINO…

Por Horacio Cárdenas.-

A toda capillita, aun las más alejadas, las más pobres, las más feas, las más conflictivas, les llega su fiestecita, y este fin de semana se les hizo a la Región Carbonífera y a la Región Fronteriza de Coahuila recibir la visita del presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, que para los que conocen la cotidianidad bastante aburrida de esas áreas, califica como eso, como una fiestecita.

A lo mejor en otros tiempos la fiesta la habrían organizado los pobladores, para recibir a un mandatario de la nación, pero últimamente el alto horno no ha estado para hornear bollos, al contrario, dejaron que se apagara y la cosa está tan fría que lo que más de uno, más de varios miles están esperando la presencia de López Obrador, a ver si es él el que trae lo indispensable para hacer un festejo, lo de menos es el pretexto, pero hasta de eso ha habido anemia en la Carbonífera y el norte de Coahuila desde hace ya varios años, sin que se haya notado el cambio para mejorar que el ahora presidente, había ofrecido cuando era candidato que lograría nomás hacerse del poder con la ayuda de los votantes que en múltiples ocasiones lo escucharon criticar un estado de cosas que sí, dejaba mucho que desear, pero que era la gloria por comparación con lo que están viviendo en la actualidad.

Por más que se haya querido distanciar, así lo ha dicho y lo repite cada vez que tiene ocasión, de los gobiernos anteriores y sus maneras de hacer las cosas, lo cierto es que todo sigue igual en la relación entre las altas esferas del gobierno, y los gobernados.

La gira por Coahuila, de trabajo, dicen, adolece de los mismos vicios que solían tener las de los gobernantes priístas y panistas, quienes lo que menos querían cuando salían de su protectora burbuja de poder, antes en Los Pinos y ahora demagógicamente desde Palacio Nacional, es encontrarse a cada paso del camino con quejas, con reclamos, con exigencias, con los proverbiales gritos y los proverbiales sombrerazos. No, lo que quería Salinas, Calderón, Zedillo, Fox, Peña, todos, es lo mismo que quiere Andrés Manuel, aplausos, vítores, besos, abrazos, puro agradecimiento.

Pues nada de eso le esperaba en Coahuila, y es que los pendientes para con los coahuilenses son muchos, los problemas de antes se han convertido en agravios, debidos a la mano directa de funcionarios públicos dependientes directamente de quien ahora los visita. Haciendo una brevísima revisión de lo que se topa López Obrador en territorio coahuilense lo que se hace notar es que aun quiera apersonarse en una entidad a la que tanto le ha quedado a deber.

El meollo de la gira era la inauguración de un hospital de especialidades en Ciudad Acuña, que qué bueno, hace mucha falta hacía desde hace no años, sino décadas.

A los gobiernos federales se les había hecho cuesta arriba construirlo, y bueno, fue el de Peña Nieto el que lo inició, tocándole al actual presidente saludar con sombrero ajeno, inaugurándolo. ¿Pero qué creen?, que el citado hospital debió quedar concluido, déjese lo de inaugurado formalmente y entrado en funciones hace dos años, ahorita, con y sin pandemia, es tarde.

Si el mesías de la cuarta transformación fuera otro, hubiera llegado tumbando caña, poniendo en operación a la brevedad lo que estuviera a medias, y pues no, ni el tren a Toluca, ni el de Guadalajara, ni este hospital en Acuña, nada, todo al pasito muy mansito, el que marca un burro de trapiche.

Todavía hay quienes dicen que al hospital le falta… le falta, pero bueno, había gira y había que inaugurar algo, y es cuando uno se pregunta ¿a poco no hay más obra federal en Coahuila?, y la respuesta es que… no, nada que presumir, nada que inaugurar.

Estaba también lo de Pasta de Conchos, ya sabe usted, con ese humanismo que quiere vender López Obrador, reunirse con los deudos de los mineros fallecidos, ¿para decirles exactamente qué, qué que no les haya dicho varias veces como candidato y ya como presidente?, hasta un convenio se supone que hay ya firmado mediante el cual se rescatarán los restos de los trabajadores, se les dará una indemnización nada despreciable, y se inaugura la Comisión Federal de Electricidad como productora de carbón, que con el dinero que saque de venderlo, con eso se pagarán los muchos millones que costará la operación de rescate. Sí, pero esta que debería ser una parte alegre, bonita, sensible de la gira… la echaron a perder los ayudantes, que no el desaparecido estado mayor, del presidente, al reducir el número y calidad de asistentes a la reunión: solo viudas, dijeron… suponiendo que todavía estén viudas y no se hayan arrejuntado con otro viejo, hayan fallecido o se hallan ido a otro lugar. Venir desde tan lejos para hablar con gente que luego no quiere ver ni tratar, ¿Qué raro, no?

Otro importante componente de la gira presidencial es la visita a la geotérmica Carbón II José López Portillo, y aquí otra vez nos preguntamos ¿pues qué no tiene otra cosa mejor que hacer el preciso y no se les ocurre nada a sus ciegos y leales alelotes? Si va a la carboeléctrica queremos pensar que es por algo, tomar una decisión sobre qué demonios hacer con ella, no nomás asolearse con un casco de lata en la cabeza oyendo lo que no le importa y no entiende, y de lo que no se va a acordar. Allí y en caliente y con la presencia presidencial hay que decidir: ¿la damos cran de una vez o por el contrario, la mantenemos viva, y si es este el caso, a mucho menos de medio gas como ahorita, o llevamos su capacidad hasta el tope?, pero si es nomás por disfrutar del amable clima de Nava por estos meses… hasta cáncer en la piel le puede salir al preciso o a cualquiera de su comitiva.

Y bueno, la cereza del pastel: Andrés Manuel se deja venir a Coahuila ni cumplidos siete días de la más vergonzosa debacle política de la cuarta transformación, el resultado de la elección de diputados al congreso local del estado, en que su partido demostró que sin él en la boleta… es poquito más que un cero a la izquierda, y lo peor, que en dos años que tiene MORENA de haberse estrenado electoralmente entre los coahuilenses, se las ha ingeniado para crear por lo menos cuatro facciones discernibles, absolutamente irreconciliables: el comité que había antes, la delegación que enviaron desde la ciudad de México, el “ala democrática”, y “los advenedizos” presididos por el senador Armando Guadiana que tantos dolores de cabeza le han dado al presidente, según los bautizó la “hermanita” Miroslava Sánchez. ¿usted cree, él cree, alguien cree que Andrés Manuel López Obrador pueda resolver el problema de la división de MORENA en quince minutos, pegando un par de lecos?

 Según su estilo, con el tiempo y la información disponible, serán más el reconcomio que logre crear, que lo que resuelva, ah, y no mencionamos las facciones del superdelegado Reyes Flores ni la de Javier Guerrero, que agravan aún más la situación de MORENA.

Pues a eso viene Andrés Manuel, a revisar los escombros en los que la 4T está convertida en Coahuila. Ni modo, no viene por su gusto, en el calendario estaba marcada la fiestecita de esta capillita.

Un comentario sobre “¿A qué vino a Coahuila Andrés Manuel? ¡a revisar los escombros de la 4T!

Agrega el tuyo

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Powered by WordPress.com. Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: