“Mi papá no murió, lo asesinaron”: hijas de víctima acusan corrupción en Frontera

Frontera, Coah., 25 Diciembre 2020.- Un hombre que viajaba a su hogar a bordo de su bicicleta, fue atropellado por una pipa de gas ocasionando su muerte. Sus hijas, Sandy y Andrea , acusan graves inconsistencias, pues, aseguran, el investigador a cargo del caso fue corrompido por la aseguradora para que se modificara el peritaje del incidente. 

El viernes pasado, Rolando Enrique García Ortiz salió de trabajar y se dirigía a su casa cuando fue fuertemente golpeado por una pipa a exceso de velocidad, impactándolo fuertemente y causándole una fractura de cráneo, en la calle Durango dentro de la colonia Roma, en el municipio de Frontera.

“Mi papá falleció el día viernes 18, víctima de una pipa de gas de la empresa ‘Mucho Gas’. La fiscalía de Frontera, en complicidad con la aseguradora, determinaron que papá se atravesó.”

Según las declaraciones de una de las hijas de la víctima en entrevista con El Demócrata, la aseguradora Qualitas, en representación de la empresa ‘Mucho Gas’, pactó con los elementos de investigación de la Fiscalía de Frontera, quienes, dirigidos por un funcionario de apellido Jaramillo, modificaron el croquis del incidente para determinar que la víctima se le había “atravesado” al conductor. 

Al darse cuenta de este posible grave caso de corrupción entre elementos de investigación y la empresa aseguradora, la familia del difunto optó por contratar un perito externo, quien determinó que la víctima fue golpeada en el acotamiento junto a la banqueta, por lo que la culpa era de la persona que manejaba la pipa. Después de ello, su cuerpo quedó en la cuneta. A pesar de que el conductor y algunos testigos hicieron el reporte a las autoridades, la ambulancia se tardó más de una hora en llegar. Para cuando arribaron, el hombre ya se encontraba sin vida. Según los resultados del perito externo, este sería un claro caso de homicidio involuntario.

“Mi papá no murió, lo asesinaron. Sucedió a una cuadra del hospital y nadie lo ayudó. La ambulancia nunca llegó, tardó más de una hora. Nadie llegó a auxiliarlo. Creemos que el dueño de la gasera, Gerardo Oyervides, está siendo protegido por la aseguradora y los elementos de la fiscalía. Exigimos justicia, que se hagan responsables.”

Así mismo, los familiares de Rolando han publicado en varios grupos de redes sociales textos en los que reclaman la impunidad con la que ha sido manejado este homicidio:

“Mi papá no murió, lo asesinaron. Murió un poco el día que la sociedad le dio la espalda por no encajar, murió también el día que su hermano lo desprecio, murió cuando su familia le dio la espalda. Y entonces un día ya moribundo a un automóvil se le hizo fácil derribarlo y dejarlo tirado en la calle; ese día murió un poco más cuando la ambulancia tardo más de una hora en llegar. Lo vieron desprotegido, moribundo, pensaron que no tenía familia. Murió desangrado a media cuadra de un hospital y las noticias dijeron que no tenía nombre, que tenía un bote de cerveza en la mano y que él tenía la culpa. Porque él no cargaba su vida en sus pertenencias, no usaba celular, no acostumbraba los lujos. Hoy mi padre murió víctima de la indiferencia y con él murió la parte de mí que todavía pensaba que la vida era justa.

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