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Guadiana… ¿es dueño de Morena en Coahuila?

BAILE Y COCHINO…

Por Horacio Cárdenas.-

De todas las cosas vergonzosas y deleznables que ha protagonizado el partido del Movimiento de Regeneración Nacional en los últimos tiempos, cabe destacar como una de las peores la actitud asumida por el senador de la República con licencia, Armando Guadiana Tijerina, haciéndose pasar como el líder máximo de MORENA en Coahuila, y lo peor, que la militancia y la dirigencia, las varias que hay, por momentos parece que se pliegan gustosos a eso.

Poco o nada debería sorprendernos de lo que pasa o deja de pasar en el partido hechura a imagen y semejanza del presidente Andrés Manuel López Obrador, que lo creó como la herramienta para hacerse del poder público en México, cosa que logró por masacre en la elección de junio del 2018, y que debería servir también para conservar y afianzar ese poder en todo el país, objetivo que no se está logrando ni de lejos a la altura de las expectativas presidenciales.

De lo más destacado de los desbarres morenistas en los últimos tiempos, está la designación contra viento y marea de Félix Salgado Macedonio como candidato de MORENA a la gubernatura del estado de Guerrero, siendo acusado, como ha sido a lo largo de los años, de toda clase de delitos y faltas, ninguno de los cuales ha prosperado nunca por la utilidad que tiene para el sistema tener siempre un expediente armado contra un político que se hace dócil con poquito que saquen a relucir sus trapos cochinos, mecánica que en el caso del que fuera alcalde de Acapulco, sirvió a gobiernos priístas, panistas y hasta el actual morenista, que no contento nada más con protegerlo, quiero que sea el siguiente gobernador del que es quizá el estado más conflictivo de la república.

Sobre el mismo tema está la airada respuesta de Johnny Ackerman a la designación de Salgado Macedonio como candidato de MORENA, cuando que él y su consorte Irma Eréndira Sandoval, para más señas Secretaria de la Función Pública, querían que el elegido fuera el cuñado y hermano respectivamente, Amilcar, al que la Cuarta Transformación había sostenido los dos años pasados como superdelegado del gobierno federal en la entidad.  Lo menos que dijo Ackerman fue que MORENA está plagado de mafias, sin pararse un segundo a pensar que la nominación de Salgado fue ni más ni menos que del presidente de la República, disfrazado claro, de la intervención de la dirigencia nacional de MORENA y de las dichosas encuestas, en las que habrá salido como el más querido, el más carismático, el más honrado, el más morenista de todos los aspirantes en contienda.

Pero Andrés Manuel López le perdona todo a sus consentidos, entre ellos Irma, Johnny, Mario Delgado el que debió hacer el trabajo de forma impecable, y Félix, quien si quería algo en política, lo menos que podía hacer es cuidar las formas, ya que no se le puede impedir que incurra en delitos de la más diversa índole.

Lo de Guadiana se parece mucho a lo de Guerrero, o más bien, se parecerá, porque el proceso está menos avanzado acá que allá. Armando Guadiana Tijerina es uno de los personajes más contradictorios –si se puede–  de toda la cuarta transformación. Porque por un lado el presidente López Obrador le tiene que agradecer que aceptó ser su candidato a gobernador primero, a senador después, y que él corriera con los gastos, porque ya sabe cómo son las cosas en política y en política de izquierda todavía más, no hay dinero para nada aun cuando el INE suelte dinero a través de las prebendas de ley, y finalmente que le sacara el triunfo a MORENA amparado solamente en las imágenes del candidato a presidente y la del propio Guadiana, porque partido, lo que se entiende por partido, en Coahuila no lo hay.

Eso por el lado positivo, por el negativo está que Armando Guadiana se cree ideológicamente libre e independiente en sus decisiones y acciones, valiéndole sorbete ir contra los posicionamientos del partido en la Cámara de Senadores, de la que forma parte, y de las del gobierno de la República, al que está políticamente asociado. En cuanto a esto, ¿qué mejor manera de deshacerse de un cuestionador de primer orden, que alentándolo en sus aspiraciones de gobernar la capital de Saltillo?, la lógica política indicaría que un alcalde quisiera ser senador, y no al revés, pero si eso es lo que quiere, pues adelante, tiene todo el apoyo… pero al estilo de Mario Delgado y por extensión del presidente López Obrador: que salga el candidato que ellos eligieron, y que las encuestas solo los ratifiquen democráticamente, para que nadie diga nada, pues.

El caso es que Guadiana se destapó como candidato de MORENA para la alcaldía de Saltillo, acción que apuntaló con la solicitud de licencia al senado, como quemando las proverbiales naves, y queriendo dar a entender que para él no hay marcha atrás.

Todo bien hasta allí, pero ¿y qué dice la dirigencia estatal de MORENA, que dicen los morenistas saltillenses, qué dice la población de la capital del estado? En cuanto a la dirigencia… diga usted que Guadiana les ha tirado un lado que nadie en la ciudad de México había hecho, pues al estilo lopezobradorista de operarlo todo desde allá brincándose la poca o mucha estructura existente en los estados, a MORENA sucursal Coahuila le ha venido de perlas que Armando Guadiana acepte sentarlos en el mismo presídium desde el que él dicta sus sermones político electorales. Sí, bien, pero la dirigencia está ardida y dolida por tantos años de ningunearlos, de ni siquiera reconocerlos, de enviarles un delegado tras otro, que en vez de procurar una reconciliación entre los distintos grupos, alientan la división, con la intención de debilitarlos, y que priven las decisiones ya tomadas en el centro.  Guadiana estaría usando, pues, la estructura de MORENA en su pretensión de hacerse de la alcaldía sarapera, pero ¿y los otros aspirantes?

Ah, porque siendo quien es, don millonario y don senador con licencia, Armando Guadiana se porta como si tuviera la candidatura en la bolsa, así sin proceso de selección ni nada, pero ya saltó por allí por lo  menos una o por lo menos la primera, Rosario Jiménez, quien se manifestó interesada en ser candidata, lo que obliga al partido a cualquiera de dos opciones, o abrir un proceso de selección, o avasallar a los oponentes al candidato de los billetes, y si es el primer caso, nadie garantiza equidad alguna, repitiendo para una alcaldía tristona lo que ha usado en las últimas semanas para sacar a sus candidatos a gobernadores, ninguna de las cuales, 15, se ha ido sin protestas e impugnaciones.

Por lo pronto Guadiana actúa como si fuera dueño de MORENA, del MORENA del estado y el del municipio, y como allá en México lo que quieren es que no regrese al Senado, pues lo están dejando hacer, en contra de los militantes, de los simpatizantes, de los dirigentes, de todos, y ábranla, porque Armando Guadiana está impuesto a comprar lo que sea, pero cuidado, porque luego exija el valor de su dinero, en este caso, con la sumisión del partido, la candidatura y finalmente la alcaldía.

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