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Tania, Múzquiz y el carbón de diseño

BAILE Y COCHINO…

Por Horacio Cárdenas.-

Tania Flores ¿por qué quiere ser alcaldesa si la familia hace mejores negocios con la Comisión Federal de Electricidad?

Cada día que pasa surgen nuevas lecturas de la nota dada a conocer en estos días, de que la Comisión Federal de Electricidad había otorgado contratos por algo más de dos millones de toneladas de carbón de diseño a empresas ligadas a la candidata a la presidencia municipal de Múzquiz Tania Vanessa Flores Guerra por el partido que no es partido, el Movimiento de Regeneración Nacional.

Una de las primeras cosas que se sugirió es que la tal asignación de contratos era una especie de premio de consolación para una candidatura que nomás tiene pocas posibilidades de hacerse del triunfo en el municipio.

En esas condiciones, ¿a quien le viene mal una serie de pedidos por alrededor de mil ochocientos millones de pesos, que arrojan una ganancia limpia de más del 10%?, y eso sin ensuciarse las manos con la árida y súper enredada burocracia de la Comisión Federal de Electricidad, poco menos que los contratos les cayeron del cielo a la empresa Don Chilo, a Amarani, a Coal de Sabinas y a Minera Flores, si no es que se nos está escapando alguna más, que ya ve como son algunos empresarios, que con tal de aparecer menos prósperos de lo que realmente son, inventan compañías y más compañías, unas con más ganancias que otras, que se venden, se prestan y se regalan entre ellas, todo con la finalidad de ocultar ganancias y evadir impuestos.

Pues bien, ¿cómo se las ingeniaron en la CFE para decidir una compra directa a empresas en las cuales tienen participación, acciones, control, que son dueños pues, la familia Flores, la de la candidata Tania “La Mecha Corta”?

Puesto en una balanza, una ganancia de 200 millones de pesos… es más de lo que vale el salario de presidente municipal de un municipio relativamente pequeño como Múzquiz, o quítele lo de relativamente. Suponiendo que Tania ganara, y que se asignara un salario “amorenado”, en consonancia con la austeridad republicana cuasi franciscana de la cuarta transformación, digamos cincuenta mil pesos mensuales, en un año serían 600 mil, en tres años millón ochocientos mil pesos, póngale dos millones ya con prestaciones… ¿cobrar la décima parte de lo que una asignación directa de la Comisión Federal, por estar viéndoles las caras a los muzquenses con sus necesidades  de esto, de aquello y lo de más allá?, como que se necesita mucho amor a sus semejantes como para preferir un 10 mil por ciento de ganancias, a menos claro, que se pueda sumar una cosa a la otra, y de allí brincar a ganancias todavía más suculentas.

No hace falta especular demasiado, sí, claro, está el padrón… aquel padrón que personal de la Comisión se tardó casi un año en levantar para determinar que en la Región Carbonífera de Coahuila hay alrededor de 150 productores de carbón, de los cuales solo setenta y tantos tenían la capacidad de cumplir con el cerro de trámites que se les pidieron para ser incluidos en el padrón. Allí seguramente venían todos los negocios de los Flores, y fíjese qué curioso… eran de los que menos limpios salieron en la evaluación, si fuera por el puntaje, no les hubiera tocado casi nada en la repartición de pedidos, y no ocurrió así.

Otra de las lecturas que se dio a lo de la adjudicación directa de contratos para proveer mineral a las plantas carboeléctricas de Nava, fue que desde el gobierno federal estarían liberando dinero para inyectar dinero a las campañas políticas de MORENA en el Estado de Coahuila y hasta a otras entidades federativas, donde los candidatos por sí solos, nomás no levantan simpatías ni logran motivar el voto a su favor, con lo que se avizora un fracaso en la elección del 6 de junio. Y sabiendo que el Instituto Nacional Electoral y su correspondiente en Coahuila han estado durísimos con eso de la contabilidad de los gastos de campaña, ¿qué mejor manera de abrir las compuertas del dinero, que disfrazarlo de nuevos contratos para la compra de carbón, que no sería otra cosa que la compra de votos?

Es una teoría, puede ser que sí, puede ser que no, o que haya algún punto intermedio. Pero a nosotros todo este asunto de los contratos para la compra de carbón de diseño, se nos antoja todavía más truculenta y retorcida de lo que se ha dado a conocer.

Por principio de cuentas, la asignación directa al grupo de empresas de los Flores, rebasa por unas cuantas decenas de miles de toneladas, la compra que hizo la Comisión Federal de Electricidad a principios de este año, de la cual todavía se siguen entregando, pues los pedidos eran para todo el año 2021, si no recordamos mal, ya para el 2022, se vería lo de otra compra también de alrededor de dos millones de toneladas. Seguro recuerda usted que se hizo una asignación de lotes, comprándole mayor cantidad de toneladas a las empresas micro y pequeñas, y a las grandes les compraban mucho menos, provocando una bizarra alteración en el mercado, porque… los pequeños no podían extraer mineral en tan grandes cantidades, y los que sí podían, a esos no les compran.

Eso aparte de la calidad, porque resulta que para que el carbón de la Región Carbonífera pueda quemarse adecuadamente en unas plantas que se construyeron para otro tipo de mineral distinto al existe, entonces lo que se venía haciendo era mezclar el carbón de la Carbonífera con otro de mayor calidad, este proveniente de la región de Río Escondido.

Ah, pero como al presidente de la República Andrés Manuel López Obrador y su fiel escudero Manuel Bartlett Díaz se les hicieron “leoninos” los contratos que se tenían con Minera Carbonífera Río Escondido, para más señas filial de Altos Hornos de México, para más señas propiedad de Alonso Ancira Elizondo, una de las víctimas consentidas del actual sexenio, pues olímpicamente se cancelaron esos contratos. ¿qué pasó?, pues que MICARE se declara en quiebra, pone de patitas en la carretera 57 a sus miles de trabajadores, y se pone a esperar mejores tiempos.

Entre tanto… ¿Quién surte carbón de diseño a la Comisión Federal de Electricidad para que lo mezcle con el de la Región Carbonífera?, pues nadie, porque nadie tiene ese tipo de mineral, al menos no en la cantidad y con la calidad que se requiere.

Se supone entonces que con esas cosas que solo la cofradía de los MORENOS entiende, se autorizan compras extraordinarias, sin licitación, sin concurso, sin padrón, sin absolutamente nada, y al estilo favorito de la 4T, se hacen asignaciones directas de contratos de compra… a quienes no pueden surtir ese tipo de mineral, porque simplemente no lo tienen.

¿Qué es lo que va a pasar entonces?, pues que industrias Flores va a proveer de mineral, dos millones de toneladas, que se mezclarán con las otras dos millones de toneladas que están proveyendo los productores favorecidos con aquella otra compra, sí, pero entre ambos no alcanzan el nivel de calidad que permita operar las plantas como se debe, la contaminación será mayor y el rendimiento no será el adecuado. Si lo ideal sería reabrir MICARE, pero eso ni pensarlo. Eso es lo que pasa cuando los políticos de MORENA le compran a los  empresarios de MORENA, el negocio florece, momentáneamente, porque se perfila una catástrofe técnica en aquellas plantas de allá de Nava, más o menos como lo que pasó con la línea 12 del Metro, nada más que ahora amenazando fundir las plantas que generan el 10% de la energía eléctrica del país, así nomás.

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