¿Dónde está Ramiro Pérez?

BAILE Y COCHINO

Por: Horacio Cárdenas.-

Es uno de los lugares más comunes de la escena política nacional, que la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos es una de las normas legislativas más perfectas del mundo, con lo cual nos solemos sentir como pavorreales, todos esponjados, todo para que la siguiente parte de la frase sea que también es la norma más violada, pues nadie hace caso de ella.

En este país, presidentes van y presidentes vienen, y en vez de obligarse como lo establece el propio juramento, de cumplir y hacer cumplir la constitución y las leyes que de ella supuran, lo que hacen es cambiar no cualquier regla o ley, sino la misma constitución, ¿o qué? Pues si para eso es el poder imperial, para hacer el gobierno a su imagen y semejanza.

Una de las reglas que salía a relucir de vez en cuando era aquella disposición de que el presidente, y para el caso cualquier funcionario público de allí para abajo, tenía que pedir permiso del Senado de la República para ausentarse de su cargo, sobre todo cuando la petición era para viajar al extranjero, así fuera para cuestiones oficiales bilaterales, multilaterales o aquellas largas guras que eran la delicia de quienes integraban las comitivas. El senado hacía la piña de examinar la petición del ejecutivo, luego se votaba y se emitía un dictamen que luego se comunicaba, y el protocolo se daba por cumplido.

Que recordemos al único al que le negaron el permiso para hacer una gira por Australia fue a Vicente Fox, quien en sus últimos meses de presidente y teniendo un hijo precisamente allá, quería darse una vueltecita por todo lo alto, pero los senadores le dijeron que nanay. Luego con Felipe Calderón se intentó cambiar la constitución para que no volviera el Senado a afectar al presidente con una negativa, pero la reforma no pasó, y ni modo, a seguir corriendo el trámite, aunque cabildeando que no fueran a hacerle un desaire.

Ahora que Ramiro Pérez Arciniega, para más señas alcalde de Parras de la Fuente, desde que lo citó la Fiscalía Anticorrupción, anda desaparecido, cabe preguntarse ¿qué estatus guarda un alcalde, una alcaldía, un ayuntamiento y un municipio que de por sí ya se las había visto negras los últimos dos años y medio?

Queremos suponer que Ramiro pidió licencia para ausentarse de la chamba de presidente municipal, ¿pero a quién? ¿Al Cabildo con el que no se puede ni ver o al Congreso del estado que tampoco lo ve con muy buenos ojos?
Conociendo a los regidores le habrán puesto las peras a peso ¿quieres permiso? ¿Para qué? Y mientras, los problemas acumulándose unos encima de otros, y lo que importa ¿A cambio de qué?

Mínimo de que les pagara lo que les debe, pero no nomás eso, porque la ausencia del alcalde tendría un motivo gordo, algo que no se pudiera arreglar por teléfono, haciendo venir a la gente que tuviera que ver, o yendo y viniendo de un día para otro, como siempre.

¿Entonces en dónde, en qué anda Ramiro Pérez? No haciendo algo por y para el municipio, que no hizo en 3 años; algo para él, seguro, pero algo por lo que tenga que hincarse y rogar, tres semanas y más…

Total que Parras está sin presidente municipal, y si viera que a gusto estamos…

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