fbpx

Accidentes carreteros

NOTICIAS DIVERSAS…

Por Héctor Barragán.-

Los accidentes carreteros son demasiado frecuentes, según constancia periodística y lamentablemente los más notorios lo son por el creciente número de víctimas mortales. El más reciente a diciembre 10 del siniestro año de 2021 fue el de Chiapas, con 54 fallecidos.

Ocurren básicamente en tramos con fuerte pendiente y faltos de instalaciones preventivas como rampas o vibradores eficientes. La estadística puede ilustrar la mayor o menor urgencia de tomar medidas radicales, de corrección, de las dichas instalaciones de protección.

Este asunto compete a la Secretaría de Comunicaciones, a los gobiernos estatales si las vías les competen y a Caminos y Puentes, Capufe, si son de su jurisdicción, previo estudio a fondo de la problemática y diseño técnico de la mejor solución.

Se culpa frecuentemente a los desperfectos de la unidad de transporte, falla en frenos, competencia indudable de las empresas productoras de las unidades; falta de mantenimiento de las propias unidades.

El error humano es también usual, por cansancio, impericia (responsabilidad de los dueños del vehículo por la exigencia elevada de permanencia tras el volante o la negociación que los administra.

La autoridad también tiene mucho que ver, por la supervisión del mantenimiento de los automotores, que debe ser periódica y a fondo y la vigilancia del personal operativo en lo que se refiere al consumo de alcohol, drogas y visible cansancio y lucidez.

Una institución de elevado costo, dedicada en ocasiones a divulgar datos que no tienen relevancia, podría contribuir a definir los puntos en que los accidentes repiten, sus características y causas probables, ofreciendo la materia prima de un programa de obras, administración y control de las medidas que los especialistas determinen.

Es evidente que los empresarios del transporte y sus subordinados encargados de la administración deben ser más cuidadosos con el personal; revisar las jornadas de trabajo para. que no resulten agobiadoras; seleccionar a los operadores de las unidades automotrices en cuanto a su capacidad, responsabilidad, conducta, aprovechando que la oferta de mano de obra necesitada de buen empleo es sumamente alta.

Sobre el área de mantenimiento de las unidades, esos empleados de alto nivel deben ser más rigurosos en los programas rutinarios de revisión y trabajos de supervisión, considerando que la labor de la empresa tiene que ver con la seguridad de personas y los accidentes elevan considerablemente los gastos y cuotas de aseguramiento del equipo, es decir, aumentan los costos dentro de la empresa.

Es pertinente recordar que muchas veces, los manejadores reportan fallas del equipo, que los encargados de mantenimiento desoyen o no se toman el trabajo y el tiempo de verificar o con graves consecuencias perjudiciales para mucha gente. Una revisión de las relaciones personales para mejorarlas, redundará sin duda en rendimientos mayores y facilitará las labores.

Los empresarios del transporte con apoyo de su personal, están calificados para orientar en el señalamiento de los puntos negros de la operación de vías terrestres, que al través de las Cámaras del ramo, deben transmitirse a las autoridades, para su solución, lo mismo fallas de señalización, que riesgos por pendientes, curvaturas, daños peligrosos en carpeta, asentamientos, puentes, acotamientos, visibilidad y demás.

Las pérdidas humanas no tienen ni precio ni reposición, por más que se cubran con siempre modestas aportaciones económicas. En muchos casos se tratará de personas valiosas susceptibles de colaborar en bien de la sociedad.

En otro orden de ideas, se debe considerar que los transportistas tienen la posibilidad y la capacidad de cubrir las necesidades de transporte masivo, con seguridad y con cuotas adecuadas, para sustituir la necesidad de comunicación que cubre el particular, a un elevado costo de inversión, de tiempo valioso, con menor preparación y un costo social muy elevado.

El mercado potencial para el transportista está en las ciudades, donde miles de personas invierten millones de pesos en automóviles para ocurrir a sus trabajos, congestionando la vialidad, contaminando grandemente el ambiente, ocupando las unidades una pequeña fracción del día.

Otro caso importante, en las poblaciones rurales, los habitantes dependen de los intermediarios para enviar sus productos al mercado, recibiendo precios mínimos en beneficio de especuladores y perjuicio del campesinado, ya que los consumidores no comparten sus altas ganancias. Por supuesto que en este caso el potencial de producción queda pendiente junto a la condición de pobreza. De manera semejante al caos urbano, en que la posibilidad de empleo del tiempo del particular empleado en el transporte jamás se llega a utilizar.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Powered by WordPress.com. Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: