Jericó: un peligro para Coahuila

BAILE Y COCHINO…

Por Horacio Cárdenas.-

Los GROM’S, juguetito de Jericó Abramo con el que sembró el miedo en Saltillo.

El gremio periodiquero no es muy distinto de la sociedad en general, de hecho lo sorprendente y hasta indeseable sería que efectivamente formara un nicho aparte. No, los periodistas son, somos pueblo, con todas las cualidades y los defectos de la sociedad de donde salimos, a la que retratamos, a la que nos debemos, y por la que no infrecuentemente, dejamos el pellejo.

Entre los colegas periodiqueros hay de todo, centrándonos solo en la parte ideológica, hay convencidísimos de la cuarta transformación, como también hay recalcitrantes periodistas de derecha y ultraderecha, y sin ponernos a hacer una encuesta, podríamos sí decir que hay más gente de centro y todavía más de los que se cargan al partido de los desencantados. ¿Cómo no iba a ser así, si después de tantos eventos, de tantos discursos, de demasiadas entrevistas, de demasiado maquillar la nota para que no salga tan mal el entrevistado, de tantos regaños, jalones de orejas, despidos y censura, hemos tenido la oportunidad de conocer a los políticos de cerca, de ver cómo se quitan la máscara, o cómo se les cae?

 Las discusiones entre periodistas suelen ser algo digno de verse y hasta de reportearse, cada quien saca sus mejores argumentos a favor de tal o cual gobierno, de este o el otro candidato, cada quien trae su prospectiva de lo que va a pasar en la siguiente elección, de cómo se moverán las fichas en el tablero político, y cómo se comportará cada uno de los políticos en la escena, aquellos que aguantarán firmes, aquellos que se cuartearán, los que traicionarán, los que se crecerán al castigo, y por supuesto, la mayoría, los que mostrarán el cobre a las primeras de cambio. Si nada más falta que alguien arme quinielas sobre lo que pronosticó cada quien que iba a pasar, digo, para devolverle un poco el interés a lo que de tanto desencanto, termina por volverse aburrido.

Por eso es por lo que nos llamó la atención a principios de la semana la inusual coincidencia en la gran mayoría de los medios de comunicación, para considerar una traición los amagos de Jericó Abramo Masso, de abandonar el Partido Revolucionario Institucional, para buscar la gubernatura del estado de Coahuila por algún otro partido o coalición de partidos, que acepten postularlo.

Mire usted lo que es la soberbia, ya no es de voy a esperar el proceso interno, voy a mover mis fichas, voy a ponerme a “buscar los respaldos” de este, aquel o todos los sectores del partido, ya no es consultar con el “primer priísta del estado”, es me postulan o me voy.

Pero todavía puede haber más soberbia que la de voltearle la espalda al partido que mal que bien lo hizo desde que no sabía ni escribir sus propios discursos, bueno en eso no ha mejorado demasiado, culpa de la escuela de cuadros por la que pasó solo por enfrente, gente malagradecida la hay en todos lados y en política más, pero ni siquiera por conveniencia guarda las formas.

No, la más flagrante muestra de soberbia de Jericó, exalcalde de Saltillo y no queremos ni acordarnos ya cuántas veces diputado federal, todo por el Partido Revolucionario Institucional, es la de creer que va a llegar a cualquier otro partido, y nomás por entrar bailoteando como lo ha hecho en sus ridículos spots propagandísticos, ya por eso lo van a postular para la gubernatura, que es el puesto con el que se ha emberrinchado ahora.

Se han corrido versiones que Jericó ha entrado en tratos con MORENA… ¿cómo si no hubiera en el Movimiento de Regeneración Nacional, sucursal Coahuila, gente que se ha fletado, se ha sobado, que ha grillado mañana, tarde y moda, que dependiendo de su radio de acción, ha operado en los pasillos de Palacio Nacional, en la superdelegación moviéndole a todos los programas asistenciales, claro para seguir enalteciendo la figura de Andrés Manuel López Obrador, de MORENA y la respectiva propia, en el senado de la República, en la burocracia nacional, pensando, en el orden que quiera ponerlos, en Armando Guadiana, Reyes Flores, Ricardo Mejía, Javier Guerrero, vamos, hasta Attolini, si es que se conforma con algo tan modesto como gobernar Coahuila cuando él aspira a ser el Boric nacastoche,

 ¿Y Jericó se piensa que nomás por el tamaño de sus zapatos va a llegar, van a hacer a un lado a los grillos locales y nacionales para darle entrada como candidato?, de veras que solo su ingenuidad.

Aunque claro, MORENA no es su única opción, Jericó se siente que perfectamente podría repetir el fenómeno de Samuel García en Coahuila, ya sabe, el hijo de millonario que con la adecuada publicidad llegó primero al senado y luego a mangonear como si se tratara de una partida de Monopoly el estado más industrializado del país. Si las fichas se acomodaron para Samuel y su princesita Mariana, y amparados en el membrete de Movimiento Ciudadano ¿por qué no podría sucederle lo mismo a Jericó para Coahuila?, pues sí, el mentado movimiento naranja era nada en Nuevo León como es menos que nada en nuestro estado, ¿pero cree que Jericó que tiene el arrastre de Mariana, perdón de Samuel, entre el pueblo, más bien la clase media, y sobre todo, entre los dueños del dinero?, eso habría que verlo.

Pero bueno, el todavía diputado federal por el PRI, pero con ganas de irse mucho a la goma, Jericó Abramo basa sus aspiraciones en lo que él cree, fue un excelente desempeño como presidente municipal de Saltillo, y es allí donde radica su mayor debilidad, pues aunque hay que reconocer que durante el primer año de gobierno tuvo una administración vistosa que le ganó un buen número de adeptos, al poco tiempo se desinfló de tal manera que la percepción de la gente era que no había autoridad municipal, y no la había porque el niñote estaba fastidiado, aburrido de gobernar.

y ponga que eso lo hubiera curado de querer seguir en la política, dedicándose a administrar su riqueza, la familiar y la que se le pegó, pero no, ahora Jericó quiere ser gobernador, extendiendo el poder que tuvo a todo el estado y lo que es peor, por un período de seis años, que de entrada le podemos asegurar que no tendría ni idea de cómo llenar.

No fue la salida fácil encabezar esta columna como Jericó un peligro para Coahuila, lo hicimos con toda intención. Para quienes no teman recordar ese cuatrienio maldito, la gente de Saltillo vivía aterrorizada.

Sí, fue la época en la que el crimen organizado se enseñoreó de la ciudad, pero… la gente le tenía todavía más miedo a los tristemente célebres GROMs, el juguete policiaco del alcalde, que a los delincuentes, muchos ciudadanos sufrieron agresiones en carne propia, y fueron muchísimos más los que presenciaron los abusos por parte de violentos policías sin cara y sin identificación, que mataban en las calles sin ninguna responsabilidad de nada, claro, protegidos por el tolerante alcalde. ¿cree que los coahuilenses estarían felices de ver cuerpos paramilitares asolando todas las regiones, como lo hicieron con la capital?, lo dudamos.

Durante su primer año Jericó creó un programa de empleo temporal, eran 300 o 400 personas, quizá más, a las que se les brindó la oportunidad de un empleo por algunos meses para que pudieran levantar cabeza. En la foto se veía como la gran cosa ¿pero qué pasó?, que a la hora que el alcaldote necesitó lana para sus jueguitos de guerra, los despidió a todos, y a un centenar o más empleados municipales, es que no alcanzaba para fusiles, balas, uniformes de combate y todo lo que implica un pasatiempo tan caro.

 Así es como se las gasta Jericó cuando está a cargo del ejecutivo, se imagina que todo el presupuesto de Coahuila se destinara a los gustitos, peligrosos gustitos y traumas de un irresponsable junior a quien nunca le ha importado pasar por sobre lo que sea y quien sea, con tal de saciar sus caprichitos.

 ¿El PRI, su partido?, le vale, ¿los ciudadanos, a los que dice que siempre ha servido y quiere seguir sirviendo?, a él es a quien le sirven como votantes, fuera de eso es la represión, el expolio, el terror.

 Lo decimos con todas sus letras Jericó es un peligro para Coahuila, ánimas que ningún partido le dé alas a este alacrán.

2 comentarios sobre “Jericó: un peligro para Coahuila

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  1. Ojala que las plumas y micrófonos que usan quienes se dicen periodistas dejaran de obedecer a los intereses políticos económicos y personales de los que se han encargado de reprimir manipular la opinión pública

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