“El entrenamiento profesional es solamente un lado de La educación. El objeto es la inmediata comprensión.
Existe, sin embargo, una diferencia entre los rudos valores especializados de la mayoría de los hombres Prácticos y los escasos valores de un mero estudiante”.
El hombre se puede aprender todo acerca del sol, de la atmósfera y de la rotación de la tierra, pero aún puede perder la brillantez de la puesta del sol”
WHITEHEAD

Cartas de Chaukl
Por Leonel Chaul Chamut.-
Actualmente es una costumbre muy arraigada en la sociedad descalificar a tal o cual persona para cualquier actividad; el no conceder el valor real y la valía real a las personas y a las cosas; es un hecho común entre compañeros de trabajo o entre amigos y camaradas, que se emitan juicios ligeros para hacerlos sentir poca cosa, o que son torpes y tontos.
Hacemos juicios al vapor y, al juzgar ligeramente sin profundizar y sin sustentarlos, dictaminamos negativamente sobre las personas, no midiendo el impacto negativo y los alcances devastadores de nuestros juicios sobre las personas o cosas.
Muchos de los que sufren juicios a la ligera son incapaces de continuar una vida de aceptación y confianza en sí mismos.
Hace algunos años, siendo maestro en una institución educativa de mucho prestigio en el ámbito Nacional, en un congreso de educación dentro del mismo instituto, en mi exposición sobre educación, manifesté mi firme oposición a las pruebas de inteligencia para la admisión de los alumnos usadas por esa institución; porque ese tipo de evaluaciones en lugar de abrir su posibilidad de autoestimas, los descalificaban y los hacían sentir a la mayoría de ellos incapaces, ineptos, incompetentes o torpes, y eso lejos de abrir sus posibilidades autoestimativas y de desarrollo mental, lo único que lograba, en la mayoría de los casos, era ponerlos en un estado de escepticismo profundo respecto de sus propias capacidades.

Qué mi razón de oponerme firmemente a esas pruebas era por que el valor de ellas, comúnmente conocidas como C.I., (COCIENTE DE INTELIGENCIA); era cuestionable para poder determinar el grado total de la inteligencia del alumno. Además de que estos exámenes, eran juicios sumarios de calificación y descalificación de las mentes jóvenes que van buscando un espacio en los salones de aprendizaje, y porque además el C.I. solamente determina el cómo la inteligencia de uno, se compara, con aquella de la población como un total.
En otras palabras, que en ese tipo de pruebas era evaluada únicamente la inteligencia individual en relación con la norma de la sociedad, de la cual el probado es miembro. Con esas pruebas no se determinaba su real capacidad de inteligencia. Por lo que era necesario eliminarlas.
Que como, una analogía, una prueba C.I. de un hombre que viviera en la Edad Media podría ser evaluada más en comparación con sus congéneres de aquel período; sin embargo, el C.I. de ese hombre podría estar bajo el promedio de la población de hoy. Y que hasta el día de hoy, no se había encontrado línea divisoria entre lo llamado NORMALIDAD Y GENIO.
En una sociedad avanzada, el nivel normal de inteligencia puede gradualmente acercarse a la que una vez fuera considerada la inteligencia de un genio.
Expongo que, de la edad clásica a los tiempos modernos, educadores, filósofos y psicólogos no han podido contestar con acuerdo universal, ¿Qué es educación? Que los ejemplos típicos de las opiniones diversificadas con relación a la definición de lo que es educación, son: “la función de la educación es moldear al educando, no dejarlo a sus propios planes».
Siendo el punto opuesto que: “Las restricciones traban, falsean a la desentrenada, intacta, no pervertida naturaleza humana que es franca, honesta, derecha. Los padres, niñeras y maestros infiltran inhibiciones indeseables, temores e ideas distorsionadas, escudándolo a uno de realizar la artificialidad”.
La educación es impartir al alumno el conocimiento adquirido en el pasado. Se presume que es ese conocimiento que ha sido encontrado verdadero y demostrable.
Por consiguiente, su propósito es el de eliminar la ignorancia y el falso conocimiento, tal como la superstición, que puede inhibir el pensamiento y crear innecesarios temores.
La educación, sin embargo, intenta ser más que idealista, es decir, ¡estimular la inteligencia e impulsarla a buscar conocimiento! y esto también significa tener valor pragmático. La educación es para entrenarlo a uno en las habilidades y profesiones que proporcionan un servicio más grande a la sociedad y un mejor estándar económico de vida.
Su contribución social, en teoría, intenta hacer al individuo capaz de convertirse en un ciudadano más útil para el bienestar de la sociedad como un todo.

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