
Por: Dr. Eugenio Deister/El Demócrata
Existen dos teorías hoy en franca disputa. La 1a y prevalente adoptada por la medicina oncológica a nivel mundial desde hace 124 años, STM, teoría de la mutación somática, señala que el cáncer es una enfermedad genética propuesta por Thoedore Boveri y Walter Sutton en 1901.
La 2a teoría, propuesta en 1924 hace 99 años por el fisiólogo Otto Warburg destaca y propone que es la singularidad del aberrante metabolismo celular energético qué muestran las células tumorales la causa del cáncer, postulando así su famosa hipótesis sobre el origen de estas células tumorales.
Según él, las células tumorales poseen mitocondrias (elementos que residen en el citoplasma) qué están dañadas en las células lo que conduce a una respiración celular defectuosa,
hoy sabemos no es así, sino más bien lo que ocurre es; qué los tumores reprograman el metabolismo (se refiere a todos los procesos físicos y químicos que ocurren en el cuerpo para convertir o utilizar energía, incluyendo la respiración) en este caso el metabolismo energético (Ward y Thompson 2012) de modo que estás células tumorales poseen un mayor flujo de glucosa qué las células normales.
De este modo la célula tumorales ha adaptado su metabolismo energético a uno glucolítico degradando y utilizando la glucosa para disponer de los componentes necesarios para la síntesis de lípidos (grasas), ácidos nucleicos (ADN y ARN) y proteínas (Vander Heiden, Cantaley y colaboradores 2009).
La mayoría de los biólogos entienden que el metabolismo energético es un proceso homeostático (de equilibrio) autorregulado,lo que quiere decir que es autónomo y que no depende de ninguna señal extracelular.

La idea que prevalece es que las células absorben los nutrientes del medio a medida que lo necesitan. Un ejemplo de este comportamiento lo muestran las células HeLa (células provenientes de Henrietta Lacks) una paciente de los años 50s con cáncer cervical uterino (cuello del útero) un adenocarcinoma(cáncer de epitelio glandular) Estas células cultivadas aisladas provenientes del tumor in vitro (en cajas de petri de vidrio) en el laboratorio se mantuvieron vivas con nutrientes celulares, se les llamó o denominó “invencibles” ya que crecieron de manera descontrolada y se multiplicaron a la N potencia.
Por lo anterior no es de extrañarse que exista una disputa entre las diferentes escuelas de científicos que estudian el cáncer defendiendo dispares teorías como son estas dos.
Cómo he asentado al inicio de este análisis, la mayoritariamente aceptada y apoyada en el mundo data de 124 años y fue postulado por Theodor Boveri y Walter Sutton y se conoce como la teoría de la” carcinogénesis (origen del cáncer) producida por la mutación somática (STM) es la alteración del ADN qué ocurre en las células del cuerpo (somática) germinales como óvulos y espermatozoides) qué no se heredan y puede causar el cáncer de varias maneras durante la vida.

La 2a es una teoría alternativa denominada de “los campos de organización tisulares (TOFT) los campos de organización tisulares son: tipos de tejidos (conjunto de células) que se forman a partir de las células en el cuerpo. Estos se especializan para realizar funciones específicas. ej. epiteliales tapizan las cavidades del cuerpo, la boca, la vagina y órganos huecos ej. la vejiga.
La TOFT postula que el cáncer surge de un problema de organización tridimensional de un tejido, ej. epitelio de recubrimiento mucosa de la boca. Esta teoría fue propuesta en los años 90s por la Dra. Ana María Soto (Pageau, Sazonova y colaboradores 2011, Sonnenschein y Soto 2011, basados en lo arriba descrito.
En el contexto de de la 1a teoría STM (mutación somática) atribuida a los genes e intentando racionalizar y unificar la información sobre las características diferenciales de las células tumorales, en el año 2000 y su posterior revisión en 2001 los profesores Hanahan y Weinburg publican dos artículos torales (Hanahan y Weinburg 2000 y 2001).
Según estos autores, pese a la diversidad de esta enfermedad, las células normales durante el proceso de transformación tumoral adquieren una serie de características fenotípicas es decir que muestra su tipo de tumor y qué conducen a su transformación maligna.
Esto se resume en el decálogo descrito por Francisco José Iborra Rodríguez, Científico Titular en el Centro Nacional de Biotecnología CSIC en su discurso y presentación de ingreso a la Real Academia de Medicina de la Comunidad Valenciana en España.

El decálogo:
- Las células tumorales son autónomas para crecer no necesitan señales externas que promuevan su crecimiento.
- 2- Son insensibles a las señales inhibitorias de crecimiento. N. B mía, es decir como son los factores inhibitorios emitidos por los genes.
3-Evaden la muerte celular programada (apoptosis) Mi matiz, es decir rompen la regla de la fisiología celular y permiten el crecimiento rápido y desmedido.
4- Poseen un potencial replicativo ilimitado, no envejecen. Mi interpretación; por ende no mueren.
5- Promueven la angiogénesis, es decir facilitan el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos propios del tumor, de modo que lo irrigan y nutren la masa tumoral, lo que significa que no dependen de la Irrigación general del cuerpo.
6- Poseen la capacidad de invadir y crear nuevos tumores en tejidos y órganos distantes del tumor primario (metástasis) por diversos mecanismos; la sangre, los nervios, los ganglios y otros.
7- Las células tumorales, reprograman su metabolismo = procesos físicos y químicos que ocurren en el cuerpo para convertir o usar el metabolismo energético, hacia un metabolismo glucolítico (rompiendo la glucosa para usar como energía).
8-Son capaces de evadir la respuesta inmune=respuesta de defensa del cuerpo, mi interrogante; ¿entonces que sucede con las inmunoterapias para el cáncer aplicadas desde 1901?
9- Los tumores inducen la respuesta inflamatoria. N. B
Es decir pueden responder a inmunoterapias vía una cascada o tormenta de diversas citocinas= moléculas de señalización qué promueven la respuesta inflamatoria sobrepasando la capacidad de su regulación por el cuerpo generando el Síndrome de Guillain Barre’.
10-Son genéticamente inestables.

En palabras de los autores (Hanahan y Weinberg 2011) estas modificaciones son comunes a la mayoría de los tumores.
La Tesis de la teoría TOFT postulada y defendida por la Dra Ana María Soto se apoya en la investigación del “efecto llamado Warburg” qué se centra en el metabolismo energético como estímulo de crecimiento de la célula cancerígena, tesis que me convence y por ende apoyo la teoría del TOFT.
Pero entonces como bien apunta el doctor José Iborra Rodríguez en su disertación y basado en sus investigaciones se puede afirmar que; el metabolismo energético puede ser responsable del comportamiento proliferativo o sea ese crecimiento o multiplicación de células y tejidos de las células cancerígenas.
¿Pero entonces qué papel juegan los oncogenos ( genes promotores del cáncer) y los genes supresores del tumor propuestos por la teoría STM, de la mutación somatica hasta hoy prevalente? “No es sorprendente cuando se ha estudiado la diana biológica de estos genes, se ha visto que es el metabolismo energético” (Vander Heiden, Cantaley y colaboradores 2009).
Muchos de estos son factores de transcripción, qué son; proteínas que controlan la expresión y dirección de los genes metabólicos. De modo que cuando estos genes mutan esto resulta en alteraciones del metabolismo energético. Más aún muchos de de los genes del metabolismo energético debido a glucolisis=proceso metabólico fundamental donde la glucosa se descompone para generar energía, específicamente, moléculas qué proporcionan energía para la función y almacenamiento energético celular, son la ATP adenosintrifosfato y NADH nicotamida adenin-nucleótido reducido, estas son, moléculas energéticas esenciales, estos elementos productores de energía actúan tanto en condiciones donde existe oxígeno (aerobio) como en condiciones carentes de oxígeno (anaerobio) al igual en el ciclo del ácido cítrico que prepara el medio fermenta, separa y purifica duplicando en 2 al ATP y 6 al NADH.
Sean estos oncógenos (promotores e inductores) del cáncer o supresores del tumor “de acuerdo a la definición clásica de este tipo de genes. En síntesis, los genes de estos dos tipos requieren para su función del metabolismo energético.
El lector se hará la pregunta existe evidencia de tipo epidemiológico: ¿prevalencia qué apoye la hipótesis metabólica del origen del cáncer?

Los estudios en población humana no son aún concluyentes.
En los estudios de animales en experimentación donde se ha limitado la ingesta calórica (CR) = de carbohidratos-glucosa, han demostrado una reducción significativa del cáncer e incidencia de tumores (Hursting, Dunlap, y colaboradores, 2013,”Calorie restriction and cancer prevention: a mechanistic perspective”.
Confío el lector sacará sus propias conclusiones sobre si será el cáncer una enfermedad genética o una enfermedad del metabolismo energético?
Con esto, deseo aclarar que la discusión no lleva la intención de ser meramente científica o académica va más bien dirigida a impactar la atención exitosa clínica para pacientes con todo tipo de tumores y cáncer.
“Ya que al día de hoy las terapias empleadas distan mucho de ser satisfactorias”
Francisco José Iborra Rodríguez.

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