Las ratas, retas, rotas, rutas de la salud

BAILE Y COCHINO…

Por Horacio Cárdenas Zardoni.-

Todavía nos acordamos, creo que fue por allá por el mes de diciembre del año pasado, o un poco antes, cuando se organizó una manifestación sobre bulevar Venustiano Carranza y Periférico Luis Echeverría por parte de personal del sector salud, que protestaban porque el gobierno de Coahuila no había cedido, en ese momento y todavía, el control del sistema de salud del estado al IMSS Bienestar.

La tenemos muy presente porque eran como las siete y tantos de la mañana, íbamos como todo el mundo circulando por Carranza cuando vimos un movimiento inusual enfrente de la delegación, del IMSS. A esa hora apenas están llegando los empleados más madrugadores, pero estos venían de uniforme, y eran muchos, y con una actitud más propia de porros que de médicos, enfermeros o personal de salud, comenzaron a plantarse ante los carros y camiones, con la intención de impedir el paso. Gacho que es uno, y oliendo lo que venía, les eché el carro encima, y pudo más el miedo a la lámina que sus ganas de hacerle la vida de cuadritos a un servidor, como se la hicieron efectivamente a muchos de los que no pudieron maniobrar a tiempo. Allí se quedaron hechos una furia hasta pasado medio día, cuando finalmente levantaron el plantón.

¿Qué querían?, la pregunta debería ser mejor ¿qué sacaron?, para variar se trató de un asunto más de corte político, utilizando las inquietudes de los trabajadores, que algo en concreto. Lo que planteaban, según ellos era la exigencia de la entrega inmediata del sistema de salud estatal al gobierno federal, pues de ello dependía que les renovaran sus contratos laborales, que alguien había corrido la voz que les iban a cancelar a principios del año 2025.

Así es el manejo de masas, los contratos los tenían con el gobierno federal, con el IMSS concretamente, y si se les renovaba o no se les renovaba, era cosa del gobierno de la república, el de Coahuila no tenía nada que ver con el asunto, excepción hecha de que estaban obstaculizando bulevar Carranza y de pasada también Periférico Echeverría, donde ya se notaba que había mano negra moviendo los hilos de los manifestantes.

¿Cedió Coahuila su sistema de salud?, no, y así sigue. Lo sacamos a colación porque han estado saliendo notas que promueven la nueva gran idea de la burocracia federal para supuestamente acabar, ahora sí de una vez por todas, y después de haber fallado durante siete años seguidos, con el desabasto de medicamentos en las instituciones del sector salud oficial. El programa se llama Rutas de la Salud, y es digno heredero de la Farmaciotota de Huehuetoca, del IMSS Bienestar y del INSABI, o sea, que está elaborado sobre las rodillas, y las expectativas sobre su éxito son bastante limitadas.

Bueno, pues el tal programa, se encargan de restregarnos en la cara, tendrá como beneficiarios a 23 entidades federativas, aquellas que están adheridas al IMSS Bienestar, a las otras nueve, que porque se han negado o la siguen pensando, a esas no llegarán las camionetitas de la salud, que dicen que estarán repartiendo ‘kits’ de medicinas, conteniendo unas mil 900 piezas cada uno, y estas irán a dar a ocho mil unidades de salud de primer nivel de atención en todo el país, excepto Coahuila y otros ocho estados.

La verdad de las cosas es que en lo personal, no me da muy buena espina eso de los kits preparados por BIRMEX y el IMSS Bienestar ¿son todos iguales, u obedecen a los antecedentes de padecimientos atendidos en cada una de las citadas ocho mil unidades? Sí, porque si van a ser todos iguales, me da la impresión de que van a faltar de unas medicinas, y van a sobrar de otras, porque no se puede ignorar, ¿o sí?, que hay diferencias regionales y hasta locales en las enfermedades que se presentan entre la gente. Bonita cosa va a ser que vean, llenos de justificada esperanza, llegar la camioneta, y resulta que le digan ¿qué cree?, llegaron todas, excepto las medicinas para lo suyo, a ver si para la próxima entrega, la del mes entrante, a ver si sí llega, aquí vamos a pasar el aviso del faltante…

¿Se acuerda usted de cuando López Obrador todavía ni siquiera había asumido el poder?, la traía contra la CocaCola y la Sabritas, que tenían un sistema de reparto que llegaba hasta la última tiendita en el último rincón del país, quiso emular lo mismo, y para pronto echó mano del Ejército, que es la institución con capacidad de llegar igual, a todos lados, con sus vehículos terrestres, aéreos y anfibios, que aunque no son para eso, bien podían servir. Así anduvieron entregando libros de texto gratuitos, pues la SEP no se daba abasto con sus camionetas y camiones.

Ahora serán camionetas, queremos creer que nuevecitas, queremos creer que equipadas con refrigeración, para mantener los medicamentos que deben mantenerse fríos… separados de los que no importa que estén a temperatura ambiente, con una plantilla de choferes capacitados para andar de arriba para abajo por todo el país, recorriendo centros de salud para entregar medicinas…

Así nos lo están pintando y así lo estamos dudando. Para mí, nada más fácil que contratar una empresa de paquetería, la que le guste, la que mejor le caiga, y que ellos se hagan cargo del reparto con sus vehículos y su personal, y en las condiciones requeridas. Es más, que en los contratos con las distribuidoras especifiquen que se entreguen en cada estado, en cada región o en cada centro de salud, así se asigna el contrato y el que quiera que le entre. No, sus camionetitas, sus chofercitos…

Ya estaremos viendo si en los estados afiliados al IMSS Bienestar baja el desabasto o se mantiene, o aumenta, lo cual no me extrañaría lo más mínimo. Esto en comparación con Coahuila, donde pese a todas las buenas relaciones con el gobierno federal, según declaraciones… no hemos cedido el sistema local de salud, que tiene todos los defectos del mundo, pero más o menos tiene medicinas.

Ya estaremos viendo si esto funciona, y téngalo por seguro que lo estaremos pagando y sufriendo si los kits no traen lo que deben.

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