Progresiones exitosas

BAILE Y COCHINO…

Por Horacio Cárdenas Zardoni.-

Con la novedad, bueno, lo era cuando salió la nota, de que el Instituto Municipal de Movilidad Urbana Sostenible, el IMMUS, calculó que el sistema de transporte gratuito denominado “Aquí vamos Gratis”, atiende en la actualidad a veinte mil usuarios diariamente… Esta nota viene a complementar una dada a conocer una semana antes, que durante el primer mes de funcionamiento, se había observado que los camiones viajaban con una ocupación del 90%.

Bueno, transcurrido el mes de octubre, habrá quienes consideren que el programa de transporte público gratuito de Saltillo es un éxito rotundo, amparados en ese 90%, pero nosotros lo consideramos más bien como un aviso de que esta no es la solución, ni de lejos.

¿Por qué?, pues porque la población de la capital de Coahuila debe rondar ya el millón de habitantes, y veinte mil usuarios que se suben a los camiones que recorren las dos únicas rutas troncales, habilitadas de norte a sur y de oriente a poniente, no representan más que un 0.5% del total de los saltillenses. Un programa de transporte que se anuncia como la solución a los problemas que viene arrastrando ese servicio público, pero que solo abarca, porque difícilmente puede abarcar más, que un 0.5% de los usuarios, casi que podríamos calificarlo de elitista, en vez de lo contrario, masivo y popular.

Todavía se la pongo peor, la gente va y viene… lo que quiere decir que los que se suben de ida, serán los mismos que se suban de regreso de allá a donde vayan y vengan, sea en viajes cotidianos o esporádicos, es la misma gente, ni modo que se quedaran allá, y los que vinieron, se queden acá. Entonces habría que pensar que ni siquiera es el 0.5% de la población, sino la mitad 0.25 que va y viene… pues menos exitoso todavía el programa.

Yo no sé qué cálculos hicieron en el recientemente fallecido Instituto Municipal del Transporte, en el IMMUS, en el Instituto Municipal de Planeación, ¿Cuánta gente hay que transportar? ¿Cuáles son los principales destinos?, y ya sobre esos datos ¿cuántos camiones necesitamos para atender a esa población de usuarios, pensando en que en cada ‘unidad’ pueden viajar cuarenta personas? Esa es una manera de plantear el problema.

Otra, más política, más burocrática, ocupándose del penoso tema de los dineros hubiera ido por el lado de: ¿cuántos camiones podemos comprar?, ¿cuánta gente podemos transportar en esos tantos más cuántos camiones?, y entonces hubiera salido un número que no debe ser muy diferente del que sacamos nosotros, el 0.25% de los saltillenses.

Otra cosa hubiera sido, pare la oreja el instituto municipal de planeación: a ver chavos, tenemos que transportar a quinientos mil saltillenses de ida y regreso (fíjese usted lo conservador del número) en la mañana y a medio día, o a medio día y en la noche ¿cuántos camiones necesitamos?,  ¿Cuánto nos van a costar?, ¿o cómo vamos a entrar a financiarlos?

Pero como ya esbozamos arriba, las decisiones no se toman en función de las necesidades de los usuarios, o del tamaño del problema, sino en la conveniencia política, que por lo general se traduce en gastar poco pero que luzca mucho, y así tenemos entonces un programa de transporte gratuito que es muy vistoso, por allí por donde pasa, que es muy costoso, por el hecho de que es gratuito, hay que sostenerlo de todo a todo, y lo peor, que apenas roza a unos pocos de los usuarios potenciales de un sistema de transporte colectivo que verdaderamente sea una opción de traslado para los saltillenses.

Se habla de que en un futuro no muy lejano se iniciará la segunda etapa del sistema de transporte, a partir de las rutas troncales que ya corren, se sumarán las rutas alimentadoras, que esas seguirán siendo de paga, aunque en mejores condiciones que las que tienen ahorita los camiones, no sería nada conveniente que la gente se bajara en un camión que aparenta ser de primera, el de las troncales, para treparse a uno que parece tranvía de mulitas, y viceversa, lo mínimo a lo que puede aspirar un ciudadano es a que todo el sistema tenga el mismo estándar de calidad… alto, no bajo.

Bueno, pues de momento son veinte mil usuarios, ya cuando sean doscientos mil, pensaremos que se trata de un éxito parcial, atendiendo a una quinta parte de los usuarios, mientras no se alcance eso, todo es confeti que se lleva el viento.

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