Por el Dr. Eugenio Deister Mateos.
Con dedicatoria a: Horacio Enrique Cárdenas y a Roberto Adrián Morales Juárez, por creer en mí.

¿Por qué afirmo que México y Mesoamérica poseen la cultura, atributos y aptitudes de probado éxito histórico que bien merecen una reconocida posición social, económica y política mundial en el concierto de las naciones?
En este instante de adverso presagio político, social y económico para México, considero pertinente y oportuno iniciar proporcionando unos datos históricos fundamentales de orientación respecto a éstas culturas, confiando serán de entrada de suma útilidad:
Comienzo por destacar que tienen un registro histórico – antropológico; incontrovertible y longevo, de su admirable desarrollo en todos los órdenes del quehacer humano, es decir a partir de la historia prehispánica de México, que se divide en tres períodos principales: Preclásico, Clásico y Posclásico. Cada uno se caracteriza por distintos niveles de organización social, económica y política.
Período Preclásico (aprox. 2500 a.C. – 200 d. C)
Este período marcó el inicio del desarrollo de las culturas mesoamericanas, con la transición de sociedades nómadas a sedentarias, adoptando la agricultura como medio de subsistencia y el establecimiento de las primeras aldeas.
Crecimiento poblacional y surgimiento de asentamientos, construcciones y centros ceremoniales.

Desarrollo de la cerámica y sistemas de Irrigación.
Evolución social, pasando de sociedades igualitarias a estratificadas, con la incorporación de élites dominantes.
Surge la cultura Olmeca, considerada la «cultura madre» de Mesoamérica y su influencia en otras regiones. Su zona metropolitana abarca la parte sureste del estado de Veracruz y el oeste de Tabasco, alcanzando su pleno desarrollo entre 1,200 y 400 Años antes de Cristo.
Culturas destacadas de éste período Preclásico:
Olmecas, Zapotecas (inicio), Mayas (inicio), Cuicuilco.
Siguiendo el Período Posclásico que se imbrinca 700 años con el Clásico (aprox. 900 d. C – 1521 d. C.
Este es el último período de la época prehispánica, finaliza con la llegada de los españoles y la conquista de Tenochtitlan en 1521.
Culturas destacadas de éste período:
Mexica (Azteca)
Fundaron Tenochtitlan y formaron el imperio más poderoso de Mesoamérica.
Tolteca: Dominaron el Posclásico Temprano desde Tula su capital.
Mixteca: Se asentó en Oaxaca y zonas circundantes, con tradición de la elaboración de orfebrería = diseño y producción artesanal artística con metales preciosos y sus aleaciones de bandejas, esculturas y candelabros. Y de los códices por artistas = (códice es un libro antiguo compuesto de páginas apiladas y escritas, con dibujos, todo hecho a mano, elaborado anterior a la invención de la imprenta).
Purépecha(Tarasca):
Establecieron un importante imperio en el occidente de México, fueron serios rivales de los mexicas.
Maya (continuación) aún cuando abandonaron sus grandes ciudades del período Clásico, la civilización pervivió’ y floreció en centros como Chichen Itza y Mayapan
Amable lector, ¿podrá existir en su opinión alguna válida duda o discusión del esplendor por más de tres siglos de estás culturas?
Yo pienso que no, además estoy convencido se pueden comparar con cualquier cultura europea de los mismos años, periodos y épocas, y me atrevo a establecer que las de Mesoamérica las supera.

Para demostrar mi percepción y conceptualización histórica con objetividad, procedo a realizar la titánica tarea, aportando los datos procedentes de los grandes historiadores, antropólogos, lingüistas, filósofos e investigadores de tanto los vencedores españoles, como de los vencidos indígenas y mestizos, desde los períodos señalados y la época; prehispánica, la conquista, el colonialismo y la independencia a la época actual.
La extensión geográfica de Mesoamérica es una área cultural que comprende aproximadamente la mitad del sur de México, así como los territorios de Guatemala , Belice, El Salvador, y las porciones occidentales de Nicaragua y Costa Rica.
Se trata de culturas de gran variedad étnica y lingüística. Entre las más importantes se destacan la olmeca, teotihuacana, la tolteca, la maya y la azteca.
Uno se pregunta, ¿cuál era el idioma que predominaba entre las diversas etnias al sugir la Nueva España?
Este era el náhuatl pues era el más común a la mayoría de los nativos, y de ¿dónde se originó éste idioma? sucede que provenía de un grupo de pueblos nahuas que migraron desde el norte de Mesoamérica, hablantes de la lengua náhuatl, que se expandió hacía el centro de México entre los siglos VI y XII d. C.
Según la leyenda provienen de una tierra mítica llamada Aztlán de donde se dispersaron para fundar importantes ciudades como Tula, Cholula y eventualmente Tenochtitlan (la capital del imperio mexica). Es importante señalar que el origen geográfico y lingüístico de la lengua náhuatl se remonta al suroeste de los actuales Estados Unidos, en los estados de Nevada, Utah y Colorado, y la familia de lenguas uto-azteca se originó en esa región. Así los nahuas llegaron a Mesoamérica en múltiples oleadas migratorias desde el norte trayendo consigo su lengua y cultura como antes lo señalamos entre los siglos VI y XII d. C.
Apreciable lector, ahora comprendo el reto que me impuse, al afirmar que demostraría mi concepto y premisa referente a la dimensión que se merecen ocupar, México y Mesoamérica en el concierto de naciones, derivado del reconocido nivel internacional de sus culturas y aportaciones al mundo.
Considero que para ser objetivo debo tomar en cuenta el concepto de ciencia histórica e historiología del eminente filósofo José Ortega y Gasset: «comprender la historia desde su propia lógica interna, no desde las ciencias naturales», es decir no desde la premisa de causa – efecto.
Siguiendo la línea de Ortega y Gasset, para el historiador Edmundo O’Gorman; «la historicidad del ser, sostiene que el ser es histórico y que su esencia está en el devenir temporal y el cambio constante», por ende debo evitar caer en el anacronismo que, es aquella persona ubicada en un período histórico inapropiado, es decir fuera de mi tiempo, que por ser atemporales mis juicios, me impidan proyectar con objetividad la idea y espíritu de una cultura a través de sus vicisitudes y hoy en peligro ya que hoy únicamente prevalecen y sobreviven entre 1,700,00 y 2,000.000 en total de habitantes de las diversas etnias en México cuya lengua es el náhuatl.
Desde luego me motiva y enciende mi optimismo el saber que contamos con documentación científica y confiable producida desde la época prehispánica por sus propios sabios y posteriormente continuación por ellos mismos en generaciones posteriores y los pocos pero influyentes frailes españoles humanistas que incluso aprendieron el náhuatl alcanzando el nivel bilingüe, al igual las importantes investigaciones realizadas hasta el día de hoy por renombrados académicos nacionales e internacionales.

En mi opinión a pesar de ser una «cultura en peligro» Miguel León – Portilla
Bien podemos evitar se lesionen o sigan lesionando lo valores, criterios y símbolos de que dispone una cultura para promover tanto la orientación de su desarrollo como sus contactos con otras sociedades, buscando lograr transformaciones positivas, rescatando la disolución del ser cultural del trauma y marginación infringidos desde la conquista y perpetrados al día de hoy, se antoja imposible, pero la probada resiliencia física y mental de todas las etnias han demostrado que ante las oportunidades y cuando se les muestra respeto se subliman, pues sus creencias religiosas originales , filosofía de sociedad y trabajo les han permitido incorporar incluso lo escasamente bondadoso para ellos a su devenir cotidiano.
Bien señala León-Portilla cuando recomienda, «reflexionar sobre estas realidades nos lleva a otras tomas de conciencia: los estudiosos de las culturas, los antropólogos, sociólogos, filósofos e historiadores ¿no tienen acaso obligación profesional de investigar, para expresar su pensamiento, sobre los casos que conozcan de culturas en peligro?
Claro, ¿por qué sustentado en su saber académico de los hechos, no lo manifiestan públicamente y en particular a quienes competen las decisiones en las esferas de interacción, política, social y económica?
Derivado de la conquista, consumada al caer Teotihuacan en 1521 se suscitaron diversas situaciones y vicisitudes para los vencidos que implicaron otros tipos de resistencia diferentes a la resistencia armada, y fue una semejanza de una experiencia previa, la transformación social sin pérdida de identidad: La aculturación de los chichimecas de Xólotl (XIII-XIV D. C referente a la adquisición de la cultura Tolteca de manera voluntaria, al pasar de sociedad nómada a sociedad afincada en aldeas, desde luego que la situación ahora de los mexicas vencidos era diferente, sin embargo buscaron esa transformación sin pérdida de identidad, la cual les fue negada por los vencedores, al ser reprimidos y esclavizados.
Esto dio como resultado la incorporación de un concepto de actitud llamado, nepantlismo «quedar en medio» de gran fuerza y trascendencia por los indígenas ante el adoctrinamiento religioso de los frailes españoles, concepto que perdura entre ellos hasta la fecha. Fray Bernardino de Sahagún transcribió el texto en náhuatl, donde los sabios indígenas, después de escuchar las palabras de condenación de sus antiguas creencias por los frailes españoles, se expresaron de la siguiente manera:
No podemos estar tranquilos y ciertamente no creemos aún, no tomamos por verdad lo que decís, aun cuando esto pueda ofenderos.. Es ya bastante que se haya perdido, que se nos haya quitado, que se nos haya impedido nuestra antigua forma de vida. Si en el mismo lugar permanecemos, sólo quedaremos hechos prisioneros.
Dejadnos morir, dejadnos ya perecer, puesto que ya nuestros dioses han muerto. Este texto emana del tema de la conquista espiritual, basada en documentos múltiples de los puntos de vista tanto de los frailes como de los indios lo cual. en mi concepto, sin lugar a dudas le otorga objetividad al tema.
Yo interpreto este texto proveniente de sabios de una cultura de sólidas convicciones y gran valor civil y pundonor, a su vez tomar en cuenta que fue transcrito y traducido por un fraile español.

El otro tema toral fue el abordado por fray Bartolomé de las Casas, obispo de Chiapas, el denominado la conciencia indígena del siglo XVI, cartas al rey de España en turno, enviadas por él solicitando protección y trato justo y humano para el indígena, al igual amplia carta al rey escrita por los líderes mestizos, Jacinto de la Serna, tratado de idolatrías, comentado por Francisco del Paso y Troncoso 1953.
Vastas aportaciones de Ángel María Garibay K. y fray Motolinia que valen mucho la pena leer y ahondar en ellas.
El otro tema fundamental que trataré en la siguiente entrega: trauma cultural, mestizaje e indigenismo en Mesoamérica y más allá de ella. La pluralidad cultural norteña en los períodos prehispánico y colonial,
Bibliografía
1-Culturas en peligro.
Alianza Editorial Mexicana
Biblioteca Iberoamericana
Primera edición 1976
Autor Miguel León-Portilla
Introducción
Capitulos 1 a 4
Páginas 1 a 105.
2-Historia como sistema
José Ortega y Gasset
Revista de Occidente
Madrid, 1935
Editor digital Titivillus ePub base r12
Introducción
Páginas 1 a 25
3-La historia como historiología : Crisis y porvenir de la ciencia histórica.
Prólogo a la antología de la Apologética historia de Las Casas, referente a Los indios de México y Nueva España, Porrúa, México 1966 p. XIII.

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