BAILE Y COCHINO… // Horacio Cárdenas Zardoni

Hace un par de semanas el republicano ayuntamiento de la mejor ciudad para vivir, nos salió con una más de sus ya famosas advertencias: aquella persona que saque la basura fuera del horario en que pasa el camión de la ídem a recogerla, podrá hacerse acreedor a sanciones hasta por cinco mil pesos de multa… ¡que miedo!
Ese ha sido el estilito del republicano desde hace muchos años, en los manuales de administración pública debe aparecer bajo el rubro de ‘asustar con el petate del muerto’, debe haber hasta tesis de maestría y doctorado al respecto, sobre la técnica, ya sobre su funcionamiento para espantar a las buenas y no tan buenas consciencias, ese es otro boleto, del que se hablará mucho menos en círculos académicos, y en los burocráticos, se le ha de sepultar en el arcón de las cosas que dijo el patrón, y que si se las recuerdan, va a hacer como si la virgencita le hablara.
Yo no sé si quien pronunció la amenaza de la multota tiene el permiso del presidente municipal, Javier Díaz González, o ya de perdida del secretario del ayuntamiento Francisco Saracho, o si mínimamente se tomó la molestia de consultarlo con el jefe de comunicación social, para que le orientara sobre cómo manejar de la mejor manera posible un tema delicado. Al parecer no hizo nada de esto, sería que hace mucho que no le ponían un micrófono enfrente, y ya ve como son de marrulleros los reporteros, que tiran un anzuelo, y no falta el funcionario que se siente pez grande y para pronto se gancha.
Eso fue lo que yo creo que le pasó a Aníbal Soberón, quien por estos días la gira de director de Servicios Primarios del municipio. A él se le atribuye la amenaza de bajarle a los saltillenses cinco mil pesos cada vez que sacan su basura a la banqueta o a la calle fuera del horario estimado para la recolección.

La verdad podemos entender su posición, es cierto que así como hay saltillenses muy cumplidos con los horarios, muy puntillosos con la estética del frente de su casa, o que simplemente no quieren ofender a los vecinos y a quien sea que pase por la calle, con el montón de bolsas de desperdicios producidos en los días desde la última vez que pasó el camión, hay los otros, los que consideran el arroyo como una extensión de su bote de basura doméstico. En el primer caso, los vecinos tienen un espacio en la cochera, en el patio, en la cocina, donde guardar la basura hasta la hora de sacarla, y en el segundo… bolsa que se llena, bolsa que ponen en la calle, y por supuesto entre estos dos extremos hay toda la gama de paisas que… bueno…
Dice un principio ecologista que: la basura… no podemos vivir con ella, no podemos vivir sin ella, esto último porque nuestra economía del desperdicio propicia que generemos cantidades industriales de desperdicios, pues los productos que usamos a diario los incluyen. Son poquísimas las cosas y alimentos que se consumen en su totalidad, estoy pensando en alguna manzana u otra fruta, de las que nos comemos hasta la cáscara y las semillas, pero el resto produce residuos de los que, sintiéndonos sucios y queriendo sentirnos limpios, nos urge deshacernos.
Y de veras que le echamos ganas, bueno, algunos, otros no. Hay quienes tienen su pila de composta para los desperdicios orgánicos, que separa los inorgánicos y los lleva a reciclar, otros todo lo tiran junto convirtiéndolo en escamocha, son quienes la echan fuera sin importarles a qué hora pasa el camión, si es que pasa hoy.
Pero ante el problema, la amenaza no es la solución. Comenzando con que no se pueden imponer multas, o para el caso nuevas contribuciones cuando el ejercicio ya comenzó, si no está en el presupuesto de ingresos del ayuntamiento, aprobado por el cabildo y el congreso… va para atrás. Así que lo de los cinco mil pesos de Aníbal… imposible de aplicar, a menos que efectivamente ya estuviera.
Luego está el detallazo del ‘hasta’ cinco mil pesos, ¿quién va a tomar la decisión respecto del monto de la multa, el recolector, el chofer del camión?, ellos no saben a qué hora sacaron la basura ¿algún inspector, existen los inspectores para entenderse de esa función en concreto, existen los procedimientos burocráticos para emitir la multa y los administrativos para cobrarla?, tengo mis dudas.

Pero ya que puso el dedo en la escamocha, ¿dónde se publicó el horario y frecuencia en el que pasará el camión por cada colonia?, digo, para saber a qué hora debe uno sacar el bolserío de desperdicios. Hay, más o menos una ruta establecida, con un cálculo estimado para recorrerla, sí, pero al menos por mi rumbo, la recolección puede ser tan temprano como las ocho de la noche y tan tarde como la una de la mañana, si la recomendación, sujeta a multa, es no sacarla con más de dos horas de anticipación… esto me da a mi un margen desde las seis de la tarde hasta las tres de la mañana, conforme a la observación, que todavía puede dilatarse bastante, al grado de no pasar… ¿y entonces qué?, ¿la deja uno el día siguiente por si acaso pasa el camión, o la guarda, con el peligro de que sí pase y no se llevó la que metí?, no crea, tiene sus bemoles la relación con las huestes de Aníbal Soberón, a quien han de presionar mucho de arriba, como para que pierda la cabeza de manera tan inconveniente.
En fin, así les gusta, nomás entérense que la respuesta del respetable público suele ser cruel… ir a aventarles la basura al palacio municipal, así nomás para empezar.

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