¿Saltillo y Monterrey juntos?

BAILE Y COCHINO… // Horacio Cárdenas Zardoni

Cartel de bienvenida a la autopista Monterrey-Saltillo, con montañas al fondo y una carretera en primer plano.
Foto: Google.

Ah, pero qué revuelo ha causado la declaración de un académico de que a más tardar en veinte años, las zonas conurbadas de Monterrey y Saltillo, serán una sola, gran metrópoli… ¡cómo si eso fuera lo importante!

¿Será efecto del aburrimiento que caracteriza a los saltillenses, que se agarran de cualquier rollo para convertirlo en tema de conversación?, ¿será que hay verdadero temor de los habitantes de la capital de Coahuila por enfrentar lo que sería una gentrificación forzada, a presión, y a lo que parece, muy a disgusto?

Que esto ni siquiera debería ser un asunto para examinarse, pero nomás por no dejar, vale la pena hacer algunas consideraciones, nomás para ver lo que nos puede deparar el futuro, a partir de lo que nos ha pasado antes.

Resulta que alguna vez Coahuila y Nuevo León, y nos atreveríamos a decir que de Querétaro para el norte, todo era la Gran Chichimeca, o el Chichimecapan, dependiendo de a quien quiera leer o a quien quiera hacerle caso. Esto fue ya cuando el inmenso territorio del norte recibió un nombre de los nahuas, antes de eso, cuando poca gente del altiplano se aventuraba para acá, y la gente de aquí pocas ganas tenía de adentrarse allá, esta tierra habrá tenido miles de nombres, uno por cada una de las tribus, bandas o pueblos que habitaron sucesivamente la región, la cual de por sí tenía referencias y fronteras muy movibles, o más bien, carecía del todo de ellas. La gente iba y venía, el nomadismo era la forma de vida de los naturales, pues eran pocas las zonas con agua constante todo el año, y pocas las ganas de afincarse en algún lado para dedicarse a la agricultura.

En aquellos tiempos no había ni Monterrey ni Saltillo, y para el caso ninguno de los asentamientos que ahora damos por permanentes, y a lo mejor sí, lo serán mientras proporcionen los satisfactores que permitan cierta vida más o menos cómoda para los asentados allí, que cuando no, serán abandonados, como tantos otros en la historia de la humanidad, no siendo México, ni Coahuila ninguna excepción.

Cuando los españoles se posesionaron de la zona, fundaron sus presidios, luego sus villas, y más adelante sus provincias. Tampoco soy tan curioso como para ponerme a revisar mapas, pero hasta donde me acuerdo, esta región quedó o entre Nuevo Santander y Nueva Extremadura, pero formábamos parte los de Saltillo y los de Monterrey de una misma administración, que a veces nos martirizaba y a veces nos era útil, ya desde entonces lo mejor del gobierno era no tenerlo cerca.

Mapa de México con el estado destacado en verde, imagen de un personaje histórico, y un sello gubernamental.
Decreto de anexión de Coahuila a Nuevo León. (Foto: Adrián Cruz Martínez)

Luego por esas cosas de las decisiones de los políticos, en algún momento de la historia Nuevo León y Coahuila fuimos un mismo estado, para odio de los de este lado, que no dejaban de recordarles a los de allá que fuimos nosotros, los que los fundamos, en todo caso, Nuevo León debería ser parte de Coahuila, que además llegaba hasta Texas, y no al revés. Pero no tiene importancia, al rato echaron para atrás el decreto y cada quien sus resquemores, que vale decir, han durado hasta ahora, que es cuando a alguien se le ocurre sugerir que ocurrirá una unión de facto entre las desbordantes áreas conurbadas, la de Monterrey que ya se comió no se cuántos municipios, y la de Coahuila que ya se echó tres.

Pero… ¿alguien ha visto las montañas, las quebradas, las cañadas, los cañones?, ahora sí que, bueno, si entre Saltillo y Monterrey hubiera una planicie, tarde o temprano se juntarían, sin importar la pendiente, bastante pronunciada. ¿Pero con tanto accidente orográfico se podrá, o será económicamente viable? Es cierto que mucha gente de aquí, va a trabajar allá, como otra tanta vendrá de allá para acá, pero de eso a formar una sola unidad administrativa, física, política, económica y demás, lo vemos difícil.

Ya se puede hablar, a fuerzas, de un corredor económico que va sobre la carretera Monterrey Saltillo, y la vía del tren que cubre la misma ruta. Son muchas empresas las que se han ubicado en esa zona, por la conveniencia de lo que usted quiera, pero están las cañadas… que en teoría son insalvables. También podrá alguien sugerir que ese no es el único valle entre Saltillo y Monterrey, hay otras rutas paralelas ¿pero será conveniente y convincente?

Okey sí, se habla y se discute sobre el asunto, pero lo más seguro es que primero se haga el estado de la Laguna que el de Coahuila y Nuevo León de nueva cuenta, y si ocurre, casi es un hecho de que ninguno de nosotros andará por aquí para ver cómo todos ellos se mueren de sed, por un agua que querrán compartir, pero que no habrá, porque ya casi ahorita no la hay.

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