El lugar de sus éxitos

BAILE Y COCHINO… // Horacio Cárdenas Zardoni.-

Ahora que Miguel Ángel Riquelme ha sido designado como presidente municipal interino de Torreón, luego del fallecimiento de Alberto Román Cepeda, se vuelve perfectamente aplicable la frasecita con la que hemos venido jugando: regresa al lugar de sus éxitos…

¡Vuelve, vuelve al lugar de sus éxitos!, es una de las frases más sobadas en el medio artístico y también en el deportivo. Seguramente usted la ha escuchado en referencia a algún cantante o grupo famoso, o si se trata de algún deportista o equipo, lo mismo. Las circunstancias son parecidas, el personaje del que se trata tuvo que iniciar su carrera en algún lugar, en algún sitio se le ‘concedió la alternativa’, como dicen los narradores de las corridas de toros, y de allí su carrera se fue para arriba, algunas veces de manera meteórica, estas las menos, pero para seguir con los lugares comunes, otras dando tumbos, la gran mayoría se fueron haciendo visibles y conocidos, y bueno, no podíamos obviar la expresión ‘lo demás es historia’.

Como todos los seres humanos, o bueno, muchos de ellos que han recorrido cierto tiempo, suelen mirar con sentimiento y nostalgia sus comienzos, cuando no eran nadie, pero tenían todas las ganas del mundo de ser alguien, y ahora, que ya van cuesta abajo en su rodada, como dice el tango, ven hacía atrás con nostalgia de lo perdido, preguntándose si valió la pena todo por lo que pasaron.

Pero a lo mejor no es cosa de los artistas o deportistas, sino de los periodistas, eso de redactar sus notas (nuestras notas) con información que a lo mejor no les resultaría del todo cómoda, y que preferirían que se olvidara, o que no se sacara a relucir, después de todo, no hay quien no quisiera una versión lo más límpida posible de su paso por los escenarios, sean los que se trate. Así que de acuerdo, échenos la culpa a nosotros, la siempre incómoda prensa.

Ahora que Miguel Riquelme Solís ha sido designado como presidente municipal interino de Torreón, luego del fallecimiento de Alberto Román Cepeda, se vuelve perfectamente aplicable la frasecita con la que hemos venido jugando: regresa al lugar de sus éxitos…

¿Éxitos?, la palabra entre signos de interrogación no es vacua, porque aquí no es solo el personaje el que tiene que examinar si su paso por la alcaldía de Torreón, antes de buscar la candidatura y luego ocupar la gubernatura del estado de Coahuila, puede ser calificada como eso, como un éxito, en comparación con un probable fracaso, o una administración del tipo ‘ni fu ni fa’, caracterizada por la mediocridad, el irla nomás pasando.

Presidencia municipal de Torreón. Créditos: Milenio.

En la última elección en la que participó Miguel Riquelme, no le fue tan bien como él y muchos pensaban. Había dejado el cargo de gobernador, y según costumbre, se ubicaba en las encuestas mensuales, quincenales o semanales, como uno de los gobernadores mejor evaluados de México. Si no me acuerdo mal, varias veces ocupó el primer sitio, y si no, el segundo o tercero, pero siempre en el ‘top’ en el que les encanta estar, ya si pagan por ello, es algo que no puedo probar, pero que sí sospecho.

De hecho, no ganó en la elección, y si llegó al senado fue por que este se integra por los dos de la fórmula ganadora y por uno de la primera minoría, que previsiblemente agandalló a su favor con el apoyo de la dirigencia del PRI nacional, en política la caballerosidad tiene todavía mucho trecho que recorrer.

Lo que ocurrió en aquel proceso electoral no fue que los candidatos de MORENA fueran trepados en la ola de Claudia Sheinbaum, sino que los votantes coahuilenses prefirieron votar por quien fuera, menos por el que había sido gobernador, un mandatario más bien gris, que tuvo sus mediocres destellos cuando aquella tristemente alianza de gobernadores, que pasó al olvido sin pena ni gloria. Ni más ni menos que como le hubiera ido a Riquelme, salvo por esa fugaz fama y enfrentamiento al poder central.

Pero no es el caso que Riquelme, de quien muy poco se supo este año y feria que se desempeñó (es un decir) como senador de la república por nuestro estado, regrese a la escena política de Coahuila, sino que regresa a sus orígenes, la presidencia municipal de Torreón, la muy noble y muy leal ‘perla de la Laguna’, donde… habría que preguntar a los torreonenses qué tan buen sabor les dejó como alcalde, que es a la función a la que vuelve.

Dicen las malas lenguas, que para la elección de gobernador Miguel Riquelme tuvo una votación más bien magra, hasta trabajo le costó ganar en su casilla, o de plano la perdió. Esa es la percepción en vivo y en directo de la gente de Torreón de su exalcalde revivido. También se cuenta que votaron por él para ser gobernador, con tal de que no regresara a la alcaldía después de la campaña… puro veneno destilado.

Pero lo cierto es que Riquelme no se distinguió por un mandato popular, tampoco por las obras emprendidas ni por las realizaciones. Tan es así que los años que pasó de alcalde, más los años que pasó de gobernador, no le fueron suficientes para aquel famoso sistema de transporte público, que quiso echar a volar, y nomás no le halló cómo. A ver si en esta, su tercera o cuarta vuelta, puede con eso, llegaría nomás con ¿qué, diez o doce años de retraso?, será insuficiente, como lo era de origen.

Pero, en fin, no les preguntaron a los torreonenses si querían a Miguel Riquelme de vuelta en el lugar de sus éxitos… y esas faltas de cortesía se suelen cobrar luego en las urnas, a la primera oportunidad, por si a alguien le sirve el dato.

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